Sociedad

La belleza: conceptualización subjetiva

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19/03/2014

La belleza: conceptualización subjetiva

Este concepto conlleva una gran complejidad debido a la subjetividad total de esta idea que se basa además en las personalidades y contextos sociales.

Por Julieta Andrade

Las definiciones son realmente complicadas cuando nos referimos a cuestiones subjetivas que han atravesado por tantos conflictos conceptuales, dentro de contextos constantes de cambio y transformación, a través de toda la historia humana. Un ejemplo de ello son las nociones que, a pesar de su antigua vigencia, no poseen una identidad conceptual propia. Este hecho se debe, principalmente, a la gran atmósfera de ideas que rodea a cada uno de estos conceptos y confunde así la percepción de cada uno de ellos. De este modo, tenemos palabras como “amor”, “belleza”, “moral” o “vida” como ideas básicas para la existencia humana y que aún así no son fáciles de conceptualizar.

En la actualidad, el icono corporal se basa en la delgadez extrema que rebasa los límites lógicos saludables, | Imagen: bellezapura.com

El concepto de belleza tuvo sus dificultades históricas, ya que no siempre una misma cosa de determinada forma y color era bella. Hubo muchas expresiones de belleza que a lo largo de los años se contradecían unas a otras. El ejemplo más contundente es la belleza del cuerpo que hace siglos tenía una concepción distinta a la actual: se decía que las mujeres gordas eran sinónimo de belleza porque la gordura simbolizaba salud, vigor y fertilidad, no obstante en la actualidad, el icono corporal se basa en la delgadez extrema que rebasa los límites lógicos saludables. Asimismo, la belleza física y objetiva gobernó la Edad Media, mientras que la belleza espiritual y subjetiva apareció en el Renacimiento.

La belleza conlleva una gran complejidad conceptual debido a la subjetividad total de esta idea que se basa además en las personalidades y contextos sociales. De lo que sí podemos estar seguros es de dos tipos de belleza: la belleza natural, que en sí se refiere a la naturaleza y a su creación (incluido el ser humano) y la belleza artificial que es toda aquella creación del hombre mediante diversos elementos y materiales procesados.

La belleza artificial posee su propia identidad a pesar de que sus inicios partieron de la belleza natural. Es primordial tomar en cuenta que el hombre es el que ha definido a través de la historia los diversos conceptos que reinan en nuestra vida diaria; por ende, dependen de él los diferentes sentimientos que despiertan palabras como “belleza” o “sublime”. Este hecho provoca que a pesar de que los conceptos son confusos, los sentimientos e ideas abstractas están profundamente connotados en el alma o sentir humano. Una melodía de una obra clásica de piano por ejemplo nace en una alianza entre los sentimientos y los sentidos del pianista para posteriormente volver a los sentidos y sentimientos del espectador. En el caso de que todos amen este tipo de música, cada persona de la audiencia expresará diversas opiniones sobre sus emociones ante tal melodía.

"Fuente" de Marcel Duchamp (1917) desafió el concepto de belleza clásica para conseguir un mayor efecto en el diálogo artista-espectador. | Imagen: giselleland.wordpress.com

De esta manera, reconocemos que la belleza es relativa ya que lo que puede ser bello para un argentino puede ser feo para un asiático o viceversa, o simplemente entre personas de un mismo grupo cultural. De la misma manera, un poeta puede sentir afición y gusto por los insectos, logrando crear belleza y dando la oportunidad a otros individuos de sentir lo que él siente cada vez que mira a los insectos. A partir de la diversidad y complejidad sentimental nacen conceptos como lo grotesco, lo cómico o el drama.

A pesar de toda esta complejidad conceptual, la belleza puede tener un denominador común, el cual se basa en una manera de identificación que el ser humano siente con respecto a algo que le llena, que le place interior y espiritualmente.

La dificultad básica que encontramos para definir la belleza se basa justamente en las emociones de cada individuo, que perciben algo bello según sus experiencias infantiles o su personalidad. Por ejemplo la música, los colores, los gustos, los sabores, etc. Si la persona es tosca encontrará belleza en cosas casi contrarias a una persona sensible, o la persona orgullosa sentirá deleite en las cosas físicas mientras que la persona sencilla sentirá deleite con lo espiritual.

La belleza puede encontrarse en una mirada o en un acto revolucionario mundial, por ello, la belleza es la percepción agradable provocada en base al amor y creada para deleitar. Construyamos belleza para ser parte de un mundo más afable del cual podamos disfrutar plenamente.