Cultura

Haiku: poesía breve con personalidad propia

por Gastón Gaillardou

15/05/2017

Gastón Gaillardou nos invita a conocer esta forma de literatura que va mucho más allá de las letras.

Haiku: poesía breve con personalidad propia
Estas pequeñas obras de arte suelen hacer referencia a escenas de la naturaleza o de la vida cotidiana. | Imagen: elhortador.blogspot.com.ar

El haiku es una forma poética japonesa fuertemente influenciada por el budismo Zen. En un breve espacio (tres versos sin rima, de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente), el poeta debe pintar la eternidad (qué bello desafío, ¿no les parece?) y para hacerlo debe estar imbuido del espíritu Zen, el mismo que es capaz de rescatar el poema escondido en el libre y aleatorio aleteo de una mariposa.

Lamentablemente, los occidentales no logramos lo dicho anteriormente: la economía de palabras nos es ajena (incluso para quien escribe esta reseña). Al respecto, alguien dijo alguna vez: "El hombre es un animal enajenado, víctima del simbolismo de su lenguaje". Efectivamente, más que vivir de la percepción pura de la realidad, vivimos prisioneros del simbolismo del lenguaje y es en ese contexto en donde el haiku adquiere, según mi manera de verlo, un estado mágico: describir el instante de un universo en una métrica de 17 sílabas en tres versos es todo un desafío.

Matsuo Basho (1644-1694) es considerado como el mayor poeta de haiku. Comparto aquí algunos de sus maravillosos escritos (1 y 2), junto con otros de un escritor al que tambien admiro y ojalá les guste: mi padre.  

 

1) Noche de primavera.

     En la sombra del templo,

     Un misterioso devoto.

 

2) ¿Es primavera?

      La colina sin nombre

      se ha perdido en la bruma.

 

3) Noche, silencio.

     Sólo mi alma conmigo.

     ¿Donde te has ído?

 

4) Ven, vida nueva,

     Pues te estoy esperando.

     Duerme a mi lado.

 

5) Luna muy blanca

     contra un cielo estrellado.

     Y estamos juntos...