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El Triángulo Dorado de la India: un llamado a la introspección

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13/02/2014

El Triángulo Dorado de la India: un llamado a la introspección

Con la diversidad cultural y el impacto de la crudeza social como leitmotiv, Nueva Delhi, Agra y Jaipur se convierten en un apetitoso aperitivo para conocer este país, tan diferente y sorprendente a los sentidos del turista occidental.

Por Julieta Mazzeo | jmazzeo@revistamagna.com.ar

Los pre-paid taxis que salen a cada minuto del aeropuerto tienen, prácticamente, un destino fijo: Paharganj. Este gran bazar que, seguramente resulte el preludio del viaje, ofrece sacramento hindú a quienes se decidan por conocer el noroeste del país y su obligado circuito: Nueva Delhi, Agra y Jaipur.

Todo-empieza-ahí. En esas callejuelas de la capital india tan angostas como concurridas; tan enervantes como atractivas. Tan, tan, tan. Paharganj es la zona de los hoteles baratos donde se hospedan los mochileros, y es la zona de todo lo típico. Su paisaje humano puede resultar asfixiante para el turista occidental, ya que es la puerta de entrada a un mundo completamente distinto, extravagantemente diferente. Que conmueve, invita a la reflexión y nos deja tumbados de preguntas. Y allí están, mezclados entre una multitud de habitantes, y millones de bicicletas, cientos de trotamundos en plena búsqueda espiritual.

La diversidad cultural y el impacto de la crudeza social en su magnífica expresión, son la escena constante del viaje; un llamado a la introspección y a la aceptación de una cultura diferente que invita a caminar por la vida con otros zapatos.

Un camello espera a su dueño frente al Taj Mahal, una de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. | Imagen: Stuck in Customs / Foter / CC BY-NC-SA

Poco a poco, los zapatos resultan un poco más cómodos, entonces, nos vamos liberando de los dolores, los prejuicios y hasta nos permitimos disfrutar de la escenografía de esas calles. Y como una caricia al alma, aparece frente a nuestros ojos el colorido telón de fondo que van formando las sedas, pashminas, alfombras, calzados y vestidos que asoman de todas las tiendas y que, junto con los puestos callejeros de comidas típicas y especias, y el aroma a incienso que emana de cada bar, componen un mural difícil de olvidar: el de ese extraño mundo en el que conviven, armónicamente, tantas religiones como, a su vez, castas y clases sociales.

Desde este micro-universo, se puede viajar a todas partes de la India a bordo de sus ferrocarriles de alcance nacional. La gran estación de trenes está ubicada a un par de cuadras del corazón del bazar y se puede llegar a pie o en una bici para pasajeros, o en rickshaw -esas bicis o motitos techadas con asientos en la parte de atrás, tan típicas de Asia-.

Agra, la antigua capital del Imperio Mogol

Si existe en el mundo un monumento enteramente bello ese es, sin dudas, el Mausoleo del Taj Mahal. Sus líneas son el vivo recuerdo del Imperio Mogol y de sus influencias turca, persa, hindú y musulmana. El emperador Sha Jahan mandó a construir este hermoso edificio en honor a su difunta esposa Mumtaz Mahal, quien falleció dando a luz a su decimocuarto hijo. Hasta ese momento los edificios se construían en arsénico rojo pero este emperador, en el afán de querer que sea muy especial, encargó su construcción en mármol blanco con incrustaciones de diamantes. Cuenta la leyenda que se necesitaron 20.000 hombres para su construcción, a los cuales, una vez terminada la obra, les fueron cortadas las dos manos para que "nunca nadie pudiera construir algo semejante".

En el pórtico de entrada está inscrita la descripción del Paraíso tal como aparece en el Corán; y en el interior de la sala principal, descansan, juntos y para siempre, un emperador y su esposa.

