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Historia de la Casa Danzante de Praga

por Revista Magna

22/06/2017

Una de las primeras piezas importantes de la arquitectura posterior a 1989 construida en la capital de la República Checa es la ahora famosa “Dancing House”. La historia de su concepción y construcción es larga, marcada por giros dramáticos, dificultades financieras y la eventual contratación del arquitecto más famoso del mundo.

Historia de la Casa Danzante de Praga
El edificio se encuentra cruzando el Puente Jiráskuv, a orillas del río Moldava.

Václav Havel, el escritor y dramaturgo que fue el último presidente de Checoslovaquia y primer presidente democrático de la República Checa, quería ver un nuevo edificio en el lote vacío ubicado en la esquina de Rasínovo nábrezí y Jiráskovo námestí. El edificio que antes estaba en ese lugar fue destruido en el bombardeo de los Aliados en febrero de 1945. Justo al lado, en una construcción de estilo Art Nouveau diseñada por su abuelo, vivió Havel durante décadas.

Los comunistas nunca construyeron nada en el lote, pero Havel imaginó allí un nuevo centro de actividad social y cultural, que personificaría la vivacidad y la esperanza de la época después de la Revolución de Terciopelo (movimiento pacífico por el cual el Partido Comunista de Checoslovaquia perdió el monopolio del poder político en 1989). Quería que el edificio albergara una librería, una galería de arte, un salón de usos múltiples y una cafetería. Consultó a su vecino, el renombrado arquitecto yugoslavo Vlado Milunic, quien realizó el boceto de "un edificio angular, coronado por una cúpula alta de vidrio, que hacía alusión a la Torre Tatlin (proyecto arquitectónico de estilo constructivista del escultor ruso Vladímir Tatlin, que nunca llegó a construirse) y la casa vecina de estilo Art Nouveau". Así, la ciudad capital soñaba con su nuevo palacio de cultura, sólo comparable con la Casa Municipal de Praga de la Plaza de la República, considerada la obra puntera del arte modernista checo.

Los planes tomaron un giro radical cuando la parcela fue comprada por la compañía aseguradora holandesa Nationale-Nederlanden, que no estaba interesada en el centro cultural, sino en una nueva sede en Europa Oriental. Afortunadamente, Paul Koch, representante de Nationale-Nederlanden en Praga, era amigo de Milunic y se entusiasmó con su diseño. Sin embargo, la empresa pretendía convocar a un referente de la arquitectura mundial para colaborar en el proyecto. Así fue que invitó a Frank Gehry, uno de los más renombrados arquitectos posmodernistas de la actualidad. El dúo comenzó a colaborar en un plan para el nuevo edificio, una síntesis de los bosquejos originales de Milunic complementados con las ideas de Gehry. La obra fue diseñada en 1992 y su construcción comenzó en 1994.

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En la séptima planta de la Casa Danzante se encuentra un restaurante que ofrece una asombrosa vista del Castillo de Praga y del barrio de Malá Strana. Contiene además una terraza desde la que se puede admirar la ciudad en 360 grados.

Hoy, la Casa Danzante es reconocida como la pieza más importante de la arquitectura posmoderna en Praga. Se ha establecido como un punto de referencia y una pieza fundamental del paisaje urbano. Sin embargo, en el momento en que fue construida, se plantearon muchas preocupaciones acerca de su diseño innovador. Muchos temían que el edificio no encajara bien con el entorno histórico. En los años ’90, algunos de los oponentes llegaron a decir que la Casa Danzante haría que los “panelák” (nombre checo con el que se designa a los bloques de pisos de gran altura propios del lugar, construidos con paneles prefabricados de hormigón) lucieran atractivos. No ganó ningún premio en República Checa en 1996, año en que se completó, y los primeros en recorrerla dejaron comentarios poco amigables en el libro de visitas. “Quedo a la espera de su rápida demolición” fue uno de ellos.

Sin embargo, a pesar de todas las críticas, hubo muchas reacciones positivas. Las encuestas realizadas durante las exposiciones de los primeros modelos mostraron que las opiniones del público en general sobre el nuevo edificio eran en su mayoría positivas. Milunic afirmó que los comentarios negativos tenían relación directa con el hecho de que el país había estado aislado de las corrientes arquitectónicas de los 40 años anteriores, en lugar de provenir de una preocupación por la incorporación del edificio al paisaje histórico. El apoyo de Havel y del gobierno, así como de los inversionistas extranjeros, sin duda jugó un papel crucial en la ejecución de los planes pero, de todas maneras, un cierto grado de apoyo público era necesario. Los partidarios estaban motivados por la presencia de apellidos como Havel, Milunic y Gehry en el proyecto. Hoy en día, la Casa Danzante es objeto de alabanza, y gran parte de la controversia sobre su construcción ha quedado muy atrás en el tiempo.

El edificio no sólo es armonioso en cuanto a su entorno, sino también en lo que respecta a sí mismo. Las dos torres del edificio, la femenina y la masculina, forman un conjunto concordante que recuerda a una pareja de baile. Basado en la sugerencia de Gehry, la adición de una torre femenina representa "un yin femenino que equilibra el yang masculino". Originalmente, el mismo Gehry llamó al edificio “Fred and Ginger”, en referencia a los famosos bailarines Fred Astaire y Ginger Rogers y a la imagen de una pareja de bailarines que evoca la construcción. Pero, el arquitecto descartó más tarde ese nombre ya que reconoció un cierto "miedo a la importación kitsch estadounidense de Hollywood a Praga".

En general, el proyecto de la Casa Danzante logró permanecer modesto y radical al mismo tiempo. El edificio no fue demasiado lejos, y ha logrado el equilibrio perfecto entre lo moderno y lo antiguo. Ha demostrado ser armonioso como una pieza particular de la arquitectura, como parte de un todo, pero también como un símbolo de una nueva era histórica.


FUENTES: pragueexperience.com, nakedtourguideprague.com, prague.eu