Cultura

Arte cinético: Theo Jansen y sus bestias

por Revista Magna

03/12/2013

El arte no se detiene. Cambia, se transforma, muta. Pero sobre todo, avanza. En este caso, lo hace literalmente. Las obras de Theo Jansen tienen movimiento. Sus Strandbeests o “Bestias de la Arena” son verdaderas piezas de arte que reúnen escultura e ingeniería.

Arte cinético: Theo Jansen y sus bestias
Las criaturas de Theo están diseñadas para moverse - e incluso sobrevivir - por sí mismas.

Aunque asegura que jamás imaginó que sus ideas se transformarían en una realidad tan exitosa, Theo Jansen parece haber nacido para estar detrás de cada detalle de sus obras. Nacido en Scheveningen, Países Bajos, hace 65 años, estudió física sin finalizar la universidad para luego convertirse en pintor e interesarse por la aeronáutica y la robótica.

En 1990 llegarían los trabajos que lo harían famoso, como siempre quiso ser: sus Strandbeests, o “Bestias de la Arena”. Para explicar qué son y cómo funcionan tenemos que explorar primero el terreno del arte cinético, corriente basada en la estética del movimiento y principalmente representada en el campo de la escultura donde uno de los recursos son los componentes móviles de las obras.

Las primeras manifestaciones de arte cinético se sucedieron alrededor de 1910, en el movimiento futurista y en algunas obras de Marcel Duchamp como "Rueda de bicicleta" (1913) o "Plato giratorio de vidrio" (1920). Más adelante, Alexander Calder inventa el móvil, un tipo de escultura formada por alambre y pequeñas piezas de metal suspendidas que son movidas ligeramente por el desplazamiento del aire ambiente.

La expresión arte cinético es adoptada hacia 1954, para designar las obras de arte puestas en movimiento por el viento, los espectadores y/o un mecanismo motorizado. El nombre tiene su origen en la rama de la mecánica que investiga la relación que existe entre los cuerpos y las fuerzas que sobre ellos actúan.

Actualmente, se conocen como obras de arte cinético aquellas que causan al espectador movimiento e inestabilidad, gracias a ilusiones ópticas, que cambian de aspecto según el punto desde el que son contempladas o por la luz que reciban. Un ejemplo de esto son los anuncios luminosos, si bien dentro de esta corriente también entran los móviles sin motor y las construcciones tridimensionales con movimiento mecánico.

Barreras imaginarias

En sus trabajos, Jansen fusiona arte e ingeniería. Este genio se dedica a crear vida artificial mediante el uso de algoritmos genéticos, comenzando su gestación como una simulación dentro de una computadora, en forma de organismos de vida artificial que compiten entre sí por ser el más veloz. Theo estudia las criaturas vencedoras y las reconstruye tridimensionalmente con tubos flexibles y ligeros, hilos de nylon y cinta adhesiva.

Su especialidad es la de construir grandes figuras que se asemejan a esqueletos de animales y que son capaces de caminar usando la fuerza del viento de las playas. En un anuncio de BMW, Jansen dijo: "Las barreras entre el arte y la ingeniería existen solo en nuestra mente".

Un criterio determinado de aptitud es insertado en el algoritmo; Theo selecciona como criterio que sobrevivan en la playa, desplazándose entre la arena más húmeda y la arena seca de las dunas. Aquellos diseños que tengan el mejor rendimiento en la tarea, dentro de una simulación del entorno, serán hibridados y probados otra vez. A través de este proceso de hibridación y evolución darwiniana, las criaturas de Jansen se vuelven cada vez más capaces de habitar su entorno, y pueden incluso tomar decisiones para asegurar su supervivencia. Es el caso de la obra "Animaris Sabulosa", que hunde su “nariz” en la arena para anclarse si detecta que el viento es demasiado fuerte para permanecer en pie.

Sus criaturas han ido evolucionando y mejorando con cada generación. En un principio, tenían que ser empujadas por una persona, luego, con el agregado de velas y “plumas”, ganaron autonomía y pudieron moverse siempre que el viento tuviese cierta fuerza. Pero Theo ha logrado que sus últimas piezas puedan incluso transportar pasajeros en su interior gracias a un ingenioso sistema de impulsión basado en aire comprimido almacenado en botellas de gaseosa.

Obras como seres vivos

La visión de Jansen es romántica con respecto a sus trabajos. El artista está enamorado de la idea de que algún día sus bestias recorran las costas de todo el mundo, en un movimiento continuo y sustentable y que no necesiten de su ayuda para evolucionar. En pocas palabras, considera a sus obras como seres vivos y eso, sin dudas, es lo que lo hace un excelente artista.