El Jal Mahal o palacio sobre el agua de Jaipur destaca sobre todo por la belleza de sus torres semi-octogonales y sus impresionantes cúpulas. | Imagen: Julieta Mazzeo

Las seis horas en tren que separan esta obra de arte de la ciudad de Delhi valen enteramente la pena o, mejor dicho, valen la fortuna de estar en contacto con esa belleza que sólo se equipara con la desmesura de La Naturaleza.

Por tradición, sus puertas se abren con las primeras horas de luz para que pueda ser apreciado con mayor esplendor. Y entre medio de una bruma anaranjada nos recibe, imponente, mágico, y como si estuviera flotando, este palacio de perlas que embriaga por completo.

Existe una última parada obligatoria antes de abandonar esta ciudad, y es a la hora de la madrugada: desde el Fuerte de Agra se puede apreciar una vista completa del Taj Mahal en el momento del amanecer.

Respiren profundo y saquen la mejor foto del viaje.

Jaipur, the Pink City

Fue la primera ciudad planificada de La India y se nota. Está trazada en nueve cuadrantes, y sus avenidas son realmente anchas. Lejos quedan en el recuerdo los grandes atascamientos y la masividad de Delhi (lo que para la mayoría sería algo difícil de concebir es que, en muchas ciudades de la India, como en tantos barrios de Nueva Delhi, por ejemplo, no existe el concepto de "mano y contramano", convirtiendo a la vía pública en un verdadero caos de infinitas motos, bicicletas, peatones, vacas, rikshaws, colectivos, taxis y bocinas molestas).

Pero acá la Magia sigue viva. Esta ciudad, capital del estado de Rajastán, conserva fogoso el recuerdo de uno de los principados más ricos de la Colonia Inglesa; con sus imponentes edificios de estuco -hoy día y en honor a una visita del Príncipe de Gales- pintados de rosa salmón. Los elefantes y camellos circulando por doquier, son el definitivo toque mágico de Jaipur. La influencia musulmana marca la tendencia de la arquitectura, en especial de los edificios del casco histórico como, por ejemplo, del majestuoso Palacio de los Vientos.

Los puestos callejeros de comidas típicas y especias componen el mural de las calles de Nueva Delhi. | Imagen: Heart Industry / Foter / CC BY-NC

Cita obligada: conocer el antiguo palacio del Rajá, ubicado a unos pocos kilómetros del centro de la ciudad. La zona de desiertos y montañas que rodea al palacio es lo que ayuda a viajar al pasado, e imaginar la vida en la época de los Maharajás y Sultanes. Otra foto imperdible es la del Palacio de Agua, suspendido en un inmenso lago artificial, donde el Rajá ofrecía la mayoría de sus fiestas.

Si estás interesado en hacer un viaje a La India, tenés que tener en cuenta algunas consideraciones:

- ¿Cómo salir del aeropuerto? Esto es algo que depende del presupuesto de cada uno. Hay dos tipos de taxis esperando los vuelos: los taxis de alta gama que conducen hasta las grandes cadenas hoteleras; y los pre-paid taxis -autos definitivamente más antiguos y precarios-, que te llevan a cualquier parte de la ciudad. Se pagan en la boletería antes de iniciar el recorrido. Por eso es importante saber con exactitud la dirección del hotel al que estamos yendo.

-Es muy importante cuidar la vestimenta femenina todo el tiempo ya que, para ellos, es muy provocador dejar a la vista los hombros, la espalda, y las piernas.

- Muchas chicas rubias se oscurecen el pelo antes del viaje porque ese color de cabello resulta muy exótico para los hindúes que son muy observadores y curiosos y, además, a algunas personas puede resultarles incómodo que se les queden mirando o, incluso, que se les acerquen para tocarlas.

- Son muy comunes los arreglos de palabra. Entonces, si contratás alguna excursión y, por ejemplo, no recibís un comprobante como garantía, no te preocupes: le dan mucho valor a la palabra; y si  te dijeron a las nueve, allí estarán.

