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Javier Bou: “Hay un límite muy fino entre la fotografía erótica y la pornográfica”

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26/08/2014

Javier Bou: “Hay un límite muy fino entre la fotografía erótica y la pornográfica”

Con una actitud audaz y una gran devoción por su trabajo, el fotógrafo olavarriense explora las turbias aguas de la imagen erótica. Absolutamente consciente de que se trata de una de las formas artísticas más incomprendidas, abraza el reto sin dilaciones. Prueba de ello es que del 19 al 21 de septiembre de 2014 participará del VIIIº Proyecto Arte Erótico en Primavera a realizarse en La Nave Cultural de la ciudad de Mendoza. Con su trabajo “Desconocidas”, compartirá terreno con artistas de San Luis, Santiago de Chile, Bogotá, Caracas, Florida, Atlanta, Montreal y París.

En entrevista con Revista Magna, Javier explica cómo fue su llegada a esta muestra y el modo en que se relaciona con sus modelos. También opina sobre la visión del público acerca de este tipo de fotografías y dispara: “Exponer en Olavarría puede llegar a ser un arma de doble filo”.

Por Marisol González Nazábal | mgonzaleznazabal@revistamagna.com.ar

Contame cómo comenzó la idea de exponer fotografías eróticas.

Había trabajado con fotografías de arte erótico, tenía el material para que lo vieran, la realidad es que lo había preparado para organizar una muestra de arte erótico acá en Olavarría. No hubo mucho quórum en su momento, fue un poco difícil para ingresarlo. Olavarría todavía en muchísimas cuestiones -y ahora es cuando van a venir las metralletas y los láseres en la cabeza- es una ciudad que intenta abrirse culturalmente pero todavía está chico de cabeza más allá del esfuerzo que hacen muchísimos artistas y desde la Municipalidad, yo tengo una muy buena relación con Eduardo Rodríguez, que siempre trató de traer cosas nuevas. Pero Olavarría en algunas cuestiones está chico de cabeza, acepta mucho más fácilmente una muestra de arte sacro que una de arte erótico, y lo noto desde mi laburo de fotógrafo de la parte social: muchas veces tengo que escuchar “no digas que trabajás en arte erótico porque sino van a decir que…” Pero no tiene nada que ver, una cosa es el laburo social, otra es el publicitario y otra cosa es algo que quiera hacer a nivel personal como artista, a pesar de que lo social lo trabajamos desde el lado artístico. Me gusta trabajar con arte erótico, me gusta plantearlo y me gusta también que se genere un problema a partir de eso.

A la hora de las fotos, Javier -quien también es músico- asegura: "Me gusta conocer principalmente a la persona".

¿Cómo fue que llegaste a formar parte del “VIIIº Proyecto Arte Erótico en Primavera” de Mendoza?

Como te decía, tenía la muestra armada acá y la modelo (olavarriense), y a ella le costaba mostrarse acá. Así que decidí googlear “arte erótico”, entré a varios museos y salas de exposiciones. Hablé con gente de Mendoza que me dijo que estaba interesada en mi obra y me ofrecieron exponer en una sala que ellos tenían. Arreglamos para exponerla durante 10 días. Viajo para Mendoza, expongo, me hacen notas para medios de allá y la muestra anduvo muy bien, así que me pidieron si podía quedar un mes porque había gente que todavía no había podido ir y quería verla. Así que quedó un mes y cuando terminamos de desmontarla, me dijeron que les gustaría que entre en la muestra del año siguiente (2014). Me pidieron que mande material, les dije que iba a presentar material nuevo, no el mismo. Así que en enero, febrero de este año comenzamos el contacto de nuevo y hace tres meses me empezaron a pedir material listo y no tenía nada. Salí a buscar gente porque ya tenía la idea armada.

¿Cómo elegís a lo/as modelos?

Hago un casting. Hice una convocatoria a través del Facebook de la productora. Me escribieron entre 10 y 15 chicas mayores de edad. Muchas no vinieron y muchas decían “quiero, quiero, quiero” pero cuando les dije “mirá, esto es lo que hay que hacer” me dijeron “mi novio me mata”. Algunas cuestiones se las tenés que preguntar.

¿Y pudiste enviar el material a tiempo?

Me dieron el espacio físico ya para exponer, me pidieron que lleve más obras y me dijeron “si algún artista se cae, queremos que tengas la posibilidad de mostrar algo más”. Les dije que sí, así que me voy con obras para mi lugar y con un par de obras más por las dudas.

¿Cómo se desarrolla una sesión fotográfica de este tipo?

