Vida Sana

Alimentos: la importancia de una dieta variada

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28/02/2013

Alimentos: la importancia de una dieta variada

Si preferís no recurrir a las cirugías para lucir más linda y joven, esta nota es ideal para vos. Te presentamos una serie de alimentos que te ayudarán a verte y sentirte con unos años menos, de manera sencilla y no invasiva, además de prevenir y combatir algunas enfermedades.

Para lucir más joven, debemos empezar a cuidarnos por dentro y para ello nada mejor que una buena alimentación. Existen una serie de alimentos que aportan las vitaminas y minerales necesarias para lograrlo.

Optar por la comida saludable y por hábitos que no perjudiquen a nuestro organismo es un trabajo de paciencia pero que con el correr de los años comienza a dar buenos resultados, gracias a simples cuidados que te harán ver saludable y revitalizada.

Para lucir más joven, debemos empezar a cuidarnos por dentro y para ello nada mejor que una buena alimentación. Existen una serie de alimentos que aportan las vitaminas y minerales necesarias para lograrlo.

Lo primero que debemos incorporar a nuestra rutina alimentaria es el agua. Esta es fundamental para mantener las células hidratadas y desintoxicadas, por eso es recomendable beber alrededor de ocho vasos de agua por día.

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También debemos consumir alimentos grasos que aportan diversos nutrientes, como por ejemplo los ácidos grasos monoinsaturados que se encuentran en el aceite de oliva y la palta. Y los ácidos grasos poliinsaturados presentes en aceites de semillas, frutos secos oleaginosos y pescados.

En los aceites vegetales, frutos secos, germen de trigo, maíz, avena, aceite de onagra, cereales integrales, espinaca, espárragos, nueces, almendras, semillas y aceitunas, encontramos una dosis importante de vitamina E. Esta resulta  efectiva para humectar la piel y colaborar en la regeneración celular. Tiene acción antioxidante, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y cáncer, además de neutralizar la acción dañina de los radicales libres, que causan manchas de envejecimiento.

Siempre es importante para cualquier dieta incorporar frutas y verduras. Las verduras de hojas verdes, las hortalizas y las frutas de color rojo, amarillo y anaranjado como zanahoria, calabaza, cerezas, melón, etc. nos proveen de un antioxidante muy importante denominado Pro-Vitamina A, aunque también lo encontramos en el hígado, las grasas lácteas y la yema de huevo. El consumo de esta vitamina ayuda a la renovación de la piel y de las mucosas.

Además de los beneficios que aporta mencionados anteriormente, la calabaza ayuda a disminuir la glucosa en sangre, el colesterol malo y es recomendada para aquellas personas que sufren de diabetes u obesidad. Por su parte, los cítricos -además de ser una gran fuente de vitamina C- tienen también una función diurética y antihipertensiva.

En el tomate, la manzana, la sandía y la papaya está presente el licopeno, un pigmento también antioxidante. La vitamina C al igual que este pigmento, posee una potente acción antioxidante y se relaciona con la producción de colágeno. La podemos encontrar en el pimiento, kiwi, cítricos, melón, frutillas, moras y frutas tropicales.

Asimismo, la frutilla por su ácido elágico es ideal para combatir los radicales libres, el colesterol y ciertos cánceres, mientras que el consumo de tomate influye en la reducción de la posibilidad de contraer cáncer de próstata y otros tipos de cánceres asociados.

te verde

Por otro lado, la cebolla y el puerro deben ser consumidos por sus compuestos órgano-sulfurados inhibidores de la carcinogénesis química, que no es más que la transformación de las células normales en células malignas.

Continuando con las legumbres, es importante tener presente que la soja y sus derivados actúan contra enfermedades cardiovasculares y distintos cánceres producidos por cuestiones hormonales y además son ideales para prevenir la osteoporosis.

Para los que no quedan satisfechos sólo con verduras, también deben saber que el consumo de alimentos de origen animal es una gran fuente de rejuvenecimiento.

Las vitaminas del complejo B se encuentran en la carne, las vísceras, los pescados, los mariscos, los  huevos y los lácteos. Su consumo ayuda en los procesos de renovación celular. En estos mismos alimentos encontramos proteínas que ayudan a constituir y renovar la piel y además son fuente de selenio, un mineral con acción antioxidante.

En las carnes rojas y blancas, en los cereales integrales, la banana y las legumbres encontramos una fuente de Zinc muy importante. Este es un micro-elemento antioxidante que mejora la renovación de las células cutáneas y las tonifica, formando parte de la epidermis.

Para contar con los aportes de Azufre debemos recurrir a la ingesta de huevos, leche y derivados, cereales integrales y levadura de cerveza. Este es un mineral indispensable en la síntesis de queratina y también ejerce una acción antiseborreica (desengrasante y refrescante para la piel).

El té verde, famoso por sus propiedades antioxidantes es además fuente de Polifenoles, que contienen vitaminas A, C y E.

Todos los alimentos mencionados no sólo cuidan nuestro organismo por dentro, sino que además permiten que la piel luzca y se encuentre plenamente saludable. Para esto debemos consumir vitaminas que ayudarán a combatir las arrugas y las líneas de expresión, al incentivar la producción de colágeno y mejorarán la apariencia al protegernos de los rayos UV (ultra violeta) eliminando los radicales libres dañinos.

Con todo esto no quedan dudas de que la mejor manera de estar sanos y hacerle frente a los virus y demás enfermedades que aparecen con los años es poner en marcha una dieta variada en alimentos. Los beneficios de los alimentos antioxidantes se basan principalmente en la variedad de los nutrientes que incorporamos a nuestras comidas, por lo tanto cuanto más acotada y sistematizada sea nuestra alimentación más perjudicaremos a nuestro organismo.