Medio Ambiente

Consejos para no pasar frío y ahorrar energía

por Revista Magna

17/05/2013

Con el invierno aparece la necesidad de calefaccionar el hogar, contemplando un uso racional de la energía, sin descuidar el bolsillo. Revista Magna te da algunos consejos para que pases esta estación calentito mientras cuidas el medio ambiente.

Consejos para no pasar frío y ahorrar energía
Ahorrar dinero y cuidar el medio ambiente es posible. | Imagen: diariofemenino.com

Antes que nada debemos tener en cuenta una serie de puntos al momento de elegir con qué calefaccionar nuestra casa y  cómo hacerlo de la mejor manera.

Tipos de combustibles y artefactos: El gas es muy efectivo y acorde a su valor. Con este tipo de combustible existen distintos artefactos:

Estufa infrarroja: el combustible calienta una placa cerámica que toma temperatura e irradia el calor al ambiente por convección. Es importante tener presente que en este tipo de sistemas el lugar debe estar ventilado porque genera niveles altos de Co2.

Catalíticas: calientan por radiación y emiten bajos niveles de Co2. Como la anterior, no es recomendable para usar en los dormitorios.

De tiro balanceado: brindan calor por el mismo sistema que las catalíticas. Tiene prevista una conexión directa hacia el exterior desde donde toma el oxigeno y elimina los gases nocivos. Esto permite que pueda utilizarse en cualquier espacio.

La electricidad: es más cómoda si pensamos en la portabilidad, aunque son las menos recomendables si seguimos una perspectiva ambientalista. De todas maneras hay una gran variedad: convectores eléctricos, estufas halógenas y estufas de cuarzo.

Por último, la leña combustible se utiliza para hogares y salamandras. Ofrece la ventaja de ocuparse del diseño sin resignar el buen poder calórico, aunque sin un mantenimiento adecuado pueden ser muy peligrosas por la emisión de monóxido de carbono.

A tener en cuenta:

-Es de público conocimiento que la mayor cantidad de accidentes del hogar se producen por el empleo de estufas a kerosén, al momento de incorporarle el combustible. Para evitar cualquier inconveniente debemos apagar la estufa cuando la vamos a recargar y dejarla enfriar.

-En el caso de la calefacción a leña, resulta peligrosa la producción de monóxido de carbono causada en muchos casos por la mala combustión. Por esta razón, se recomienda no  dejarlas encendidas cuando todos duermen.

-Es importante recordar que en estufas a kerosén, en una correcta combustión las llamas deben ser de color azul. Cuando son naranjas o amarillentas están emitiendo mayor cantidad de monóxido de carbono, que es altamente contaminante para el aire respirable.

-Recapitulando, con respecto a las estufas a gas, estás son más seguras y están permitidas para estos casos. Las ideales, como dijimos, son las alimentadas con gas natural de tiro balanceado, pero deben estar en buenas condiciones de funcionamiento.

Pues bien, una vez que decidimos qué artefactos nos ayudarán a hacerle frente al invierno, debemos prestar atención a ciertas medidas que no sólo nos permitirán cuidar el bolsillo, sino que además serán un gran aporte para la preservación del ambiente.

-Una cuestión casi obvia, pero que no está de más recordar es, no abrir las ventanas con la calefacción encendida. Para ventilar la casa son suficientes 10 o 15 minutos.

-No tapar las fuentes de calor con cortinas, muebles o elementos similares.

-Instalar un termostato en la calefacción y regularlo para lograr una temperatura de no más de 20ºC en invierno. Es importante aclarar que por cada grado adicional se gasta aproximadamente un 5% más de energía.

-Apagar completamente la calefacción si la casa va a estar desocupada por un tiempo considerable.

-Otra cuestión que será de gran utilidad para ahorrar energía calórica es colocar un aislamiento térmico en los cerramientos exteriores e instalar doble acristalamiento en lugar de doble ventana, si bien es más costoso, también se producirá un menor consumo.

Con todas estos datos debemos preguntarnos, ¿qué temperatura queremos alcanzar en nuestro hogar? La realidad es que uno cree que para estar a gusto en casa, se deben conseguir temperaturas muy altas. Lo cierto es que lograr una temperatura que ronde los 20ºC será más que suficiente para un buen grado de confort en una vivienda.

Como dijimos, es importante no dejar la calefacción encendida de noche, para esto podemos apelar al uso de válvulas termostáticas y termostatos programables. Estas garantizan que, una vez alcanzada la temperatura deseada, se mantenga mediante un sistema que interrumpe la calefacción, con el consiguiente ahorro energético.

Ahora sí estas en condiciones de afrontar la ola polar de manera segura, económica y con conciencia ecológica.