En Buenos Aires es distinto que acá, conozco un montón de fotógrafos de allá y se trabaja este tipo de fotografías de otro modo. En una sesión de fotos normal lo que se hace es trabajar por tomas, son 30 tomas y listo. Pero eso trabajando con modelos, con gente que sabe lo que quiere o que sabe lo que tiene que hacer. La realidad es que son contadas con los dedos las personas que saben modelar. Entonces no puedo poner el límite de las 30 tomas. Y no depende solamente del fotógrafo, creo que es un 50% y un 50%.

A mí me gusta conocer principalmente a la persona y, dentro del plano de lo que estamos hablando –de desnudos, de ese tipo de fotografías- hay un vínculo muy grande que se crea, tiene que existir mucha confianza entre el modelo o la modelo y el fotógrafo. En Buenos Aires se maneja de un modo más frío. A mí no me gusta laburar así porque no laburo así en ninguno de los aspectos dentro de la fotografía.

Además de las obras fotográficas del olavarriense, la muestra presentará perfomances, cine, videoinstalaciones, danza, teatro, letras, charlas, lencería & toys y gastronomía.

¿Crees que hay gente que podría considerar tus imágenes como pornográficas?

Lo que pasa es que hay un límite muy fino entre la fotografía erótica y la pornográfica, tenés que estar jugando siempre en un límite. Entonces uno busca ciertos recursos para no irse. Tenés que tener muy claro lo que querés y a dónde querés llegar para no irte para un lado o irte para otro. Pero si pasan por delante de la foto y no se detienen un segundo, la tengo que agarrar y tirar. Ya sea “qué asquerosidad” o “qué hermosura”, pero tiene que provocar algo, al igual que el texto que la acompaña. La foto y el texto se tienen que relacionar.

Los trabajos que vas a mostrar en esta oportunidad, ¿qué representan para vos? ¿Qué efecto buscas causar en el público?

No busco gente exuberante porque ahí voy a correr más peligro de irme para otro lado por una cuestión visual principalmente, porque va a llamar más la atención si la teta es linda que si la fotografía es linda. Y eso es lo que no quiero. Entonces, a mi no me importa si la modelo tiene poco, mucho o nada, sí en la fotografía que estoy trabajando necesito que jueguen mucho más con la expresión.

Una de las razones por la cual anduvo bien la (primera) muestra fue porque no se mostraban cuerpos lindos, bah sí, cuerpos normales, no 90-60-90. Más o menos grasa, el cuerpo del ser humano es lindo. A mí no me interesaba mostrar un cuerpo de una vedette de Tinelli, no me importa eso. Justamente, en la anterior muestra y en esta, que de esta participan tres chicas –con una posible cuarta- que ya las tengo trabajadas, lo que se trata de generar es esta cosa de que todas sienten lo mismo aunque no sean la misma, lo que estoy tratando de mostrar en esta muestra es eso, porque antes estaba trabajando con una modelo y ahora con varias. La realidad es que no me preocupa en lo más mínimo la cuestión física.

Sí quiero que se queden pensando en la fotografía. Pasó la otra vez que me preguntaban “che, y esa chica… ¿es cierto lo de la foto?”. Jamás te lo voy a decir, porque es contarte mucho. Pero me gusta que vengan y me lo pregunten. Que genere que piensen si es cierto o mentira, si está pasando o no está pasando, si la chica está gozando o no.

Pero hay que tener en cuenta un montón de cosas, hay que tener en cuenta el tema de los encuadres, porque si bajo 20 centímetros más rozo para otro lado… así que hay que ver muchas cositas para no irnos de lugar.

"La foto y el texto se tienen que relacionar", explica Bou. Y clara muestra de ello es este adelanto de su muestra.

¿Tenés alguna especie de contrato o cláusula con las modelos en caso de que las fotos se expongan en algún momento en Olavarría?

No lo hablé con ninguna de exponer acá. Hay gente que es de Olavarría y gente que no. La realidad es que hay muchas fotos en las que se ven las caras y otras en que no se ven, por ejemplo. Hay muchas fuera de foco, con la intención de hacer fuera de foco. Digo porque hay fotógrafos que sacan fotos fuera de foco. Hay otras que están movidas. Hay una intencionalidad en estas cuestiones.

Exponer en Olavarría puede llegar a ser un arma de doble filo: por ahí lo toman por el lado netamente artístico o puede ser que no, que digan “con este no me saco fotos porque…”. Se puede llegar a tomar a mal, entonces corro con esa cosa de que quiero pero no puedo. Y no me voy a poner a sacar fotos de paisajes para exponer en Olavarría, no me interesa, seguiré trabajando con otra cosa. No te digo que más adelante no pueda sacar fotos de paisajes, pero por ahora seguiré trabajando con esta fotografía y llevándola para otro lado, lamentablemente.