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Ana Isabel, Yo y mi otro Yo: Vivir solo

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27/03/2013

Ana Isabel, Yo y mi otro Yo: Vivir solo

Reflexiones sobre este gran paso que a muchos les cuesta dar y sobre todo, mantener. Porque siempre será bueno seguir siendo el “nene” o la “nena” de la casa. Hola a todos, soy Anabel. Ana Isabel, para los lectores amigos. Sean todos bienvenidos a mi espacio. Un espacio común, para gente común. Como vos, como yo La vida es un carnaval, pero en algún momento hay que volar.

Por Anabel Spina | anabelspina@revistamagna.com.ar

La vida es un carnaval, pero en algún momento hay que volar. Imagen: blogs.20minutos.es

Va la presentación formal: Anabel Spina, 28 años. Economista devenida en contadora... y en escritora. Geminiana. Torpe y chiflada. Optimista y atropellada. Casi enana, casi gigante. A partir de hoy, te invito a unirte a mi espacio. En esta oportunidad, analizamos las etapas de aquel que se aventura a abandonar la calidez de la casa paterna para encarar la aventura de vivir solo.

Punto de inflexión

Un punto de inflexión, por definición, es un punto de quiebre. Es cuando la curva cóncava pasa a ser convexa, o viceversa. Si las matemáticas no son tu fuerte, no te preocupes. Pregunto: ¿Cuál es el momento para volar del hogar familiar? ¿Cuál es el punto de inflexión? Mejor dicho: ¿Cuándo?

Mi papá me mima

Electra para las mujeres, Edipo para los hombres. "Mamá me lava la ropa, mamá me cocina, mamá me tiende la cama. Entro y salgo cuando quiero, no tengo que explicar nada a nadie. ¿Por qué voy a volar?", dice un soltero empedernido de 40 años. Ok, entiendo que la vida es un carnaval, pero también entiendo que en algún momento hay que volar. La independencia es justa y necesaria para todos. Pájaro que comió... voló.

Abracadabra pata de cabra

Todo muy lindo hasta que el encanto de la soltería se pierde en el éter. ¿En la heladera? Una lechuga podrida. Los sábados me tengo que levantar a limpiar. Los platos sucios se amontonan en la cocina, no desaparecen por arte de magia. No se me caen los anillos por llenarme las manos de detergente pero la verdad prefiero gastar mis energías en En momentos como este es cuando uno se pregunta: ¿Y si me vuelvo a lo de papá y mamá?. Imagen: movil.puntobiz.com.arotra cosa. ¿Y si me vuelvo a lo de papá y mamá?

El casado casa quiere

¿O sea que hasta que no te cases no vas a volar? No way. Cada uno tiene que vivir solito un par de años, así después todos sabemos todo. ¿Por qué las mujeres tenemos que limpiar y cocinar? ¿Por qué los hombres tienen que ocuparse de las instalaciones eléctricas y nada mas? No a lugar. Mi marido en potencia sabe cocinar, sabe lavar, puede aprender a planchar. Yo entiendo de calefones y soy un poco plomera. Relación 2.0, ¡evolucioná!

1/2 naranja + 1/2 naranja = 1/2 limón

Que la convivencia no pudra el rancho. Habíamos prometido amor eterno hasta que la muerte nos separe. A medida que pasan los años, uno va acumulando manías. Van las mías: me molestan las migas en la mesa, el dentífrico retorcido, el espejo del baño marcado con la mano, las sábanas con pelotitas rasposas. No dejes que tu media naranja se convierta en tu medio limón. “Contigo pan y cebolla” es bancar al otro en las buenas y en las malas. En la salud y en la enfermedad, así dicen los curas, ¿o no?

Cualquier similitud con la realidad, es pura coincidencia. Besos y abrazos para todos. Nos encontramos en quince días, ¡a la misma hora y por el mismo canal!