Cultura

Emma Shapplin: "Cada álbum representa diferentes facetas de mi personalidad"

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09/12/2014

Emma Shapplin:

La artista francesa que se encuentra girando por Latinoamérica nos dio la bienvenida a su mundo en una cálida e íntima entrevista en el Hotel Panamericano, donde nos dejó encantados con la magia de su arte y los distintos períodos de su música: desde las tempranas clases de ópera hasta una banda adolescente de Heavy Metal. Hoy, única en su estilo, sabe que lo más importante es fusionar los latidos del corazón con las melodías que suenan en su cabeza. Pasen y vean…

Por Claudia Lesende y Julieta Mazzeo

Has estado haciendo muchos cambios en tu carrera… empezaste tus estudios musicales en lo lírico, luego pasaste por una banda de rock pesado y fumaste 40 cigarrillos por día para hacer tu voz más grave; luego, en tus primeros discos llegaron el Neoclásico y algo que muchos identificaban como Crossover. Tu último álbum "Dust of a Dandy", ¿de qué nos habla? ¿cómo continúa tu carrera?

Para mí, cada álbum es como una pequeña burbuja llena de sensaciones que tuve en momentos de mi vida. La manera en que lo construyo se asemeja a una pintura impresionista o a un patchwork. Son pinceladas y pinceladas de cosas que me gustaron, que probé. Entonces es difícil decir exactamente qué hay, porque es mucho. Pero, además, cada álbum representa diferentes facetas de mi personalidad que quiero alumbrar y representar. Así, de ese modo, incluso yo misma puedo visualizarlas. Cada uno de los discos es muy importante para mí.

Y en estos momentos, la faceta que necesito completar es la de la ópera. Sigo aprendiendo, sigo practicando. Una vez que sienta que la faceta esté completa, voy a hacer un disco sobre ello, pero todavía falta para eso.

Creo que el próximo será neoclásico otra vez, más parecido a Carmine Meo o Etterna. Porque Macadam Flower y Dust of a Dandy fueron experiencias por las que necesité pasar y siento que crecí con ellos. Me di cuenta de que antes de Dust of a Dandy algo estaba faltando. Mi profesora de ópera en San Petersburgo me enseñó a conectarme con mi instinto animal y sacar mi voz de ahí. Un lugar al que me costaba llegar. Antes de grabar este último disco, volví con ella y me dijo “algo ha cambiado, lo lograste”.

Emma se encuentra girando con su nuevo álbum "Dust of a Dandy", cuyo primer corte es "The lovers".

Qué interesante debe ser este viaje alrededor de tu música, al mismo tiempo que experimentas diferentes sensaciones que tienen que ver con vos misma. El que digas que cada álbum refleja diferentes estadios de tu personalidad demuestra que es algo más profundo que el mero hecho de cantar.

Sí. Muchos artistas se sientan y escriben 100 canciones, después deciden cuáles pueden llegar a ser las mas exitosas y así arman un álbum. Yo me organizo diferente. Por algún tiempo tengo muchas canciones en la mente. Quizás por tres meses. Trabajo con todas juntas en la cabeza, las veo y las canto hasta que creo llega el momento de sacarlas. Entonces me siento a escribirlas, les corrijo algunas cosas. Después les agrego simples melodías en el piano para darles forma. Por último, trato de recordar los sentimientos y los sonidos que tenía en la cabeza y encontrar buenos músicos para que los reinterpreten. Trato de encontrar los generosos, que tengan la mente muy abierta y que no juzguen. Otras veces trabajo con músicos que ni siquiera conozco y hasta en varias oportunidades he mandado las letras sin decir mi nombre.

Para no crear prejuicios…

Claro. Adjunto a las letras comentarios, partes de melodías de otras canciones, fotos, palabras sueltas... todo lo posible para representar un ambiente fácil de imaginar. O, también, me grabo la voz cantando partes de la canción, sólo eso. Y muchas veces conservo esas grabaciones, la de la voz sola antes de los arreglos. Me gusta conservar la grabación original, porque creo que esa voz viene de muy lejos, y por lo general es la mejor versión.

Porque es la que tenía que salir…

¡Exactamente!

¡Qué interesante! Y con respecto a los shows, ¿cómo los armas? Sabemos que estás en todo: la indumentaria, las coreografías… ¿qué hay para este último?

Es algo muy intuitivo. Lo que más me gusta es darle vida a las canciones, me gusta el contraste de las distintas maneras de reinterpretar.

Muchas veces agrego canciones más antiguas y sonando todas juntas son un shock, algo que da dinámica al espectáculo.

