Sociedad

Halloween: sé quien quieras por una noche

por Natalia Coderch

28/10/2016

Por suerte, enrollarte en un catsuit rojo con un antifaz al tono y que nadie diga “pobre flaco, se cree que es Flash” es posible, ya que en pocos días es Noche de Brujas y, si te animás, podés celebrarlo vestido de lo que te de la gana. ¿Te animás a unirte a esta festividad?

Halloween: sé quien quieras por una noche

Si salieras disfrazado de Spiderman cotidianamente, tus vecinos pensarían que trabajás en el trencito de la alegría o que algunos patitos se te desalinearon por el camino. El disfraz dentro del contexto apropiado se permite, no así para ir a trabajar o al cumpleaños de la abuela de tu novia. Si salís caracterizado del Guasón un viernes por la noche es obvio que vas a una fiesta de disfraces, pero no da ir a una entrevista laboral vestido de Linterna Verde, por ejemplo.

Así como el día de San Valentín o San Patricio, festejos importados, se han convertido en divertidas celebraciones en Argentina, Halloween intenta hacer lo mismo. Si sos reacio a celebraciones no autóctonas, nunca digas "de esta agua no he de beber", porque quizás la Noche de Brujas te encuentre disfrazado, pidiendo o repartiendo golosinas por ahí.

Origen

Hacia el siglo VIII, la Iglesia Cristiana decretó el 1º de noviembre el Día de Todos los Santos, rindiéndole así homenaje a aquellos santos que no tuvieran un día en particular de celebración. En consecuencia, a la noche anterior -31 de octubre- se la conoce como “all hallows eve” (víspera de todos los santos). Más tarde, esta festividad se convirtió en Halloween, fecha pura y exclusivamente destinada a la diversión, especialmente de los más chicos. Apartada de su origen religioso, festeja a modo de juego la noche de las brujas con toda una escenografía que antes recordaba a los muertos, por eso tiene ese aspecto lúgubre con telas de araña, zombies, fantasmas y demás elementos asociados a la muerte como ficción. Las creencias dicen que el uso de trajes y máscaras proviene de la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos, tomando con el disfraz la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado.

Ideas

Ahora que te está empezando a picar el bichito de festejar Halloween, Revista Magna te brinda un breve pantallazo sobre las dos cosas más importantes qué podés hacer para meterte de cabeza en esta pintoresca festividad:

Decorar tu casa: Así como en Navidad abunda generalmente el rojo y el verde, los colores más usuales para Halloween suelen ser el naranja, en referencia a las calabazas; el negro, para la sensación de pavoroso; rojo, que simula sangre; morado, que suele ser el tono elegido por las brujas; y blanco, por los fantasmas. Calabazas, telas de araña, tarantulitas y, por supuesto, no pueden faltar las golosinas en esta linda escenografía halloweenesca.

Disfrazarte: Si sos un enamorado de los cómics no podrás evitar ir para el lado de villanos o superhéroes. No importa si querés vestirte de Piccolo de Dragon ball, pero terminás pareciendo Shrek, es Noche de Brujas y parecer un monstruo es la idea. Si tu estilo viene más por el lado sexy, seguramente enfermera, diablita o colegiala sean más de tu preferencia. Si definitivamente naciste para Halloween, podés recurrir al traje de vampiro o de zombie. Pero si sos de esas personas realmente originales pondrás toda tu imaginación a volar e inventarás caracterizaciones realmente sorprendentes. Si elegís no disfrazarte, lo peor que te puede pasar es que alguien te diga: “Que increíble tu máscara de monstruo”.

Tan solo es cuestión de animarse y celebrar, ¿qué importa si la costumbre de festejar Halloween no es originaria de nuestro país?