Vida Sana

Consejos útiles para una sonrisa perfecta

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28/02/2013

Consejos útiles para una sonrisa perfecta

La blancura y la salud de nuestros dientes dependen, en gran medida, de nuestros hábitos alimentarios de consumo. Si bien existen ciertas bebidas y alimentos que los afectan, la realidad es que la ingesta de otros nos ayuda a mantener una boca sana y radiante.

Por Revista Magna

Sin dudas, el tabaco es una de  las principales causas de manchas por la acción del alquitrán y la nicotina. Este no sólo afecta a la coloración de los dientes, sino que además favorece al desarrollo de enfermedades periodontales y de caries, tendiendo a disminuir el flujo salival. Este mismo efecto producen sustancias como las bebidas de cola, el té, el café o el vino tinto.

Es importante saber que cualquier alimento que contenga carbohidratos contribuirá a generar caries en nuestros dientes.

Otra cuestión a tener en cuenta es que cuanto más se pega el alimento a los dientes, más riesgo tiene de causar caries en comparación con los alimentos que rápidamente se disuelven en la boca.

Por otra parte, comer o beber con mucha frecuencia también afecta a nuestros dientes, ya que no le damos tiempo al esmalte natural a remineralizarse por completo. Por esta razón es importante limitar el número de ingestas con carbohidratos, no superando las seis veces al día.

Por último, resulta importante evitar bebidas y alimentos ácidos durante el día y  limitar su consumo a las comidas principales.

Buenos hábitos

La odontóloga Lucrecia Oroquieta (MP. 80617) recomienda una serie de pasos a seguir para lograr una boca saludable y sin caries:

-Mantener los dientes limpios: para esto debemos tener una correcta higiene bucal, que logramos cepillándonos los dientes cuatro veces al día (después de cada comida).

-Además del cepillado, debemos utilizar hilo dental para quitar los restos de alimentos que se depositan entre los dientes y enjuague bucal.

Es importante realizar la higiene bucal con paciencia cepillando bien cada pieza dentaria para evitar que se forme placa bacteriana, ya que de otra forma, esta se va adhiriendo a los dientes y se transforma en sarro.

-Evitar el consumo excesivo de determinados alimentos y bebidas: como mencionábamos, el consumo de ciertos alimentos manchan los dientes, entre ellos el café, el te y las gaseosas.

-No colocarse productos que no estén avalados por CORA (Confederación Odontológica de la República Argentina) o bien consultar previamente a su odontólogo ya que de lo contrario se pueden generar daños muy difíciles de reparar.

- Por supuesto es indispensable realizar controles periódicos, aproximadamente cada seis meses, según el caso.

- Cuando las manchas que se generan en los dientes resultan graves es necesario recurrir a un profesional, quien nos aconsejará el tratamiento adecuado para cada caso.

Alimentos que ayudan a blanquear los dientes

Existe un sinfín de alimentos –sobre todo frutas y verduras- que nos ayudan a blanquear y mejorar la estética de nuestra sonrisa, aunque muchos especialistas recomiendan no abusar de este tipo de medidas, ya que el consumo excesivo puede provocar un efecto adverso debilitando el esmalte natural de los dientes. Teniendo en cuenta esta precaución, a continuación una serie de alimentos que ayudan a blanquear de manera natural y fácil los dientes.

-Comer una manzana, una zanahoria o un apio a mordiscos es bueno para limpiar y pulir dientes y encías. Además, estos alimentos aumentan la producción de saliva, que es un protector natural de los dientes.

-Los cítricos contienen importantes cantidades de vitamina C, la cual contribuye a aumentar la producción de saliva y favorece el blanqueamiento natural y la limpieza bucal en general, además de aportar brillo a los dientes.

Sumado a este beneficio, la vitamina C es antioxidante, elimina radicales libres y ayuda a la cicatrización por la estimulación de la síntesis de colágeno. Por ello, su papel más bien es de ayudar a la salud gingival.

-Los quesos curados aumentan el flujo de saliva y protegen los dientes. El queso, además, contiene calcio, fosfatos y caseína, una proteína láctea que protege contra la desmineralización. Muchos recomiendan ingerir luego de cada comida un trozo de queso para ayudar a contrarrestar la acción de los ácidos producidos por los alimentos ricos en carbohidratos consumidos en la misma comida.

-La leche también contiene calcio, fosfato y caseína, mientras que el azúcar de la leche, la lactosa, es menos cariogénico que otros azúcares.

-Los edulcorantes intensos (como sacarina, ciclamato, acesulfamo-K y aspartamo) y los sustitutos del azúcar (como isomalt, sorbitol y xylitol) no pueden fermentarse por las bacterias de la boca y no la perjudican.

-Masticar chicle sin azúcar también ayuda a neutralizar los efectos de los ácidos y si los consumimos tras una comida, aceleran la limpieza de los restos de alimentos.

-La pulpa de frutilla también es otro de los alimentos blanqueadores. Solo se debe aplastar con un tenedor hasta formar una pasta, luego se coloca sobre el cepillo y se procede a la limpieza de los dientes utilizándola en lugar del dentífrico común.

