Sexo

Diferencias de género: ¿reales o prejuicios?

por Natalia Coderch

28/02/2013

Se dice que todos somos iguales ante los ojos de Dios. Y eso, claro, si creemos en Dios. La realidad es que lo que hace el hombre -aunque sea feo, malo y sucio- está bien visto mientras que cuando la mujer quiere equiparársele tiene que soportar críticas y desaprobaciones.

Diferencias de género: ¿reales o prejuicios?
¿Por qué una mujer que se acuesta con varios hombres es “atorranta” mientras que si un hombre lo hace es un “winner”? | Imagen: fepsu.es

Las diferencias son cosas que a veces simplemente aburren. Por ejemplo: ¿por qué ciertas cosas o actitudes son toleradas si las hace un hombre, y si vienen de parte de una mujer son rechazadas o criticadas? Estos por qué probablemente no tengan respuesta, o la respuesta caiga siempre en un lugar común que es PORQUE SÍ, porque está implantado en la sociedad y una vez que esto sucede pareciera que debe quedarse ahí para siempre y pasar de generación en generación.

¿Qué pasa cuando una mujer manifiesta que ha tenido varios hombres a lo largo de su vidao que ha estado con más de un hombre a la vez? La respuesta clásica y machista varía entre “ramera”; “fácil”; “promiscua”; “regalada”; “atorranta”, “arrastrada”, etc. Además de propiciarle este tipo de adjetivos calificativos poco felices, se pone en tela de juicio la moralidad de la mujer, sus valores, su falta de amor propio y su escasez de decencia. Prejuicios y más prejuicios salen de la boca no solo de hombres, sino de mujeres que condenan a las personas de su mismo género por tener accionares diferentes a los suyos, o en muchos casos acciones idénticas a las suyas, pero que con gran esfuerzo, a diferencia de las mujeres a las que fuertemente se empeñan en criticar, logran esconder en un rincón de sus placares.

A partir de esto empiezan a surgir montones de incógnitas y aparecen los por qué. Por qué una mujer que se acuesta con varios hombres es tildada de “atorranta” mientras que si un hombre lo hace es un “winner” o “un fenómeno” para la mirada masculina, y desde el punto de vista femenino este accionar significa “un hombre experimentado” o “varonil”.  

Es como el eterno dilema de por qué una mujer que pasa los 30 años es solterona y un hombre después de esa edad si aún no se casó es un mujeriego empedernido. Hombre o mujer, ¿cuál es la diferencia si ambos superan las tres décadas y siguen sin pareja? Es exactamente igual. Pero para el común de las personas la mujer es solterona y el hombre un jodón bárbaro que decidió no estar emparejado, porque le gusta salir de juerga. En cambio la mujer está desesperada por el matrimonio, todos los hombres son potenciales maridos y está sola porque no consiguió con quien estar. La soledad en el caso femenino pareciera no ser una elección, sino una triste circunstancia de la vida. En esa desesperación por casarse, cualquier bondi la deja, se vende al peor postor si es que esa resultara ser su única oportunidad de conseguir su príncipe azul, aunque sea uno devaluado.

Otro caso para el análisis exhaustivo es por qué si un hombre engaña a su pareja se lo justifica diciendo que los hombres tienen necesidades, pero si una mujer lo hace es una reventada. La infidelidad es una sola y no distingue sexo. Masculino o femenino, sea quien sea que engañe a su ser amado debería ser calificado de la misma manera. Si se justifica al hombre debería justificarse a la mujer y si se crucifica a la mujer, debería ser igual en el caso de los varones.

Cuando una mujer utiliza términos agresivos o malas palabras se dice de ella que es “mal hablada”; “una camionera”, o “es una cloaca”. En cambio si esas malas ¿Por qué una mujer que no se depila es “sucia” y un hombre peludo da sensación de protección?

Por otro lado, están las diferencias genéricas sobre el aspecto físico y es donde mejor se muestra lo “ridículo” del distanciamiento masculino / femenino. Por qué una mujer gordita es una “dejada” y un hombre en esa misma situación es alguien que “ha vivido”, y que “ha vivido” significa que ha salido de fiesta y que su prominente panza es producto de los excesos en las comidas y el alcohol. Es innegable que el hombre es como el gato, siempre cae parado ante las críticas, mientras que la mujer pareciera no tener chance y estar condenada de antemano, haga lo que haga. Si la mujer tiene kilos de más es una “gorda dejada”, punto y aparte, no ha lugar a más preguntas, se la sentenció y no existe apelación que la salve de ese prejuicio.

Siguiendo en la línea del aspecto físico, ¿por qué un hombre con canas es sexy, pero una mujer que decide no teñirse es “desaliñadada” o“está deprimida por eso no se arregla”?. ¿Acaso del hombre no podría decirse lo mismo? ¿Por qué la mujer es señalada con el dedo, mientras que el hombre queda exento? Continuando por la vía de la cabellera la pregunta se inclina a saber por qué la calvicie en el varón es “sexy” o un síntoma de “virilidad”, y en la mujer es un asco. Por qué se insertan en este campo calificativos negativos acompañados de: “qué asco, se está quedando pelada” o “pobrecita, tiene poco pelo”. ¿Por qué una mujer que no se depila es “sucia” y un hombre peludo como un sweater peloncho de cashmilon da sensación de protección? Las incógnitas sobre diferencias entre hombres y mujeres son infinitas como por ejemplo: por qué la transpiración masculina es “sensual” y en la mujer es “desagradable”, y por qué el olor a pata en el hombre es algo lógico y en la mujer es señal de suciedad.

Otra de las grandes disyuntivas es por qué un hombre con tatuajes es atractivo mientras que la mujer es catalogada como rea. Los tatuajes y dibujos corporales datan de hace siglos, a lo largo de la historia tanto hombres como mujeres se ornamentaron el cuerpo y las mujeres no eran tildadas de reas por dibujarse el cuerpo. Pero en la actualidad en lugar de elevar el arte del dibujo corporal en mujeres, en lugar de admirarlo, se lo denigra, cosa que no sucede en hombres en quienes cualquier mamarracho es sinónimo de sensualidad.

¿Por qué, por qué y por qué? ¿De dónde salieron las ideas de que las mujeres no transpiran, no tienen olor a pata, no van al baño, no putean, no se pueden divertir y que si llegan a los 30 años y no se casaron son eternas solteronas? ¿Por qué el hombre puede dejarse crecer la panza, lucir la calvicie, sus tatuajes y aromas naturales con total impunidad y orgullo mientras que la mujer si no está siempre de punta en blanco es lapidada? Si alguien tiene una respuesta a todos estos interrogantes, que la grite a los cuatro vientos. Eso sí: una respuesta original que no asocie todo esto con el machismo, porque eso se cae de maduro.