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Autosal: una empresa argentina con 80 años de trayectoria

por Revista Magna

12/01/2015

Sus marcas son Columbia y Kohinoor, productos cuyas cualidades los han llevado a ser reconocidos por comerciantes y usuarios. Junto a Guillermo Moro, quien está en la compañía desde hace 20 años y hoy es Gerente de Marketing, repasamos su historia.

Autosal: una empresa argentina con 80 años de trayectoria
Guillermo tiene más de 30 años de experiencia en el mercado de electrodomésticos, habiendo trabajado antes en Aurora Grundig y en Brasil representando marcas argentinas.

Autosal comenzó su actividad en el año 1934 comercializando productos importados. En el año 1965 incorpora al portafolio de productos el secarropas centrífugo Kohinoor, que en poco tiempo se ganó un espacio en los hogares argentinos e incorporó un nuevo concepto en el secado y cuidado de la ropa en el hogar.

A mediados del año 1986 y con la producción de los secarropas, inaugura su planta industrial en Villa Mercedes, San Luis. Dos años más tarde comienza la fabricación de la línea de heladeras y freezer Kohinoor con licencia de Liebherr-Hausgeräte GMBH, de Alemania.

En el año 1997 traslada todas sus oficinas de administración y ventas al nuevo Edificio KOH-I-NOOR en la localidad de Florida, Buenos Aires. Entrando en el nuevo siglo, incorpora la tradicional marca argentina Columbia para encarar el proyecto de fabricación y comercialización de nuevas líneas de electrodomésticos.

Guillermo Moro, gerente de marketing de Autosal, nos cuenta más detalles de la apasionante historia de esta empresa, referente en el mercado de electrodomésticos de la Argentina.

¿Cuáles son sus productos estrella?

Nosotros tenemos un producto que es un genérico: el secarropas Kohinoor, es un producto líder del mercado, el historial de este producto es muy rico, está por cumplir casi 50 años de historia, es un producto que generó la categoría y a partir de su creación es un poco el que comanda los pasos que se trabajan en el segmento de secarropas.

El otro ala es la parte de heladeras, Columbia y Kohinoor, la primera trabaja en un mercado medio, masivo, que es donde habitualmente se encuentran las marcas que pelean por precio, y por otro lado Kohinoor que está posicionada en un nivel un poco más alto, son productos diferentes a los comunes: heladeras combinadas, con dos motores, de acero inoxidable... entonces uno trabaja sobre la base de un segmento de mercado más pequeño, más exigente pero con un precio un poquito más alto.

Hablanos sobre la tecnología eco-friendly que incorporan en las heladeras.

Ya la tecnología greenfreeze, como la denominamos, tiene más de 10 años. La largamos en el año 2003, y esto tiene que ver con el pensamiento ligado al directorio de la compañía, gente muy allegada -por así decirlo- al tema de la ecología, nos interesa tratar de recuperar todo lo que es la naturaleza, un poco ayudados o impulsados por un socio tecnológico de Alemania que es Liebherr-Hausgeräte, impulsados por ellos se tomó la decisión de incorporarla. Una decisión importante desde todo punto de vista, primero desde la conciencia, pero también es un cambio desde lo productivo porque requiere inversiones, muchas cosas que tienen que ver con el sistema. En Argentina todas las empresas fueron invitadas a través del Banco Mundial a cambiar justamente la tecnología por la viable con el medio ambiente y todas aceptaron, digamos, ese nivel de inversión o de plata que te entregaba el Banco Mundial. La única que la utilizó realmente fue Autosal, el resto de las compañías no cambió la tecnología y de alguna manera sí se guardó la plata, esta es la gran diferencia: nosotros lo que hicimos fue no solamente tomar el crédito que nos dio el Banco Mundial sino que se puso un nivel de plata por encima y se hizo una reconversión.

Contamos cómo trabaja esta tecnología.

Emite gases que no contaminan el medio ambiente, el punto más importante es que no solamente no dañan la capa de ozono sino que tampoco trabajan a favor de lo que es el calentamiento global. Por eso se la llama ecológico-amigable. O sea, todos los gases son malos, depende el tiempo que están en el aire es el daño que hacen: el R12 que era un gas que durante muchos años era el único utilizado en las heladeras tarda más de 100 años en desaparecer, el 134 que es el gas intermedio tiene una vida de 30 o 40 años y este gas, que es el ecológico, en seis o siete días desaparece. Esa es la característica más importante por la cual se lo considera ecológico, que en tan poco tiempo no tiene posibilidad de hacer daño al medio ambiente.

Nosotros la incorporamos y durante muchos años fuimos los únicos que luchamos por imponerla. Recién ahora hay algún competidor que empieza a sumarla.

