Tecnología

Facebook y sus políticas de privacidad, ¿quién las lee?

por Ana Virginia Lona

19/09/2016

Si estuviéramos al tanto de lo que dicen estos documentos, seguramente cerraríamos inmediatamente nuestro perfil de la red social.

Facebook y sus políticas de privacidad, ¿quién las lee?

Es un tema recurrente y, tal vez, hasta molesto: “Ufa, che, ¿todavía siguen con esto de que Facebook nos espía? Si yo no tengo nada que ocultar". Pero cuidado: una cosa es no tener nada que ocultar y otra es mostrarlo todo, al punto tal de donar nuestros datos más sensibles a “no sabemos quién”. No es lo mismo. Ninguno de nosotros, en la vida real, damos nuestra dirección a cualquier persona, ni tampoco nuestro teléfono, ni mucho menos nuestros datos de nacimiento. ¿Por qué, entonces, lo hacemos en Facebook?

Me acuerdo que hace unos cinco años, aproximadamente, era casi una teoría conspirativa hablar del uso de datos que Facebook hace. Sólo en ciertos lugares la gente hablaba del tema y, en otros, daba por sentado un montón de cuestiones relacionadas a la privacidad y nadie se preguntaba por ella.

Ahora bien, resulta que con el correr del tiempo se habla de la invasión de Facebook y, por suerte, de otros sitios webs, hasta de toda internet sobre nuestra vida privada, la pública y la realmente privada. Abundan artículos en los que se analiza el modo en que los algoritmos de la plataforma virtual funcionan, aun cuando estamos fuera de línea; cómo esto es utilizado para rastrear nuestro comportamiento en la red; cómo se recolecta información de los sitios visitados, nuestras búsquedas, qué videos miramos y cuántas veces. En fin, todo lo que hacemos en la web.

El sitio El insurgente tradujo un artículo de Caitlin Dewey sobre cómo Facebook utiliza tu comportamiento en la red social y fuera de ella para publicar publicidad, dentro y fuera de la red social. Los datos que recoge este sitio dan escalofríos.

Incluso es difícil llegar a ver qué hace un sitio con nuestros datos. Aunque ahora es más accesible, hace unos pocos años no era tan así. Para muestra, un botón: en el 2012, un contacto de Facebook me pasó algunos fragmentos y me dijo cómo encontrarlos. Era laberíntico. Evidentemente el texto de políticas de privacidad ha sido actualizado durante los últimos años, pero lo que ahora hacen de manera “transparente”, antes lo hacían sin decírnoslo del todo. No era fácil enterarse.

Sumergite en ese laberinto

Para encontrar las políticas de privacidad hay que tomarse un tiempo y hacer unos cuántos clics. Para muestra, otro botón… o, mejor dicho, varios: para llegar a este punto, en el que Facebook habla del uso de la publicidad, hay que ir a configuración de privacidad, en nuestro perfil. De allí a “ayuda” y, de ahí, de nuevo al apartado sobre la privacidad. Este es el camino hacia la información resumida, en formato de preguntas y respuestas, para sacarse las dudas.

Cuando elegimos cliquear en datos personales, ahí, en la parte donde reza cómo Facebook utiliza mis datos, debajo hay un enlace que nos lleva a las políticas de privacidad. Y bueno, ahí hay que ponerse a leer. Seamos sinceros, ¿cuántos lo hacemos? En mi caso, debo admitir que sólo leí fragmentos.

No nos volvamos conspiranofóbicos

Cuando uno lee fragmentos o realiza una lectura rápida de las políticas de privacidad de cualquier sitio, lo primero que viene a la cabeza es “debería eliminar mi perfil ya mismo de todo internet”.

Hace unos años comentábamos cómo Facebook recolecta datos, y citábamos las investigaciones de Alejandro L. Perdomo Aguilera, quien daba cuenta de cómo esta red social era un instrumento de ingeniería social.

En el 2015, en el artículo sobre las noticias en Facebook en Revista Magna hablamos sobre otro estudio realizado por Pew Research sobre el papel de las noticias en las redes sociales: si bien se enfocaron en Estados Unidos, se pueden hacer ciertas proyecciones. Especialmente si autoanalizamos nuestro comportamiento en las redes, veremos que tendemos a primar informarnos en las dos redes sociales más famosas que en los medios de comunicación convencionales.

Es decir, el tema no es novedoso, para nada. Y que quede claro, por favor: no pecamos de ingenuos, no queremos demonizar a Facebook. Las invasivas políticas de privacidad no son exclusivas de esta famosa red social, lo hace casi todo internet, por no decir todo internet.

En pocos años se ha naturalizado la invasión a la privacidad y, cuando hay cambios en las políticas de algún sitio web, mucho no pataleamos. Sé que, por un lado, no podemos hacer gran cosa -espero equivocarme, admito que me falta información sobre el cómo- y, por otro, estamos tan estimulados con información que pensar en sentarse a leer por una hora o dos las políticas de privacidad de un sitio web, resulta demasiado. No estoy haciendo apología de la vagancia intelectual, sólo estoy dando cuenta de las circunstancias para que reflexionemos sobre esto.

Créanme, he intentado utilizar otras redes sociales, pero si nadie te acompaña en el trayecto, de social tiene poco. Animémonos a explorar alternativas, quizás nos llevemos una sorpresa.


Los 98 datos que Facebook sabe sobre usted de El Insurgente.

98 personal data points that Facebook uses to target ads to you de Caitlin Dewey para The Washington Post.

Las otras facetas de Facebook que deberías conocer en Revista Magna.

Leer noticias en Facebook nunca fue una actividad inocente en Revista Magna