Vida Sana

CrossFit, una actividad para valientes

por

26/11/2014

CrossFit, una actividad para valientes

Es la nueva disciplina preferida de las personas que gustan de poner su cuerpo en movimiento. Conocé de qué se trata, cómo nació y por qué tiene cada vez más seguidores en el país.

Por Gustavo Gerrtner

Los orígenes del CrossFit están en los Estados Unidos a mediados de los '90. Su creador, Greg Glassman, pensó que para mejorar la condición física del cuerpo sería útil un programa de entrenamiento basado en movimientos funcionales del cuerpo a alta intensidad. Logró buenos resultados, y de hecho, su técnica fue adoptada por la policía de Los Ángeles para entrenarse. Luego los siguieron los marines, militares y bomberos. Hoy en día, hay más de 10.000 establecimientos oficiales de CrossFit alrededor del mundo. Q21 es el séptimo establecimiento oficial inaugurado en el país, y ese es el lugar a través del cual nos vamos a acercar a la disciplina.

Ni bien llego al box -nombre con el que se llama al lugar donde se practica este sistema de entrenamiento-, me doy cuenta de que no es un gimnasio común y corriente. Es cierto, la música suena fuerte y la gente que hace bicicleta fija pedalea concentrada como si se tratara del último tramo del Tour de France. Pero cuando miro hacia un costado veo desde cubiertas de camión hasta sogas para trepar, lo que me permite decir que este no es un gimnasio normal. Antes de saciar mi curiosidad, la recepcionista me indica que el coach me está esperando en el patio.

En CrossFit, el objetivo es superar los propios límites personales. | Imagen: cortesía Q21.

Ricardo Wagner es el director deportivo de Q21. Y se apura a decir que es un coach certificado por la central CrossFit de Estados Unidos. “Como para ser profesor hay que hacer cursos y seminarios especiales, muchas personas brindan entrenamiento no convencional. Lo llaman CrossFit porque comercialmente les sirve, pero no es lo mismo”, cuenta Ricardo, mientras muestra con orgullo sus credenciales. No me cabe que se promocionen como CrossFit cuando en realidad no lo son. Si yo pago una licencia para ser coach -que de hecho la pago-, me gustaría que no se promocionen como tal o que paguen la licencia”.

En mayor o menor medida, al hacer CrossFit se ponen en juego todas las partes del cuerpo. Lo que distingue a los ejercicios de esta disciplina de los que se practican en cualquier gimnasio tradicional es que se trata de movimientos funcionales. “Son gestos deportivos o de la vida cotidiana. Si me viene a morder un perro, tengo que saltar arriba de un banco. Y CrossFit busca simular cosas que pueden pasar en la vida cotidiana. En cambio, en un gimnasio se trabaja de forma aislada, y a veces los movimientos son antinaturales”, dice el coach. Además, no sigue rutinas. El entrenamiento del día puede constar de distintas partes, donde pueden mezclarse ejercicios para mejorar la potencia, velocidad y metabolismo. “Es imposible aburrirse cuando hay tantas combinaciones posibles”, agrega el entrenador.

“El CrossFit tiene la característica que los cambios se sienten rápido. Viniendo tres veces por semana, en un mes las personas ya empiezan a notar los cambios”, dice Wagner cuando le pregunto en cuánto tiempo se empiezan a notar los efectos en el cuerpo. Además agrega: “Al trabajar la zona media -abdomen y lumbares- sin la necesidad de hacer abdominales, en unos pocos estímulos el cuerpo se siente distinto. Cuando avanzan las clases, el cuerpo se vuelve eficiente y puede soportar más carga. Y cuando ves que podes hacer algo que antes no podías hacer, el entusiasmo crece rápido”.

El trabajo coordinado en grupo es una característica destacada del CrossFit. | Imagen: cortesía Q21.

En julio de 2014, la muerte de un joven santafesino de 26 años abrió el debate sobre los riesgos del CrossFit. Manuel Ignacio López Pujato había empezado a practicar la disciplina seis meses antes, y luego de diez minutos de una entrada en calor liviana, se desplomó frente a sus compañeros y entrenador. Según los especialistas, el suyo fue un caso de muerte súbita causada por un infarto. Cuando le pregunto a Wagner sobre quienes pueden hacer CrossFit y qué riesgos implica, se detiene y reflexiona: Como en cualquier deporte, para hacer CrossFit hay que estar apto físicamente. Antes de comenzar, hay que firmar una declaración en la que el alumno asegura que se hizo chequeos médicos para constatar que no tiene ningún problema de salud. El que regula la actividad es siempre quien entrena, si vas con un buen coach y con los estudios médicos aprobados, no hay forma de lastimarse. De todos modos, pese a que la actividad tiene raíces en fines militares, el entrenamiento se adapta a las capacidades de cada persona e intenta aumentarlas lo máximo posible”.

Mientras conversamos, miro a través de la ventana que da al gimnasio principal a un muchacho que intenta trepar una soga. A su alrededor, sus compañeros le dan fuerza con gritos que parecen sacar un plus de energía que estaba escondida en el interior de su cuerpo. Sube despacio pero a ritmo constante, generando cada vez más entusiasmo en quienes lo apoyan. El muchacho, con signos de agotamiento en su rostro, decide bajar lentamente. Cuando sus pies tocan el suelo, sus compañeros se acercan y le estrechan la mano de una forma particular, reconociendo el esfuerzo del trepador. “El trabajo en grupo es importante, se arman equipos donde los participantes se apoyan entre sí para poder superar sus límites, cuenta el coach, mientras mira la escena con una sonrisa.

Es innegable que el CrossFit está en boca de todos. Frente a los gimnasios tradicionales, parece ganar terreno rápidamente. Tal vez por efecto de novedad o porque la variedad de actividades que pueden practicarse en una sesión son casi infinitas, lo cierto es que la disciplina se volvió muy popular entre los argentinos. Es por lo dicho que Wagner concluye: La gente encontró en CrossFit la forma de sentirse mejor sin padecer los estereotipos del gimnasio: acá no están ni el ególatra del espejo ni la persona aislada en bicicleta fija. El desafío es contra vos mismo, y contás con vos mismo y tus compañeros para superarlo”.