Sociedad

Fin de año: ¿Cómo recomponer los vínculos?

por Axel Persello*

27/12/2017

El último tramo del año puede ser un buen momento para desterrar temas viejos y sacarlos a la luz. Pero no con fines de reproche, sino con fines de solucionar el hecho desde su raíz.

Fin de año: ¿Cómo recomponer los vínculos?
¿Queres mejorar ese vínculo que está débil? Practica tu capacidad de decir te quiero o te amo. | Imagen: es.wikihow.com

Existen muchas formas de romper un vínculo y, afortunadamente, muchas formas de recomponerlo. Esto último podemos hacerlo con acciones o conversando. Pero como el lenguaje es acción, en definitiva, son la misma cosa.

Muchas veces existe un problema raíz en los vínculos que, como si fueran capas de una cebolla, generan problemas menos importantes. Y generalmente, perdemos tiempo intentando solucionar o evadir el problema de superficie.

Sin embargo, fin de año es una buena oportunidad para ir al centro de la cebolla. Es el momento de balance y, como tal, podemos desterrar temas viejos y sacarlos a la luz. Por supuesto no con fines de reproche, sino con fines de solucionar el hecho desde su raíz.

Cuando los vínculos son familiares, existen un par de reglas denominadas reglas implícitas (reglas que existen en la familia, pero no fueron explicitadas) y a veces esto puede generar ciertas tensiones. Por ejemplo, no se habla del tío que falleció, o no se habla de la separación de papá y mamá, etc.

En estos casos, es necesario generar el contexto adecuado con quien tenemos el problema. Citar a la persona para hablar de algo muy importante, y aclarar previamente que tenemos necesidad de conversar sobre un tema del cual nunca se conversa. Esperar que la otra persona acepte. Y mostramos nuestros naipes.

Ahora, esto de los naipes no se trata de ver quien tiene mejores cartas. Porque muchas veces queremos conversar para quejarnos o echar en cara. Lo que sí se puede hacer es un reclamo.

La diferencia entre una queja -“vos me hiciste esto”- y un reclamo, es que la primera no pide nada a cambio. Por el contrario, el reclamo habla sobre el daño y pide una solución.

Es importante entender que nosotros vivimos de juicios, y que esos juicios habitan en nuestra mente. No son la verdad. Los juicios no son como decir que la habitación mide 5 metros por 4 metros. Eso es una afirmación. Los juicios son meras opiniones que tenemos sobre el mundo. Y más importante aún, entender que un juicio mío puede ser opuesto al juicio de otro. Lo que yo considero injusto, puede ser justo para otro, y viceversa.

La manera entonces de hacer un reclamo es mostrando nuestros juicios previamente:

“Te he citado porque tengo un reclamo que hacer. Yo considero que vos me hiciste esto y aquello, y que eso me ha perjudicado”.

Aquí escuchamos lo que dice la otra persona. Si la otra persona lo niega, es una buena oportunidad para escuchar cómo lo vivió. Puede que tengamos que poner en tela de juicio nuestros juicios, valga la redundancia.

Si la otra persona acepta lo que decimos, entonces agregamos la forma en que puede compensarnos.

“En vista de lo dicho, yo te pido que me pidas perdón”.

“En función de lo que sucedió, yo quiero que me pagues el arreglo del coche”.

Entonces, se ve cómo en estos ejemplos queda claro que el reclamo busca el resarcimiento.

Bien, pues no solo reclamando se pueden mejorar los vínculos. Solo que muchas veces existen viejas heridas, y en esos casos tal vez sí aplique todo lo antedicho.

Pero en el coaching ontológico, hemos denominado ciertas frases como "Declaraciones fundamentales". Son frases que consideramos que todas las personas deberíamos tener a mano para mejorar nuestros vínculos. Sin embargo, no todos podemos decirlas.

Declaraciones fundamentales

Gracias: Nos han enseñado a decir gracias por educación. Así como cuando saludamos, decimos "¿cómo estás?” y no nos importa cómo está. Lo mismo sucede con la forma de decir gracias. Solemos hacerlo como un acto cortés. Pero aquí nos referimos al acto de gratitud. Mirando a los ojos a esa persona.

No / Basta: Todos tenemos derecho al no. Y, sin embargo, muchas personas tienen problemas para usarlo. Inconscientemente creen que diciendo que sí a todo serán más aceptadas. Pues no hay peor promesa que la que hace una persona que no sabe decir que NO. Si Juan me promete que vendrá a mi cumpleaños, y Juan lo hizo porque no supo decir que no, tenemos doble problema, el de Juan y el mío. Juan finalmente tal vez no vaya, con todo lo que emocionalmente esto le provoque. Y yo dejaré de confiar en Juan. Nadie puede quitarnos el derecho a decir que NO, sin importar la situación.

Sí: En el lado opuesto, están lo que tienen el NO demasiado a mano. Aceptar pedidos y ofertas, implica saber decir que sí. ¿Por qué le pediríamos un favor a alguien que siempre dice que no? Lo importante es que el intercambio de favores construye vínculos. Ayudar a otra persona construye y reconstruye lazos.

Perdón:

Pedir Perdón: Las fiestas son una buena oportunidad para pedirle a nuestro amigo que nos perdone. Lo mismo sucede con la familia. Aquello que pasó hace unos meses puede estar aún muy presente y adelantarnos a pedir perdón genera muy buena receptividad por parte de los demás.

Otorgar Perdón: Muchas personas se quedan esperando a que les pidan perdón para poder perdonar. Esto es como un intercambio. Pero el perdón no tiene esa finalidad. Uno puede perdonar sin que le pidan perdón.

Te quiero / Te amo: Si no lo has usado durante el año, preparate para que, en estas fiestas, puedas decirlo. Algunas personas lo dicen siempre, y entonces no nos sorprenden tanto. Pero aquel que nunca lo dice, puede dar vuelta casi cualquier situación. Si hay algo que nos acerca al otro es esta expresión. ¿Queres mejorar ese vínculo que está débil? Practica tu capacidad de decir te quiero o te amo.

Y, por último, actúa. La acción mata al juicio, reza el dicho. Es decir, si tenes una opinión negativa sobre un vínculo, ponete en acción con un regalo elegido especialmente, una tarjeta, una caricia, un abrazo o una invitación especial.

*El autor es creador y Director de IAFI (Instituto Americano de Formación e Investigación), es Ingeniero Industrial, Trainer en Programación Neurolingüística (Robert Dilts, California, USA), Certificado en Hipnosis y Trance Generativo por Stephen Gilligan (San Diego, USA), Gestaltista en Organizaciones. Coach Ontológico Acreditado como PCC por ICF (International Coaching Federation), Posgrado en Gerencia de Proyectos (Stevens Institute, USA), Cursos de Liderazgo (Universidad de San Andrés), entre varios otros.