Cultura

Fernando Trocca: “La cocina es una carrera muy difícil y dura”

por Mariana Muryn

23/05/2014

Con 47 años y una frondosa trayectoria, es uno de los cocineros argentinos más famosos a nivel internacional. Si a vos también te deslumbra con sus recetas, te invitamos a conocer detalles de su historia.

Fernando Trocca: “La cocina es una carrera muy difícil y dura”

Es uno de los cocineros más reconocidos en la actualidad. Lo podemos ver en varios programas del canal El Gourmet como Trocca alla Fontán y en Puertas Adentro en la programación de Fox Life. Además, hace varios años es dueño del prestigioso restaurante Sucre (Sucre 676, Buenos Aires) y chef ejecutivo para la compañía internacional Gaucho. A pesar de su apretadísima agenda, Revista Magna tuvo la oportunidad de conversar con Fernando Trocca, quien nos hizo un recorrido desde sus comienzos, su mirada de niño, sus primeros maestros, viajes y su presente profesional.

¿Cómo se fue despertando tu vocación por la cocina?

Sin ninguna duda fue gracias a mi abuela Serafina. Pasé muchos años muy cerca de ella y la vi cocinar  infinitas veces, para mí era un placer sentarme a verla cocinar. La relación con ella fue de amor puro, yo fui su nieto más pequeño y ella me tomó casi como su hijo y me cuidó mucho, sobre todo después de la muerte de mi madre a mis 11 años.

¿Fue difícil empezar a trabajar y vivir de la cocina?

La cocina es una carrera muy difícil y dura, la verdad es que desde que empecé a cocinar siempre viví de lo que hago pero durante muchísimos años fue muy sacrificado y el dinero sólo me alcanzaba para vivir. Por suerte, en un momento dado la carrera se vuelve más rentable.

¿Cómo conociste a Francis Mallmann? ¿Qué otros maestros referentes tuviste?

Mi primer maestro en la cocina fue Paul Azema, después trabajé con el Gato Dumas y finalmente me fui a trabajar para Francis, a todos ellos los conocí porque en ese momento eran mis referentes.

Y luego empezaron los viajes, ¿Cómo se dio la oportunidad de instalarte en New York? ¿Qué te dejó esa experiencia?

Empecé a viajar a New York en el año 1992 y viajé durante 5 años una o dos veces al año. Un día decidí que lo que quería en realidad era mudarme a New York y vivir una experiencia laboral y de vida en esa ciudad. Me dejó mucho más de lo que yo fui a buscar en términos profesionales, me preparó para el futuro y además me enseñó muchas cosas que yo desconocía, entre muchas otras me enseñó la importancia de manejar y saber administrar una cocina. Por supuesto que  a nivel experiencia de vida también fue increíble.

¿Por qué decidiste volver?

Decidí volver a Argentina para abrir Sucre, nuestro restaurante que todavía hoy sigue abierto.

Hoy, luego de tantos viajes y experiencias ¿Qué aprendiste de todos esos años de estar en contacto con otras culturas y sabores?

El contacto con otras culturas y con otros colegas es algo fundamental para mi vida, es algo que nunca voy a dejar de hacer porque aprendo y hago amigos en mi profesión, por supuesto además de comer bien, tomar ricos vinos, divertirme, compartir ingredientes y técnicas con otros cocineros, entre muchas otras cosas; la verdad  es algo que no tiene precio.

Y hoy con tanto trabajo ¿te queda algo de tiempo para compartir la cocina junto a tu familia?

En este momento de mi carrera sí, comparto la cocina con ellos, cocino todos los días en mi casa cuando estoy en Buenos Aires, comemos juntos y nos divertimos mucho en la cocina.

Además de la satisfacción de los programas de televisión y el enorme trabajo en el restaurante Sucre, ¿qué proyectos próximos vienen?

Este año sale mi primer libro, la editorial me trajo la propuesta y yo acepté; y ahora tengo un gran entusiasmo por terminarlo.

¿Qué es lo que más le agradecés a tu profesión?

La gente que conocí, los países a los que me tocó viajar y la vida que me ofrece día a día. Creo que para cada uno la cocina es diferente y además hay cocina para cada momento, pero siempre hay algo de alquimia, amor y muchas otras cosas que intervienen.