Aunque muchos no lo sepan, el Taj Mahal no es sólo un palacio sino un complejo de edificios construido entre 1631 y 1654 en la ciudad de Agra. | Imagen: Julieta Mazzeo

- El servicio de trenes es muy bueno, aunque no se puede decir lo mismo de su puntualidad. Por eso es mejor organizarse con una franja horaria mayor. Es recomendable tener a mano siempre una linterna porque cuando quieras subir a un tren ya siendo de noche, lo más probable es que tardes bastante tiempo en encontrar tu asiento o litera; también están superpoblados. Los trayectos nocturnos pueden resultar muy convenientes para ahorrar tiempo y dinero. Las literas son verdaderamente muy cómodas, y el mismo tren brinda servicio de cama, el cual está incluido en el precio del pasaje.

- En Nueva Delhi, más precisamente en Paharganj, es donde se encuentran los hoteles que suelen elegir los mochileros. Los precios oscilan entre los 4 y 10 dólares por noche, por persona. El concepto de hostel para backpackers no existe en La India. Y para quien quiera alojarse en hoteles de más categoría, están casi todas las cadenas internacionales, pudiendo encontrarlas en otros puntos de la ciudad. La oferta es muy variada para todo tipo de turista.

- Estarás contento de haber metido en el equipaje una sábana propia. Algunos hospedajes no suelen cambiar las sábanas entre huésped y huésped.

- No des limosna a quien no la pida, para ellos es una ofensa.

- No te sorprendas ni te molestes cuando una vaca esté obstruyendo el paso, y nadie haga nada: van a esperar a que ella se corra por sus propios medios. Tampoco, cuando yendo en un taxi, este se detenga para hacer subir a más pasajeros, quienes pueden bajarse antes o después que vos.

- Hay que tener cuidado con el consumo de vegetales crudos, como así también, con el cepillado de los dientes (es aconsejable hacerlo con agua mineral). Evitar todo tipo de ensaladas es una buena opción para conocer la deliciosa comida hindú. Quizás no sea muy vistosa, pero sí muy rica.

El Elephant Festival se celebra cada año en Jaipur coincidiendo con el Holi, la fiesta de los colores. | Imagen: johntrathome / Foter / CC BY-NC-SA

- Hay una extensa lista de vacunas que se recomiendan para viajar a La India. Lo más aconsejable es visitar a un infectólogo y evaluar con él cuales conviene aplicarse, ya que todo depende de los lugares que se visitan y de la extensión de la estadía. Lo mismo ocurre con las pastillas para la malaria. Otro dato que hay que tener en cuenta es que muchas vacunas necesitan ser aplicadas con varios meses de anticipación para que surtan efecto.

- La Visa. Es muy fácil de sacar y la entregan el mismo día. Solo hay que procurar un margen mayor a seis meses en el vencimiento del pasaporte, y tener al día el certificado de vacunación de la fiebre amarilla, dado que esta vacuna es obligatoria. Otro dato a tener en cuenta es que, una vez arribado a La India, si se visita otro país, no se puede volver a ingresar en tres meses. Excepto desde Nepal y Bután.

- Interiorizarse previamente con su sistema religioso y de castas es algo fundamental que todos deberíamos hacer antes de este viaje.

Aquí una pequeña lista de libros que van a ayudar mucho:

- "Bhagavad-guita": Este libro es considerado como uno de los religiosos más importantes del mundo. Allí se resumen todos los conceptos del hinduísmo.

- En "El Sutra del Corazón" y "El Sutra del Diamante" está concentrada toda la filosofía budista Mah?y?na, siendo de las más estudiadas y populares del mundo.

- "El Kama Sutra": Este antiguo libro no sólo habla del sexo (al cual denomina "unión divina"), sino también de las relaciones entre hombres y mujeres, y la sociedad.

Para los que prefieran otro tipo de lecturas, están siempre las novelas históricas:

- "Siddharta": Una hermosa novela escrita por Hermann Hesse, donde se trata alegóricamente la vida de Buda.

- "Pasión India" y "El Sari Rojo" del español Javier Moro son dos novelas históricas en las cuales la religión y cultura hindú están tratadas con excelente rigurosidad.