Compromiso social

Julián Weich: “El argentino es muy solidario siempre que uno lo guíe en cómo serlo”

por Mariana Muryn

14/08/2014

Comenzó su carrera actoral de muy pequeño en ciclos juveniles. Hoy, Julián Weich es embajador de buena voluntad de Unicef en Argentina hace más de 20 años, tiene un libro publicado junto a Andy Freire en el que aseguran que con el 5% de tu tiempo podés cambiar el 100% de la vida de alguien que lo necesita y, entre muchas otras obras solidarias, sacó al mercado el agua Conciencia cuyas ventas ayudan a dos fundaciones. Junto a Revista Magna, reflexioná sobre su mejor profesión: la solidaridad.

Julián Weich: “El argentino es muy solidario siempre que uno lo guíe en cómo serlo”

¿Cómo y por qué llegaste a emprender el camino de la solidaridad?

Fue sin darme cuenta. Debo reconocer que mi familia siempre fue muy solidaria y creo que eso me marcó para siempre, no era una cuestión de plata sino de estar atento a las necesidades de la familia o de un vecino que lo necesitara.

Y casi sin darte cuenta ya hace muchos años dedicás gran parte de tu tiempo a ayudar. ¿Te acordás cuál fue tu primer acto solidario?

No recuerdo el primero pero sí uno que me marcó. En la ruta, hace muchísimos años, se me rompió el auto y una persona de la nada apareció y me lo arregló. Yo intenté darle una propina y me dijo que no hacía falta pero que le prometa que si veía a alguien que necesitara algo lo ayude.

La idea del agua Conciencia es sencilla: de los dividendos que se obtengan, la mitad va para dos ONGs. Cuanto más agua tomás, más ayudás.En medio de una carrera exitosa como actor, ¿cómo fue el momento en el que te propusieron formar parte del ciclo "Un sol para los chicos"?

La primera vez que participé de Unicef fue en el año 1992 cuando Canal 13 hizo "Todos por los Niños" en cadena. A mí me tocó conducir una parte desde "El Agujerito sin fin" y así empezó nuestra relación, que hoy lleva más de 21 años.

Una hermosa relación en la cual Unicef te nombró Embajador de Buena Voluntad en Argentina, el primero del país. ¿Qué es lo más apasionante de llevar a cabo tal título?

Es un orgullo y una gran responsabilidad. Soy una de las caras visibles de Unicef y me gusta serlo porque siento que puedo ayudar a muchos chicos.

¿Qué consejo le darías a quien quiere ayudar y no sabe cómo?

El no saber cómo ayudar es ya una búsqueda. Tenemos que probar con todas las entidades que podamos hasta sentir en la que más cómodos estamos. Cuando uno la encuentra se va a dar cuenta solito que es la correcta porque la sensación es única y no hay discusión interna. Por otro lado, no conozco gente que se niegue a sentir ese placer.

Hablando de nuestro país, ¿cómo ves al argentino solidario en relación a otras sociedades?

El argentino es muy solidario siempre que uno lo guíe en cómo serlo. A veces lamentablemente reacciona frente a una tragedia cuando en realidad deberíamos serlo siempre. No hace falta tener una necesidad de urgencia para saber que alguien nos necesita.

Julián es embajador de buena voluntad de Unicef en Argentina hace más de 20 años.De todos modos, ¿creés que en este último tiempo hay una mirada más contemplativa de la sociedad hacia el otro?

Creo que hay más conciencia sobre la necesidad mutua. Hoy la necesidad no se esconde, está a la vista y eso hace que no podamos hacernos los que no la vemos.

¿Cómo definirías ser solidario? ¿Cuáles son las cualidades de una persona solidaria?

Para mí la solidaridad es darle al otro lo que necesita y no lo que nos sobra o lo que creemos que necesita. Tampoco creo que exista una persona que no sea solidaria, todos lo somos. El problema es que algunos no arrancan o no se animan.

¿Sentís que todo el esfuerzo y las campañas que apadrinas sirven además como inspiración hacia otras personas para asumir el compromiso de emprender otras acciones solidarias?

Siempre digo que hay que ayudar a los que ayudan y en equipo todo es más fácil. También cuando hablo de una ONG termino diciendo que si no es a esta que sea a otra, pero que se ayude.

Una de tus últimas acciones sociales fue la de crear el agua Conciencia, ¿cómo nació esta idea?

Conciencia es un proyecto que hice con mi mujer y un amigo. La idea es darle dinero a la Fundación SI y a la Fundación Garrahan como así también visibilidad a través de la etiqueta en la botella. Donamos la mitad de los dividendos recibidos y es el primer producto social de venta masiva del país. Más tomas, más ayudás. Así de fácil.


  • Para conocer más sobre Conciencia, el agua que nació para ayudar, podés entrar al siguiente link: tomaconciencia.co
  • Si te quedaste con ganas de saber más sobre el tiempo que podés donar para ayudar, tenés la posibilidad de leer “5%”, de la editorial Aguilar: librosaguilar.com/ar/libro/5