Tecnología

Joven e insulso Snapchat

por Alan Laursen

29/06/2017

Las redes sociales han tomado un protagonismo supremo en el diario vivir y cambiado costumbres y modos de ver el mundo. Y, así como nos cambian, también están obligadas a cambiar. Sin embargo, no todas son recibidas y adoptadas de igual manera por la diversidad de público on-line. El caso de Snapchat, la más joven de las redes sociales más populares, es el más paradigmático en estos días.

Joven e insulso Snapchat
Los contenidos que se suben a esta red son frescos y dinámicos, porque lo que se busca es la inmediatez y la frescura más que la calidad del contenido. | Imagen: interactivity.la

Según el concepto, soy un millennial, es decir un miembro de la generación de jóvenes que llegamos a la adultez en el 2000 con el cambio de siglo. Las redes sociales son los espacios en que gran parte de los millennials nos movemos como peces en el agua, nos relacionamos y vivimos el mundo en y a través de ellas, con todo lo positivo y negativo que eso implica.

De las principales redes sociales existentes es Instagram la que hemos adoptado la mayoría, por su estética, por su simplicidad y por su preponderante carácter visual. Facebook es la Reina Madre e Instagram es la reina joven y atractiva de este cuento. Twitter podría pasar por el hermano irreverente e irónico pero eso ya es argumento para otra historia.

Siempre que me involucré en una red social le tomé el gusto al instante, entendí su lógica y me sentí interesado por ella. Hasta que llegó a mi vida Snapchat y rompió la racha.

Quizás por haber entrado algo tardíamente, motivado por la curiosidad y la necesidad profesional, y conocer de antemano el concepto de “historias” (contenido que dura solo 24 horas) que han adoptado luego WhatsApp, Facebook e Instagram, esta red no me resultó novedosa en ningún aspecto, ni siquiera el poder hacerme “cara de perrito” en las fotografías y filmaciones. Si a diferencia de las otras, Snapchat solo ofrece publicar contenido temporal (porque su concepto es el de “inmediatez”), mi interés personal en ella decae.

También ocurre que tiene más aceptación entre los adolescentes, por lo que se reduce la posibilidad de compartir experiencias con mi propia generación y su lenguaje, quedando en algún punto algo fuera del círculo de relaciones sociales virtuales que se experimentan en estos espacios.

Frontera generacional

Cuando Facebook irrumpió, las generaciones jóvenes lo adoptaron inmediatamente y por bastante tiempo fue un espacio propicio para estos. Cuando se empezaron a incorporar padres y abuelos, los jóvenes migraron a otras redes sociales como Intagram y Snapchat. Quizás es esta última la que hasta ahora ha quedado más “libre” de usuarios mayores, vinculándose al mundo adolescente de una manera más radical, marcando la frontera entre la generación de millennials y la incipiente generación que los (y nos) sucederá.

Sin embargo, la biología supera todo y los usuarios -en tanto seres humanos- envejecen, a la vez que se suman usuarios ya maduros como ocurrió con las demás redes. Estudios del pasado año muestran que hay una tendencia de disminución del rango de edad de 18 a 24 y ha aumentado el número de usuarios de más de 35 años. 

Es lógico que a esta altura algunos adolescentes ya consideren que Snapchat ha pasado de moda siendo que redes como Instagram permiten compartir contenidos temporales a la vez que los permanentes y en eso tenga una ventaja superior. De todas maneras, el lenguaje de Snapchat aún sigue siendo muy propio y la predominancia de adolescentes es mayor respecto a otros rangos etarios, sacando fuera de esta lista a famosos, modelos, medios de comunicación, empresarios e “influencers” que necesitan estar presentes allí.

Si algo caracteriza a las redes sociales es su permanente y necesario cambio, teniendo que adaptarse continuamente a las nuevas tendencias y a la demanda de sus usuarios, pensando siempre en retenerlos. Como mencionamos, cuando Snapchat se popularizó con su concepto de publicaciones temporales llamadas “historias”, otras redes tuvieron que incorporarlo. Siguiendo esa misma línea, la red social del fantasmita no estará exenta de transformarse para sobrevivir en el amplio y cambiante universo del entretenimiento, en donde todo compite por nuestra atención.