-Otro de los alimentos recomendados para lograr una sonrisa blanca y brillante es la cascara de banana. Debemos tener en cuenta que esté bien madura, ya que así tendrá mayor cantidad de potasio, solo debe frotarse el interior de la misma suavemente por unos dos minutos contra los dientes.

El procedimiento se debe realizar dos veces al día, luego de almorzar y a la noche antes de acostarnos.

-Hay otros métodos naturales de blanqueamiento, pero la mayoría contienen algún tipo de ácido o abrasivo. Por esta razón, Oroquieta no recomienda su uso habitual, aunque sean naturales. Según la profesional, el consumo excesivo de estos alimentos genera un daño acumulativo que afecta al esmalte llegando en casos extremos a  exponer  la capa que está por debajo llamada dentina, la cual tiene un color amarillento.

-Todos estos alimentos deben ser consumidos con cautela, ya que como dijimos, si nos excedemos en su empleo vamos a dañar el esmalte de los dientes y esto podría traernos efectos perjudiciales.

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Remedios naturales para blanquear los dientes

Un clásico para el blanqueamiento de dientes es el bicarbonato de sodio. Hay quienes se cepillan los dientes con un preparado de bicarbonato y jugo de limón y otros que apelan al bicarbonato y agua. De todos modos, se debe tener precaución ya que cualquier sustancia que produzca fricción constante en los dientes puede dañar el esmalte.

En este sentido, Lucrecia Oroquieta afirma que “si bien es verdad que el bicarbonato y el limón sirven para eliminar manchas, no es recomendable su uso constante ya que el empleo de esta solución nos sacará la mancha pero a la larga nos traerá serios problemas en el esmalte”. Y continúa, “Lo que sucede es que el limón erosiona y el bicarbonato abrasiona la pieza dentaria” afectando, como dijimos, el esmalte.

Para la profesional, es aconsejable no realizar este procedimiento constantemente. Es importante considerar que usar bicarbonato y agua sólo será efectivo para limpiar el esmalte y cuando hablamos de limpiar el esmalte de manchas exógenas no nos estamos refiriendo a blanqueamiento propiamente dicho o “aclaramiento” como se prefiere llamarlo porque lo natural no es un diente blanco. El blanqueamiento realizado por un profesional baja tonos de la pieza, las aclara, se trabaja sobre el esmalte y sobre la dentina, y es estricto estudiar cada caso en particular, pudiendo estar indicado o no.

Otro de los remedios caseros para blanquear los dientes consiste en cepillarse con una infusión de hojas de salvia. Este preparado sirve para hacer gárgaras que curan heridas internas de la boca. Para realizar este preparado se debe verter dos cucharadas de hojas de salvia en una taza de agua hirviendo. Una vez realizada esta infusión hay que tapar y dejar refrescar. Igualmente es recomendable masticar hojas de salvia previamente lavadas.

Otra opción sería el cepillado con sal fina y limón. En un recipiente pequeño (no metálico) se coloca una cucharadita de sal fina y se van agregando gotas de limón hasta formar una pasta. Para aplicarlo, se debe untar el cepillo en este preparado y proceder al cepillado habitual. La sal fina actúa como abrasivo y el ácido del limón quita las manchas.

Los enjuagues con agua oxigenada resultan ser otra de las posibilidades, estos se deben realizar no más de tres veces por semana y se puede utilizar el agua oxigenada de 10 volúmenes (no más alto porque quema) como enjuague bucal. La manera correcta de empleo es la realización de buches reteniéndola en los dientes por aproximadamente 30 segundos, luego se tira y no se enjuaga. Según Oroquieta, es uno de los métodos menos invasivos, siendo útil además como antiséptico bucal.

Luego de un blanqueamiento dental

Si optamos por el blanqueamiento profesional, el odontólogo será quien determine si puede realizarse o no. Es indispensable por ejemplo una boca sana, libre de caries, de enfermedades periodontales, no pudiendo realizarse tampoco en pacientes con sensibilidad.

Durante las 48 horas posteriores a un blanqueamiento debemos optar por alimentos sin color, es decir, hacer “dieta blanca”. Esta consiste en escoger alimentos como el arroz blanco, la pasta con queso o crema, las carnes blancas, el pescado blanco, los lácteos, el chocolate blanco, entre otros. Y se deben evitar otros como las pastas con salsa de tomate, las carnes rojas, el pescado azul, el ketchup, la mostaza, el café, el té, el vino tinto, el chocolate negro, etc.

En la actualidad, hay diversas técnicas odontológicas efectivas para blanquear los dientes y quitar las manchas.

En resumidas cuentas, es fundamental llevar una alimentación variada y completa. Evitar el consumo constante de alimentos cariogénicos, procurar no ingerir alimentos que manchen los dientes, comer una fruta o una hortaliza a mordiscos de vez en cuando y evitar hábitos perjudiciales, como el tabaco. Todos estos consejos te ayudarán a tener una dentadura sana, blanca y de buen aspecto.