Vida Sana

Dieta saludable = menos enfermedades

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12/07/2013

Dieta saludable = menos enfermedades

Aunque la temporada de gripe ya llegó, son innumerables los casos que día a día se atienden en centros de salud del país. La realidad es que existen varios factores que afectan a nuestra salud y el principal de ellos es la mala alimentación. Por esta razón, Revista Magna te trae algunos consejos para que tengas en cuenta y puedas hacerle frente a esta enfermedad.

Por Revista Magna

Lo importante es lograr fortalecer el organismo con una alimentación sana y equilibrada, para lo que debemos seleccionar alimentos cuyas propiedades contribuyan a formar una barrera protectora de enfermedades.

En esta época del año es fundamental una buena alimentación para prevenir enfermedades. Imagen: www.intereconomia.com

No es que el frío enferme a las personas, sino que los mecanismos de defensa de la nariz y boca están más vulnerables, por lo que es mucho más fácil que un virus tenga la oportunidad de ingresar por allí y asentarse en nuestro cuerpo.

Si bien todos estamos expuestos a padecer cualquier tipo de enfermedad respiratoria asociada a gripe, anginas, laringitis, etc. la población más vulnerable son los niños, gestantes y adultos mayores, cuyos organismos son los que más se descompensan con los cambios bruscos de temperatura.

Para poder evitar sufrir estas enfermedades que afectan fundamentalmente al aparato respiratorio, debemos incluir en la dieta diaria productos con mayor contenido calórico como cereales, los cuales nos permiten acumular energía para mantener el calor corporal.

Alimentos importantes

Para poder hacerle frente a la gripe  recomendamos una serie de alimentos indispensables en esta época del año:

-Cereales: como dijimos, los cereales son fundamentales. Debemos ingerir aquellos integrales y con poca elaboración. Aportan la fibra y energía que el cuerpo necesita para afrontar el día a día. Entre ellos se encuentran los cereales y galletas integrales, salvado y germen de trigo.

-Fruta: lo ideal es consumir un jugo de naranja o pomelo  en el desayuno y tomar al menos dos porciones más de fruta fresca a lo largo del día. Estas frutas tienen la propiedad además de ayudar a contrarrestar el aumento de grasas e hidratos que el cuerpo pide en invierno. Algunos ejemplos de estas frutas son: naranja, mandarina, pomelos, kiwi, piña, mango, papaya, banana, etcétera.

-Frutos secos: es necesario comerlos en esta época ya que es cuando el cuerpo necesita más energía para mantener la temperatura corporal y contienen vitaminas y grasas saludables. Podemos incluir nueces, avellanas, almendras, dátiles, pasas, etcétera.

-Verduras: el contenido de vitamina A es esencial para mantener sana la piel y las mucosas. Es recomendable comerlas crudas o ligeramente cocidas. Incorporemos acelga, espinaca, calabaza, col, coliflor, champiñones, habas, puerro, alcachofas o berros. También zanahorias, ajos y brócoli.

-Legumbres: podemos incorporarlas a la dieta al menos dos veces por semana. En este grupo incluimos garbanzos, judías blancas y pintas, porotos, habas y/o lentejas.

-Pescado: por su contenido de grasas cardiosaludables -Omega 3 y Omega 6-, proteínas, calcio y pocas calorías es recomendable consumirlo varias veces en la semana. Podemos optar por caballa, sardinas, boquerones, salmón, merluza, mariscos y moluscos.

Las frutas y verduras aportan los nutrientes suficientes para una salud de hierro. Imagen: reynareal.com

-Hidratos: los encontramos en las pastas, el arroz, la papa y el pan. Si bien no deben faltar, es importante tener sumo cuidado y moderar sus cantidades.

-Proteínas: estas nos ayudan a evitar la fatiga. Optemos por huevos, pollo y los lácteos, que contienen las mejores proteínas de origen animal. Por su parte, la soja  posee grandes cantidades de proteína vegetal libre de grasas.

-Grasas: una dieta invernal, debe incluir necesariamente una proporción de grasas, pero debemos optar por aquellas cardiosaludables. Para esto incorporemos a la dieta aceite de oliva, frutos secos, aceitunas, carnes magras y queso.

-Por último, no olvidarnos de los líquidos, no solo del café o el té sino en general, pues en este invierno también existe la deshidratación.

Evitemos…

-El humo del cigarrillo, ya que este disminuye el funcionamiento de las defensas del aparato respiratorio sobre todo en los niños más pequeños.

-El cuidado del aire interior de las viviendas también requiere evitar el humo de leña, ventilar las habitaciones donde hay brasas o una llama, ya que se produce un gas tóxico (el monóxido de carbono) que afecta a las vías respiratorias.

-Cuidar la casa del moho y la humedad para prevenir el desarrollo de bacterias y evitar la aplicación de insecticidas en aerosol.

Medidas que podemos tomar

-La vacunación resulta una buena medida de prevención. Hay dos grandes tipos de vacunas: las que evitan que uno se enferme y las que hacen que los síntomas sean más leves.

-Usar alcohol en gel para la higiene de manos en lugares donde el lavado no sea posible.

-Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.

-Cubrirse boca y nariz con un pañuelo descartable, o con el ángulo interno del codo, al toser o estornudar.

-Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.

-Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.

-Mantener limpios los picaportes y objetos de uso común.

-No compartir cubiertos ni vasos.

Con toda esta información estamos listos para terminar un invierno con las defensas bien altas.