Sociedad

Juegos de palabras

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05/12/2014

Juegos de palabras

El lenguaje nos permite construir ideas y comunicarlas, así como utilizar la creatividad para armar textos de modo lúdico e interesante. En Magna te proponemos algunas sencillas actividades. ¡Jugá y se creativo! ¡Expandí tu mente!

Por Alan Laursen | alaursen@revistamagna.com.ar

Un texto es una manifestación de ideas por medio de un lenguaje (que es convencional y compartido por una amplia mayoría) y de manera escrita, con el que nos comunicamos. Los textos pueden pertenecer a diversidad de géneros, es decir, un texto puede abarcar desde un ensayo, un cuento, una composición, publicidades, obras de teatro, e infinidad de ejemplos más. Esta nota que estás leyendo es un texto.

Para que algo escrito sea considerado un texto debe cumplir determinados criterios de textualidad, como por ejemplo que sea coherente al leerlo, que sea cohesivo, es decir, que la conexión de las partes del texto esté sujeta a las reglas del lenguaje, entre otras especificaciones y reglas que desarrollar y abarcar en su totalidad y de modo sintético es tarea casi imposible (al menos para una nota). Los lingüistas en general podrían decir que una lista de frases mezcladas sobre un mismo tema no constituye un texto porque las ideas no están estructuradas y carece de vínculos gramaticales que la conformen como una unidad y con un sentido completo.

Sin embargo el lenguaje no es tan duro, y nos permite ser creativos y jugar con las palabras. Esto trae a mi recuerdo el título de un libro del lingüista John Austin: Cómo hacer cosas con palabras. Con las palabras podemos jugar. Con las palabras se pueden hacer combinaciones que entendidas en determinado contexto significan algo y en otros contextos no tendrían sentido o tendrían otro. Uno de los ejemplos posibles es jugar con el doble sentido al hablar o escribir, diciendo una cosa que puede a la vez significar otra sin perder nunca la coherencia.

Jugando con el almanaque       

Te propongo un juego: si al levantarte acostumbras sacar el papelito del almanaque de taco y leer la frase, sos la persona indicada para jugarlo. Yo suelo leer esas frases y guardar las que más me gustan, claro que después andan perdidas entre cuadernos y cajones. Sin embargo al juntar algunas y analizarlas, me di cuenta de que la mayoría compartían ciertos temas comunes o afines y que si se las ordena adecuadamente pueden formar un texto coherente y cohesivo, por más que sean un conjunto de frases aisladas cuyo origen y autor no son especificados por el que imprimió los papeles. Este fue el resultado:

Nadie es feliz si no hace un gran esfuerzo.

Tenemos más posibilidades en cada momento de las que pensamos.

¿Aún no he entendido que estoy hecho para la felicidad?

Tarde o temprano encontrarás tu lugar en el mundo. No sufras por ello.

Si de verdad quieres tener éxito no lo dejes en mano de tu destino, decídete a conseguirlo.

Ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser, es la única finalidad de la vida.

La alegría de la vida deriva de expresarnos, de correr riesgos, de aventurarnos.

Cuanto más pensamos en aquello que no queremos, mayor será la posibilidad de que lo recibamos.

Parece un párrafo de un libro de autoayuda sin dudas, pero constituyen un conjunto de ideas que globalmente presentan coherencia, es decir, tienen sentido.

Cadáver exquisito

Hay otras formas de jugar con el lenguaje para crear textos. Los surrealistas de la primera mitad del siglo XX utilizaron la técnica del “cadáver exquisito” para constituir textos de manera lúdica y creativa, fieles a su estilo vanguardista. De hecho el nombre del juego tiene origen en la frase formada cuando se jugó por primera vez en Francia: “El cadáver exquisito beberá el vino nuevo”. Esta técnica consiste en que los participantes escriban por turno una idea en una hoja de papel, en dónde al terminar la escritura se dobla la hoja de manera que el siguiente participante sólo vea la última parte de lo que escribió el anterior. Lo que se buscaba era demostrar que la creación poética (entre otras) debe ser anónima, grupal, espontanea, lúdica y automática.

Ejemplo de cadáver exquisito gráfico. | Imagen: characterzoo.blogspot.com.ar

Dado que muchas veces estás actividades se hacían luego del consumo de alucinógenos, se las puede relacionar en parte con la técnica de la escritura automática, utilizando lápiz, papel y contactando con otras inteligencias mientras la persona se encuentra en un estado de conciencia especial -por ejemplo, en trance-, siendo nuestra mente y nuestra mano solamente el medio de expresión de otras entidades superiores (por ejemplo, espíritus del más allá).

Un poco de humor

En la Web hay múltiples ejemplos de juegos con palabras. Por ejemplo, circulan cuadros con los que armar frases coherentes a partir de unir palabras y frases de diferentes columnas, la mayoría de ellas en clave de humor. Acá van dos ejemplos:

¿Querés escribir temas de reggaetón? Una guía rápida de cómo hacerlo:

Graciosas ideas, de esas que andan dando vueltas por la Web. | Imagen: cuellitoderecoleta.blogspot.com

¿O querés ser un estadista? ¿Un político exitoso acaso? ¿Un referente del campo popular? Internet te ofrece este curso gratuito que puede traerte en el futuro grandes dividendos. La idea es poder hablar horas sin decir nada, pero haciéndote parecer un gran experto. Todo lo que debemos hacer es unir una frase de la columna 1 con otras de las columnas 2, 3 y 4, en ese orden. El discurso continúa igual, eligiendo otra frase, más otra, más otra y así sucesivamente hasta la eternidad. Cuantas más variaciones se haga, más importante parecerá lo que se diga.

A veces sonar importante es  aun mejor que serlo. | Imagen: veomuermos.blogspot.com ¿Qué te parecieron estos juegos de palabras? ¿Conoces otros?