Sociedad

Imposible no comunicar

por Yasmín Suyay Jalil

11/01/2014

La comunicación no sólo se efectúa de forma consciente y deliberada, sino que también se emiten mensajes inconscientemente. Los silencios, lo omitido o no dicho, cómo nos sentamos y los movimientos que hacemos, ¡todo comunica!

Imposible no comunicar

La comunicación es, por excelencia, la acción que permite a los hombres establecer relaciones entre sí. Las palabras, tanto de forma escrita como oral, son el código más obvio y comúnmente utilizado. Sin embargo, para despiste de mortales y trabajo de psicólogos, no son la única.

Dejando el sarcasmo de lado, es un hecho que las formas de comunicación son múltiples, y  usamos distintos lenguajes de manera simultánea. Siguiendo la palabra del experto en comunicación Paul Watzlawick en el libro Teoría de la Comunicación Humana: "Una vez que se acepta que toda conducta es comunicación, ya no manejamos una unidad-mensaje monofónica, sino más bien un conjunto fluido y multifacético de muchos modos de conducta- verbal, tonal, postural, contextual, etc.- todos los cuales limitan el significado de los otros".

Dicho de forma más coloquial, toda conducta equivale a un acto de comunicación. No sólo las palabras, sino también los gestos, entonaciones, la forma en que vestimos y muchas otras variables estarán dando un mensaje a destinatarios o receptores pasivos.

Piensen ustedes mismos en las situaciones que enfrentan día a día: cuando un “ex” que todavía no asumió ese cargo nos llama dos veces por día, nos manda un e-mail, nos firma en el Facebook y nosotros no emitimos ni una palabra; ¿no estamos acaso “diciéndole” sutilmente “no tengo intenciones de comunicarme con vos”?

O aún más simple: piensen en los numerosos tonos con los que han escuchado la frase: “Necesito hablar con vos” y se generaron distintas expectativas, según el  tono y si se los decía su jefe, pareja o hijos.

Todos estos puntos forman códigos que actúan de manera simultánea al lenguaje denotado para transmitir sin palabras lo que queremos decir. ¡Todo comunica! Los silencios, lo omitido o no dicho, cómo nos sentamos y los movimientos que hacemos. Y esto no sólo sucede con las personas: un lugar también comunica, los colores que una empresa decide usar para presentarse a sus públicos tienen un significado; su logo también comunica y genera predisposición. Inclusive, el estilo con el que se decora un ambiente habla de muchas más cosas que de un simple revestimiento.

Un punto interesante para concluir es el hecho de que la comunicación no sólo se efectúa de forma consciente y deliberada, sino que también se emiten mensajes inconscientemente. Es útil saber que no sólo las palabras hablan, pero es importante entender el mensaje que se nos está dando dentro de la situación comunicativa completa, sin obsesionarnos en cada detalle.