¿Crees que el tenerla es una característica determinante para las personas a la hora de elegir el producto?

Francamente te diría que en Argentina no. Si uno podría hacer una comparativa, en Europa sí ya que hay una conciencia muy ligada a lo ecológico. Por consiguiente, si un producto no tiene estas características seguramente no tiene posibilidades de venderse. Acá es diferente porque en un ranking de características, el tema de la ecología está puesto en un quinto, sexto, séptimo lugar. Lo primero es el precio, la marca, la configuración… Esto es como todo: cuando alguien tiene una latita y en vez de tirarla en la calle la tira a un tacho de basura, es uno, pero seguramente hay 10 que la están tirando en el piso. Pero de a poquito, si uno ve en la historia, hoy ya hay cinco que la tiran en el tacho de basura y otros cinco la siguen tirando afuera. Dentro de 10 años serán nueve los que la tiren en un tacho de basura. Y creo que la historia pasa por la educación de los más chicos, ellos son los que hoy tienen mayor conciencia ecológica que los grandes. Y a eso uno apunta, porque sino todo el esfuerzo no tendría sentido. Esta es la tecnología del futuro, ojalá todas las empresas que producen heladeras apuesten a esto.

¿Cuánto repercute en el volumen de producción el hecho de tener una gran variedad de modelos de productos?

Bueno, ese es todo un tema. Para que tengas una idea, hoy se producen 13 modelos de heladeras, seis de la marca Columbia, siete  de la marca Kohinoor, la única manera de optimizar la producción es tratando de achicar la oferta de producto, lo que es el portfolio de producto. Pero por otro lado el mercado cada vez segmenta más, por consiguiente cuanto mayor cantidad de modelos, mayor alternativa tenés a la venta. Esto es marketing puro. Es un poco el juego entre lo que es la fábrica y lo que es la parte comercial.

Durante años Kohinoor tenía dos modelos de secarropas nada más. El de 4,2 y el de 5,2 kilos, nada más, eran blancos y de chapa. Hoy hay ocho modelos. De 6,2 kilos, de acero inoxidable, de plástico, de chapa pre pintada, de color, hasta uno negro. Así que fijate la necesidad de poder crear diferentes segmentos. Y todos se venden, claro que no todos se venden en el mismo porcentual. Pero si yo no tuviese, por ejemplo, el modelo black por ahí algo de eso no vendería. No digo la totalidad pero un porcentual de ese porcentaje propio del modelo no lo vendería y lo vendería la competencia. O directamente la gente no lo compraría. Es muy difícil. El marketing no es una ciencia exacta. Pero desde el concepto de producción repercute, pero uno tiene que optimizar y adaptarse a esto. No queda otra. Porque sino las reglas serían “yo vendo lo que fabrico” y no lo que quiere el público. Eso era antes, cuando el mercado era cerrado y Argentina era súper proteccionista.

Como dijimos antes, Autosal tiene 80 años de actividad en el país, ¿a qué le atribuís su exitosa trayectoria?

Como toda empresa tuvo altibajos. Y muchos cambios. Hasta te podría decir, a lo largo de los 80 años, trabajó en rubros que hoy es difícil poder imaginarse, por ejemplo, concesionarios de autos, heladeras comerciales, representante de los camiones MAN, que era el que proveía las autobombas para los bomberos acá en Argentina. Todavía hay muchas autobombas marca MAN y tenían por consiguiente muchos accesorios ligados al tema del incendio: mangueras, alfombras, cosas raras. Por lo tanto, si uno analiza esos 80 años hay momentos en los que se metieron en rubros donde eran buenos y algunos se fueron dejando en el camino. Desde hace 50 años está más concentrada en el rubro de electrodomésticos, a veces importando en su momento, otras veces fabricando, hasta que a partir de 1966 se empezó a fabricar el secarropas Kohinoor, anteriormente había una producción de heladeras que era mínima pero existía, y de ahí se gestó un perfil fabril de parte de la compañía, tratando de buscar siempre producir y no de importar, pero a veces uno no tiene la espalda grande y necesaria como para decir “bueno, tengo la posibilidad de abarcar mayor cantidad de productos”. Entonces hoy estamos concentrados en la fabricación de secarropas, de heladeras y de frezzer. Y como siempre buscamos alternativas para ver si podemos encontrar algún fabricante que nos pueda prever un producto bajo los parámetros de calidad que uno quiere que mantenga con alguna de las marcas nuestras. Eso siempre está bien. Pero para resumir los 80 años: son años de historia importante y se fue cambiando mucho de rubro. Finalmente el que ganó es el del electrodoméstico. Se quedó con un rubro que de alguna manera es el que más le gusta.