Vida Sana

Explosión de color al plato

por

12/03/2013

Explosión de color al plato

Para lograr una dieta saludable y cargada de vitaminas y nutrientes no sólo debemos considerar el tipo de alimentos, sino también tener en cuenta los colores de los mismos ya que estos responden a sus propiedades y, en consecuencia, a los beneficios que aportarán a nuestra salud.

La importancia de los colores en la alimentación. Imagen: vivirsalud.com

Especialistas en nutrición afirman que el organismo necesita alrededor de 40 nutrientes para mantenerse sano. Debido a que es imposible que un alimento los contenga todos a la vez, se aconseja comer variado para que cada uno aporte su calidad nutritiva concreta.

En el caso de los colores de los alimentos, estos se producen debido a la presencia de fitonutrientes, los cuales además de influir en el sabor y color de frutas y verduras contienen muchos de los elementos que ayudan a combatir enfermedades y que producen beneficios para la salud y el bienestar.

Estos fitoquímicos están compuestos por más de 600 químicos naturales que aportan diferentes beneficios al organismo:

-Antioxidantes: combaten el daño celular de los radicales libres y problemas del corazón.

-Desintoxicantes: ayudan a eliminar sustancias tóxicas del cuerpo.

-Moduladores hormonales: copian la acción de algunas hormonas. Ayudan la regulación hormonal.

-Reguladores celulares: inhiben o controlan el crecimiento de células que el cuerpo no desea.

Como dijimos anteriormente, cada color presente en verduras o frutas aporta una serie de beneficios que repercuten positivamente en nuestro organismo:

Rojo

Las frutas y vegetales de color rojo son muy nutritivos y deliciosos. En este grupo podemos ubicar las frutillas, las cerezas, la sandía, las uvas, los pimientos, la manzana y los tomates. Entre sus grandiosas propiedades encontramos que nos ayudan a tener el corazón sano, fortalecen el sistema inmunológico y reducen el riesgo de padecer cáncer.

El aporte de este tipo de alimentos es ayudar a prevenir enfermedades como el cáncer de mama, de próstata y de ovario. También son aconsejables en la prevención de enfermedades cardíacas y ayudan en el síndrome pre-menstrual.

Anaranjado y amarillo

Los alimentos de este color proporcionan nutrientes capaces de fortalecer la vista y ayudan a disminuir el riesgo de algunos tipos de cáncer. Las frutas y verduras que entran en este grupo son la zanahoria, el durazno, el limón, la mandarina, el melón, los pimientos amarillos y las papas.

El consumo de estos alimentos permite disminuir los niveles de colesterol, previenen el cáncer y las enfermedades del corazón. Además reducen la aparición de cataratas y la degeneración macular, debido a su poder antioxidante.

Verde

Los alimentos de este color son una gran fuente de antioxidantes y permiten combatir el daño celular. Algunas frutas que podemos adoptar en nuestra dieta son el kiwi, la pera y la manzana verde. Por otro lado, podemos recurrir a verduras como la palta, el brócoli, los pimientos verdes, la espinaca y las diferentes variedades de lechuga que nos permitirán reducir el riesgo de cáncer de ovario, de mama y próstata, además de mantener los huesos y dientes fuertes.

Azul y violeta

Al igual que los alimentos de color verde, los que poseen color azul o violeta también tienen la propiedad de ser antioxidantes. De este grupo, el que más aporta antioxidantes es el arándano, aunque podemos rescatar las moras, las ciruelas, las berenjenas y el repollo morado.

Estos alimentos actúan a nivel cerebral, fortaleciendo nuestra salud mental ayudando a prevenir la pérdida de la memoria. También tienen la capacidad de inhibir el colesterol y protegernos de enfermedades del corazón, en este sentido ayudan a regular la presión arterial y prevenir el envejecimiento celular.

Blanco y marrón

Aquí podemos ubicar a las peras, la banana, la cebolla, el champiñón, el jengibre y el ajo. Estos alimentos son ideales para aquellos que sufren de problemas de corazón, ayudan a bajar la presión y el colesterol, además de prevenir algunos tipos de cáncer.

A dichos beneficios se le suman la producción de enzimas que ayudan a combatir sustancias carcinogénicas.

Y como si esto fuera poco te aconsejamos un menú ideal para incluir la mayor variedad de colores en tus comidas:

Desayuno

Yogurt con arándanos, frutillas y cereales ricos en fibras. También podes optar por jugo de un pomelo.

Almuerzo

Ensalada de hojas verdes, tomates, zanahorias en rodajas o rallada y repollo morado picado para acompañar pollo o carne al horno.

Postre

Durazno o ensalada de frutas (aquí podemos jugar con los colores e incluir frutas de todos ellos)

Cena

Pescado, pollo o carne con papas al horno. También podemos optar por un salteado de vegetales (como brócoli y tomate) y pastas.

Es recomendable para completar correctamente el menú acompañarlo de agua y pan.

Ahora ya sabes qué colores no te pueden faltar en tu plato, sólo es cuestión de adoptar el hábito de consumirlos y combinarlos.