Con respecto al vestuario, algunas veces trabajo con diseñadores y otras veces trato de producirlo yo: elegir y comprar las prendas que me van gustando y me quedan bien. En algún show algún vestido de diseñador resultó muy pesado, muy poco cómodo para cantar. No era para mí. Por eso prefiero elegir yo misma el vestuario, que también es algo que va cambiando con el tiempo, ¡porque yo también cambio!

"La verdad es que con lo lírico uno puede sentir las vibraciones, es algo muy extraño. Todo el mundo debería cantar ópera para experimentarlo", dice la artista.

Haces shows muy visuales, con bailarines…

Sí. Para este show quiero tratar algo diferente. Omitir esa parte cliché asociada a mi imagen: la orquesta, la música clásica. Siento que tengo que renovarla e incluir algo más visual. Por eso, esta vez incluiré vídeos que yo misma filmé y produje.

No habrá bailarines, pero puede que en el futuro los vuelva a introducir.

¿Cuáles son tus influencias artísticas? ¿te inspiras con música de otros artistas? ¿qué te gusta escuchar?

Es muy difícil de decir… ¡son tantas cosas! Muchas influencias, muchos conocimientos, y miles de pequeños detalles.

Con respecto a otros artistas, cuando compongo no escucho a otros músicos porque soy una esponja. Pero, en los momentos que no lo hago, puedo agarrar un disco y escucharlo por días, una y otra vez. Escucho mucha música clásica y en una sesión de fotos estará siempre presente David Bowie de fondo. Me inspiro mucho con él, con su música y su personalidad. Amo a ese tipo de personas, como Annie Lennox. También The Prodigy, aunque su música es muy extrema y no es la que escucho en casa, pero los admiro profundamente por ser artistas completos, por reflejar en su música su espíritu sin mirar lo que el mercado pide, por no estar influenciados con el exterior.

Y vos, ¿estás influenciada por el mercado?

No, tampoco. ¡Aunque debería estarlo un poco mas!

¿Hay alguna audiencia a la que te gustaría apuntar?

No. Debería haber pensado en una audiencia específica, pero no lo hice ni lo hago. Cuando grabé el primer álbum, trataban de acercarme al estilo femenino del Crossover, ser el icon. Querían que me guste, que cantara para Broadway. Quizás hubiera sido más fácil hacer carrera así, pero no quise.

Entonces lo que te gustaría sería llegar al alma de cualquier persona que sea lo suficientemente sensible como para emocionarse con tu música...

Wow... Ojalá que sí, al menos es lo que trato de hacer. Sería maravilloso.

¿Qué buscas cuando cantas?

Bueno, lo mismo que trato de hacer con mi vida: respetar mi estilo, mi gusto, mi historia. Lograr la armonía con el lugar y con el otro ser.

Algo que no es fácil…

No, no lo es… pero en los shows la audiencia está apoyando, compartiendo.

¿Y alguna vez sentiste que no pudiste llegar a esas almas?

No, cuando piso el escenario eso pasa.

Es que cuando tu voz empieza a cantar es imposible no emocionarse…

Es muy interesante este punto. La verdad es que con lo lírico uno puede sentir las vibraciones, es algo muy extraño. Todo el mundo debería cantar ópera para experimentarlo. Por un lado, uno se siente muy lleno y que se expande y, por el otro, siente que se vacía. Es un sentimiento muy opuesto y muy gratificante.

¿Es por eso que queres volver a cantar ópera?

Si, estudié en muchas oportunidades hasta que encontré a mi gran profesora en Rusia. Nunca la dejé del todo, de hecho cuando estudio lo hago con ópera.

¿Cómo te preparas para los shows, tenes rituales específicos?

Trato de quedarme en la habitación, con mi perro. Ver poca gente, hablar lo menos posible, quedarme concentrada, relajada. Comer bien… aunque parece que no hago nada, mi mente va a mil. Entonces necesito estar sola.

Por lo general me gusta preparar la voz en la ducha, porque ahí esta cálido, húmedo y hay buena acústica. Es más fácil para despertar la voz.

¿Qué esperas de este público?

No espero nada, sólo deseo que podamos compartir una linda noche todos juntos.

¡Por supuesto que va a ser así!

Sí, aunque me cuesta mucho subir a escena, necesito todas mis fuerzas para completar el show, ya que es muy intenso.

¿Qué es lo que te resulta difícil?

Solía ser miedo, pero ya no más. Se trata de una cuestión de energía física para poder cantar. Entonces sólo deseo eso: tener la fuerza.

¡Seguro que así será! Te presentas esta semana en el Teatro Coliseo, y luego continuas tu tour en chile. ¿Así termina tu gira por Sudamérica?

Sí, ¡desgraciadamente sí! Me gusta mucho por aquí...