Sociedad

La letra cursiva, una aliada

por Ana Virginia Lona

07/11/2016

Esta y, en general, la letra manuscrita, frente a los nuevos dispositivos para la comunicación, parecen ser anacrónicas. Sin embargo, lo que aporta la práctica de la escritura cursiva es útil para el desarrollo del sistema motriz y lingüístico, según estudios en el cerebro de un grupo de niños realizados por investigadores estadounidenses.

La letra cursiva, una aliada

Admitámoslo, con las aplicaciones y aparatos destinados a la comunicación somos niños con juguete nuevo: se nos cae de las manos aquel otro que nos entretuvo con su aparente sencillez durante mucho tiempo para tomar rápidamente el que tiene luces y ruiditos extraños.

Sí, lo sé, es más rápido, es más útil para las exigencias en nuestro ámbitos laborales y personales. Sí, también sé que hay que ser lo más veloces que podamos con nuestro teclado porque si no nuestro interlocutor comenzará a dudar de nuestra presencia al otro lado de la pantalla.

Nos hemos olvidado de que cada actividad requiere un periodo de aprendizaje y un proceso característico de aquello que aprendemos y que se amolda a nuestras competencias activas y latentes.

Escribir es una de esas actividades que sólo es apreciada cuando no podemos realizarla de manera correcta o como lo hacemos habitualmente por la razón que fuere. Mientras tanto, las teclas de nuestros dispositivos nos dan una falsa percepción de lo importante que son para nuestro cerebro las competencias para la escritura.

No hemos llegado hasta aquí sin antes haber pasado por la compleja e interesante vía de la incorporación de la escritura hace milenios.

Los orígenes, hace no mucho tiempo…

Si apreciamos nuestra historia como especie, y nos alejamos temporalmente de nuestro presente, veremos que la escritura es una actividad muy reciente para nuestro cerebro. Los estudiosos del tema sitúan los orígenes de la escritura, más precisamente de los alfabetos, hace unos 5.000 años

En términos generales, la escritura -lo que se ha aceptado como tal- se clasifica en semasiográficas que expresan ideas de una lengua mediante el uso de grafemas sin atender a los sonidos de una lengua; y en glotográficas, que las expresan mediante el uso de unidades lingüísticas: signos que representan sílabas o letras, relacionadas éstas con los sonidos de la lengua que los utiliza. La segunda se clasifica en logográficas o fonográficas.

Bueno, las cuestiones relacionadas con las clasificaciones de sistemas de escrituras no vienen al caso ahora, pero vale la pena tenerlas presentes porque dan cuenta de lo importante que es la escritura en el desarrollo de la cultura y cómo esta impactó en nuestras competencias lingüísticas.

La cursiva en la lupa

El uso de la cursiva era obligatorio para aprender a escribir hasta no hace muchos años, pero poco a poco fue dejándose de lado, al punto tal que muchos de los adultos no utilizamos ese tipo de letra.

Investigadores de todo el mundo tienen posturas diferentes con respecto a la letra cursiva, en especial porque se priorizan diferentes aspectos del desarrollo del aprendizaje en general y de la lengua escrita en particular.

Según un estudio publicado en el 2014, realizado por Elsa Yolima Rodríguez Gutiérrez de la Universidad Nacional de Colombia, aunque la escritura cursiva aporta al desarrollo de la motricidad fina en los niños, se interioriza la escritura de los trazos mucho más lentamente que cuando se utiliza la letra imprenta. Pero, por otro lado, encontró que la escritura en cursiva da mayor rapidez una vez que se ha incorporado la reflexión sobre la lengua escrita. La investigadora plantea que la elección del docente por uno u otro tipo de letra debe ser en función de los objetivos pedagógicos. El análisis de Rodríguez Gutiérrez tiene en cuenta los factores socioculturales del aprendizaje de la lengua escrita en los niños.

Una investigación centrada en los adultos, llevada a cabo por Almir de Souza Pacheco, María Begoña Jordá Albiñana y Karla Mazarelo Maciel Pacheco, reconoce la importancia de la letra cursiva en relación con la agilización de la actividad y con la motricidad fina pero la escritura imprenta es más fácil de leer y es poco utilizada para la comunicación en la actualidad.

Otro estudio se ha enfocado en el monitoreo del cerebro de un grupo de niños en etapa preescolar. En éste, llevado a cabo por Karin James y Laura Engelhardt en Estados Unidos, encontraron que aprender a escribir, especialmente la cursiva, activa ciertas partes del cerebro de manera combinada, una relacionada a las actividades visuales y otra, a las motrices.

La letra manuscrita

Sobre la escritura a mano, independientemente de si utilizamos la cursiva o la imprenta, también se ha dicho bastante pero siempre resurgen los cuestionamientos y los estudios, como los de Pam A. Mueller y Daniel M. Oppenheimer de la Universidad de Princeton. Los resultados de estos últimos arrojaron algo que todos podemos probar fácilmente: cuando escribimos a mano tendemos a recordar mejor lo que hemos escrito y podemos construir frases y conceptos más complejos y claros.

La importancia de la letra cursiva es resaltada por todos los investigadores, algunos consideran que debe valorarse tanto como la imprenta. Ciertamente es así por las exigencias culturales y educativas, sin embargo, dejar la primera en el olvido no sería lo justo, ya que los requerimientos de ésta, especialmente durante los primeros años de contacto con la escritura, han moldeado nuestro cerebro para mejorar aquellas competencias ligadas a la memoria y a la comprensión lectora.

Notas

La escritura: teoría y técnica de la transmisión de Anna Poca. Pág. 72. Visto en Google Libros.

Los signos glotográficos en el Códice de Huichapan de David Charles Wright Carr en Relaciones (Zamora) vol.33 no.132bis Zamora sep./nov. 2012

Semasiografía y glotografía en las inscripciones de dos esculturas mexicas de David Charles Wright Carr en Estudios acerca de las artes. Análisis, técnicas y reflexión. Edición y prólogo de Benjamín Valdivia. Universidad de Guanajuato. 2009

Why Schools Should Keep Teaching Handwriting, Even If Typing Is More Useful de Kyle Stokes en StateImpact Indiana

The effects of handwriting experience on functional brain development in pre-literate children de Karin H. Jamesa y Laura Engelhardt

The role of sensorimotor learning in the perception of letter-like forms: tracking the causes of neural specialization for letters de James K. y Atwood TP. EnCognNeuropsychol. 2009.

To Remember a Lecture Better, Take Notes by Hand de Robinson Meyer para theatlantic.com

The Pen Is Mightier Than the Keyboard. Advantages of Longhand Over Laptop Note Taking de Pam A. Mueller y Daniel M. Oppenheimer.