Cultura

La enseñanza de la fotografía como materia en la escuela

por Ana Virginia Lona

05/10/2016

Según el fotógrafo inglés David Healey, permitiría conectar a los jóvenes con sus intereses y pasiones, y proveería herramientas alternativas a aquellos estudiantes que tienen dificultades para otro tipo de expresiones artísticas.

La enseñanza de la fotografía como materia en la escuela
Posicionar a los estudiantes como productores de sus propias imágenes los interpela como sujetos históricos. | Imagen: visioningtheoutdoors.com

David Healey, fotógrafo y tutor de fotografía en la escuela para varones de Birmingham King Edward VI Aston, explica por qué la fotografía debería tener su propio lugar en la formación académica.

De la importancia de la fotografía en los ámbitos más diversos de la vida social es algo que nadie discute: funciona como documento testimonial, como objeto de arte, como acompañamiento en la enseñanza de cualquier disciplina, como prisma para disparar la memoria emotiva individual y colectiva. En definitiva, la fotografía es un producto cultural, político y social que atraviesa múltiples dimensiones de temporalidades y otredades.

Teniendo en cuenta esto, y volviendo a la propuesta de David Healey, ¿por qué la fotografía no se enseña como una materia más en la formación académica?

Es verdad que el uso de la foto se utiliza mucho en la enseñanza de diversas disciplinas, pero como accesoria a los temas que se imparten en clases. Sin embargo, poco se dedica en el aula a la creación y manipulación de la imagen.

Repasemos algunas de las características que Healey reconoce en la imagen fotográfica como elemento de formación:

Es importante señalar que ésta debe comprender la utilización de cámaras tanto digitales como analógicas. Esto permite conocer cuestiones técnicas que son propias de la imagen como las que son utilizadas en otras disciplinas y áreas de conocimiento.

En primer lugar, el acceso a la tecnología visual es muchísimo más sencillo, aunque no siempre está garantizado en todos los estratos sociales, especialmente en países como el nuestro. Esta desigualdad plantea una serie de dificultades que podrían moldear la elaboración de una clase de este tipo, aunque también sería un desafío tanto para docentes como para estudiantes que puede abrir múltiples posibilidades en la creación de espacios y elementos relacionados a la imagen.

Por otro lado, la mayoría de los usuarios de celulares inteligentes utiliza algunas de las redes sociales especializadas en la fotografía, como la famosa Instagram. Complementar el uso de ésta con conocimientos sobre la imagen allana el camino.

El tutor inglés explica que la enseñanza de la fotografía permite conectar a los adolescentes con sus intereses y pasiones por un lado, mientras que, al mismo tiempo, provee herramientas alternativas a aquellos estudiantes que tienen dificultades para otro tipo de expresiones artísticas que están presentes en los programas educativos. Tanto unos como otros adquieren habilidades que bien pueden ser aplicadas a las demás materias de la formación, y viceversa.

Tal como vimos en otro artículo sobre la fotografía amateur, la cual es preservadora y constructora de valores culturales, de tradiciones y disidencias en una sociedad, la del fotógrafo ya no es una mirada inocente ante la realidad que retrata. También hemos dado cuenta de cómo esas miradas, que quedaron cristalizadas en el pasado, resurgen como constructoras y restauradoras de una memoria colectiva en un presente que revisa aspectos olvidados u ocultos por otras imágenes que han monopolizado lo que llamamos la realidad.

Posicionar a los estudiantes como productores de sus propias imágenes, no como usuarios-consumidores exclusivamente, propone una perspectiva diferente que los interpela como sujetos históricos, productores y reproductores de la realidad que viven, de manera tal que desarrollan una conciencia en tanto agentes culturales.

La interacción con el otro, virtual y real, en la que el interlocutor se percibe como una presencia tácita y que está a punto de ver la reciente publicación en cualquier red social, se vuelve más real y concreta. Esto sucede porque el aprendizaje de los procesos destinados a generar imágenes visibiliza al potencial público-consumidor de ellas. Esto conlleva a una transformación de la interacción virtual, se evidencia el carácter dialógico de ésta. 


Why your school should be teaching photography de David Healey para TES.com.