Tecnología

Fairphone: el celular libre y justo

por Ana Virginia Lona

30/08/2016

Diseñado por un grupo de programadores de los Países Bajos, fue pensado para que Google no sea el único proveedor de las aplicaciones. Además, asume la responsabilidad del impacto en el medio ambiente y el derecho de las personas que producen los materiales para su elaboración.

Fairphone: el celular libre y justo

Estamos interconectados virtualmente a más no poder. Tenemos a nuestros amigos, colegas y parientes en casi todas las plataformas virtuales más conocidas: Facebook, WhatsApp, Twitter o YouTube, y la lista sigue. Eso sí, si esa comunicación se da desde nuestro celular, todo, absolutamente todo pasa o por Google o por Microsoft. Al menos para la mayoría de los usuarios, quienes nos quedamos sin demasiadas opciones. Lo que no sabemos es que casi todo nuestro comportamiento virtual y nuestros datos personales pasan por los mismos filtros: Google o Microsoft.

Existen alternativas para la mayoría -sino todas- de las aplicaciones que usamos diariamente: para una ofimática, tenemos a LibreOffice u OpenOffice, por nombrar dos nomás. La mayoría ha oído hablar del sistema operativo Linux, que compite con Microsoft. Opciones hay muchas, basta con curiosear un poco por internet. La mayoría se encuentran rápidamente por la gran cantidad de vías de comunicación que tienen los programadores de todo el mundo para compartir y producir software libre, así como por el interés que despierta entre los usuarios.

Desde el 2013 existe una alternativa para los celulares: el Fairphone, un teléfono móvil de diseño modular, con la opción de utilizar un sistema operativo de código abierto, que nos permite elegir entre si queremos utilizar las aplicaciones de Google u otras de código libre. Este no sólo respeta el derecho a la privacidad, sino que también busca insertarse en un mercado más justo con el medio ambiente y con los trabajadores.

¿Qué es el software libre?

El software libre es aquel programa informático cuyo código fuente −es decir, el lenguaje en el que está escrito para que funcione como lo hace− es accesible a todos los usuarios, incluso puede ser distribuido y modificado por cualquiera que sepa de programación informática. De esta manera, cualquier persona, en cualquier parte del mundo, puede saber, al leer el código fuente, cómo funciona el programa.

El adjetivo libre no significa que sea gratuito, sino que está disponible para un uso responsable y solidario de las aplicaciones con esta característica.

El software privativo, por el contrario, es aquel que, siendo o no gratuito, no pone a disposición el código fuente y, por ende, su funcionamiento se desconoce. Si bien algún experto en la materia puede inferir su actividad, nadie puede asegurar qué operaciones realiza la aplicación en nuestros dispositivos.

Desde Holanda al mundo

Volvamos al tema que nos convoca: el celular de software libre que no utiliza aplicaciones de Google para funcionar normalmente y que asume la responsabilidad del impacto en el medio ambiente y el derecho de las personas que producen los materiales para su elaboración.

Este celular libre, llamado Fairphone, fue diseñado por un grupo de programadores de los Países Bajos, que trabaja con la colaboración de diseñadores y administradores de contenido de diversos países. La semilla de la idea fue dada a conocer en el 2010 a través de una campaña del instituto Waag Society. Tres años más tarde el grupo de emprendedores vio nacer su empresa.

Así comenzó la historia del Fairphone, elaborado con la conciencia de las consecuencias de una producción responsable con el medio ambiente y las personas que están involucradas en cada eslabón del proceso de producción.

El celular que respeta al otro

La materia prima utilizada para la elaboración del producto no se libra al mejor postor, sino que evita utilizar elementos que afecten negativamente al medio ambiente y que impliquen la explotación humana. Para probar que esto ocurre así, ofrece información que permite seguir el proceso de elaboración del producto, desde el origen de la materia prima y su ensamble hasta la venta. En esta última cadena de producción, la empresa aboga por respetar y mejorar las condiciones de los trabajadores.

La vida sin Google, al menos en mi celular

Pero la ética empresarial que promete Fairphone también tiene en cuenta el derecho a la privacidad y la libre elección de los consumidores, hasta donde sea posible, claro. Por ello, los diseñadores y programadores han pensado una manera de utilizar el celular sin que Google sea el único proveedor de las aplicaciones.

Claro está que, si deseamos utilizar algunas de ellas, podremos hacerlo, pero precisamente allí está la cuestión: es una opción y no una imposición.

Por otro lado, el diseño modular permite al usuario una mayor facilidad para reparar o cambiar sus partes sin que termine la vida útil del aparato por un simple problema técnico.

Lamentablemente, el precio de este teléfono lo hace bastante inaccesible: adquirirlo cuesta más de 500 euros. Quizás algunos ya lo han podido adquirir en Argentina y pueden contarnos sus experiencias, otros tendremos que esperar un poco.


Fairphone: un téléphone pour libriste? de Grise Bouille

¿Qué es el software libre? de GNU.org

www.fairphone.com/fr/