Sociedad

El boom de las hamburguesas en Buenos Aires

por Gustavo Gerrtner

16/10/2015

Desde las más tradicionales a las más osadas recetas pueden encontrarse en las hamburgueserías que han empezado a copar los barrios porteños, "mojándole la oreja" a las cadenas de fast food. Una recorrida por esos lugares que no debés perderte cuando el hambre ataca y solo se te antoja una hamburguesa, en lo posible la más grande que exista.

El boom de las hamburguesas en Buenos Aires

Así como durante un largo tiempo cuando alguien levantaba cualquiera de las baldosas flojas de Buenos Aires se encontraba con un nuevo restaurante de sushi, lo que hoy va a descubrir son nada más y nada menos que hamburgueserías. Desde el año pasado, por lo menos diez locales nuevos abrieron en distintos barrios a lo largo de toda la ciudad, lo que da cuenta del amor de los porteños (y de aquellos que viven tras los límites de la avenida General Paz) por esta comida. Algunos lugares son defensores a ultranza de las recetas tradicionales, mientras que otros le dan una vuelta de tuerca y ofrecen combinaciones fuera de serie. En este informe, que vas a tener que leer con una servilleta cerca para limpiarte la baba, Revista Magna te cuenta el por qué de este auge sin precedentes y cuáles son algunos de los lugares que vale la pena visitar si sos fanático de las hamburguesas.

Desde hace algún tiempo vengo escuchando entre mis amigos y conocidos algo que no deja de llamarme la atención. Mientras conversamos sobre comida, son cada vez más los que con orgullo me cuentan que ya no van a locales de comida rápida a buscar satisfacción. Estos ex consumidores de franquicias como McDonald's o Burger King afirman que ya no tienen ganas de ir a esos restaurantes porque prefieren opciones “menos artificiales y más naturales” de la misma comida. Sin embargo, y dado su bajo precio y servicio 24 horas, todavía se acercan a buscar una hamburguesa cuando salen de algún boliche o bar con el fin de satisfacer el tan conocido “bajón” que da por concluída la noche.

Esta situación que recién relaté es en realidad un simple botón de muestra del fenómeno mundial que está castigando a varias cadenas de comida rápida. Los más osados se animan a hablar de la crisis y decadencia del fast food. Según la revista especializada en negocios Forbes, McDonald's registró durante febrero de este año ganancias trimestrales menores a lo esperado, debido a que sus ventas cayeron por tercer trimestre consecutivo y sus ingresos en Europa declinaron por primera vez en cuatro períodos. En nuestro país, y en un intento de recuperar a sus tradicionales clientes, inauguraron el ciclo “Puertas abiertas” en el que invitan a los consumidores a conocer el proceso de elaboración de los alimentos. Sin embargo, este paliativo no es suficiente para detener la migración de comensales a otras opciones. Algunas más saludables, otras no tanto. Es en este contexto en el que las hamburgueserías artesanales encuentran su lugar Buenos Aires.

Santiago Mateo es gerente de operaciones de Yelp de Buenos Aires, una red social en la cual los usuarios escriben y comparten sus reseñas de todos los lugares que visitan, los cuales van desde bares y restaurantes hasta parques y plazas. Mateo, que está al tanto de todos los comentarios que los comensales redactan a diario sobre las hamburgueserías, asegura que los clientes valoran la simpleza en las propuestas. “Creo que el precursor fue Burger Joint (J. L. Borges 1776, Palermo). Originalmente salía $60 (hoy cuesta $100) un menú de una buena hamburguesa con ingredientes interesantes, papas caseras -creo que esto es clave- y  una pinta de cerveza artesanal. ¿Cómo negarte? Por algo no hay día en que vayas y no haya una cantidad impresionante de gente haciendo cola”, opina.

Santiago explica que, por otro lado, hay otros locales que proponen darle una vuelta de tuerca a la receta tradicional. “Tierra de Nadie (Avellaneda 558, Caballito) se destaca por el tamaño de sus hamburguesas y ciertas variedades exclusivas, como la Bourbon Burger (que incluye dos tipos distintos de quesos y un aderezo preparado a base de whisky)”.

Santiago Mateo explica que gran parte del éxito de las hamburgueserías está sustentado por la fuerza e impacto de las fotos que sacan los clientes y hacen circular por internet. De esta forma, cada imagen del menú, el lugar y especialmente de las hamburguesas, alimenta el mito sobre el bestial placer al que es posible acceder. Un mito que, afortunadamente, solo puede ser comprobado o desmentido con una visita. “Otro de los factores creo que es el  efecto ‘wow’ de las fotos. Una buena foto de una hamburguesa bien sacada logra llamar muchísimo la atención en las redes sociales y la gente va a buscar ese producto. Saben que la relación foto/producto real es infinitamente superior que en restaurantes famosos de fast food”, aseguró. En el auge de las redes sociales que priorizan lo visual, con Instagram a la cabeza, es imposible no tentarse y salir corriendo a dar el primer mordisco. Uno de los motivos que permiten comprender el fenómeno gastronómico es la tendencia al gigantismo y la exageración. Mateo señaló que muchas hamburgueserías focalizan su propuesta no solo en la calidad del producto, sino en el tamaño. “Hay un morbo por los extremos también. Dellepiane Bar (Pasaje Dellepiane 685, San Nicolás) tiene una cuádruple hamburguesa de 180 gramos que incluye cuatro raciones de cheddar y panceta. Si la podés terminar ponen tu nombre en una pared y te regalan una remera. Hay hasta un timer para ver quién va más rápido hacia una angioplastía”, recuerda. “Esos datos son buscados en Yelp, y se propagan rápido entre los usuarios para ir a probar lo que se muestra”. Además, y solo por si acaso, Yelp también ofrece nutricionistas en su guía.

La elegida es...

No hay información sin un periodista comprometido. Y esta máxima, la cual Revista Magna pregona desde sus inicios, debió ser cumplida a rajatabla en esta ocasión. Es por eso que después de probar algunas de las elegidas (que se ven en el mapa), seleccionamos un lugar para que visites cuando no te aguantes las ganas de abrazarte al placer de comer una rica hamburguesa. ¿Cómo aseguramos la objetividad? No tenemos respuesta. Simplemente pagamos por lo que probamos.

Burger Joint nos pareció inolvidable. Ubicado a tan solo dos cuadras de Plaza Serrano, ofrece un acotado pero contundente menú. ¿La elegida? La “Jamaican”: pan casero, tomate, ananá, pepinos, panceta y queso cheddar. Las papas son increíbles y podés acompañar tu pedido con cerveza artesanal. Eso sí, preparate para hacer hacer cola porque se llena.

Algo más: si la vas a hacer, hacela bien. Nada de light.