Tecnología

La Netiquette o cómo no ser grosero en internet

por Alan Laursen

25/04/2016

La gran mayoría sabe que eructar en la mesa o cantar en un funeral son faltas graves a la educación y rompen las reglas de etiqueta que regulan el comportamiento social considerado aceptable en determinada época o cultura. Sin embargo, muchas veces ignoramos que estas y otras cuestiones también hay que respetarlas en internet.

La Netiquette o cómo no ser grosero en internet

El término "Netiquette" proviene de la combinación de dos palabras: la francesa etiquette (etiqueta) y la inglesa net (red) o network | IMAGEN: digitaltrends.com


Imaginate entrando a una cena “pituca”. Llegás y saludás al de la entrada con un “¿Que hacé, papá?”, te sentás a la mesa y te abalanzás sobre la comida, agarrás los alimentos con la mano, haces chistes obscenos, eructás, te limpiás la boca con el mantel, hablás con la boca llena salpicando de comida a todos y de yapa te secás las manos con el saco del de al lado. ¡Qué papelón! Seguramente todos los asistentes a la cena te reprocharán o señalarán tu falta de respeto y la ausencia total de modales. Las reglas de etiqueta en ese caso no serían tu fuerte y deberías replantearte tu comportamiento en público.

Si el ejemplo anterior te resultó chocante es porque tenés internalizadas las reglas de etiqueta, es decir, una serie de pautas que hablan sobre el comportamiento social aceptable en situaciones cotidianas (y no solo formales). Hablamos tanto de la buena educación en la mesa como también en otro tipo de eventos, por ejemplo actos públicos, rituales religiosos (casamientos, defunciones, etcétera) y un sinfín de situaciones en las cuales interactuamos como sujetos sociales. En las reglas de etiqueta -que están socialmente establecidas, es decir, que son convencionales, como la lengua y los ritos, la moda, los usos y costumbres- se basa el protocolo, que son una serie de normas establecidas de manera formal para determinadas cuestiones que tienen que ver con lo ceremonial, por ejemplo, cómo saludar a un monarca o cómo recibir a otro mandatario en una visita oficial.

Si las reglas de etiqueta son reguladoras del comportamiento de los individuos en sociedad, internet -este inconmensurable mundo virtual de interacciones sociales mediadas por los dispositivos informáticos- no podía quedar afuera de la necesidad de tener pautas de comportamiento social en foros, redes sociales y demás espacios. Así nació la NETIQUETTE (Reglas de etiqueta para internet).

¿En qué consiste la netiquette?

Antes que nada hay que aclarar que no hay ninguna institución ni organización formal que haya establecido las reglas oficialmente, sino que se vinculan a las reglas de etiquetas de la interacción social “cara a cara”  adaptadas al mundo virtual y otras que son el producto de la interacción dentro de la propia comunidad virtual.

Pero existe un documento del año 1995 como guía llamado RFC 1855 (Request for Comments 1855) que compiló una serie de reglas de comportamiento, algunas de ellas ya obsoletas debido a las modificaciones de las plataformas y de la propia internet, que también es mucho más masiva.

El documento original está en inglés y puede encontrarse libremente en la web traducido al español. Allí se establecen ciertas pautas que deben seguirse para ser socialmente aceptable al usar el correo electrónico, o en conversaciones (foros, y se lo puede trasladar hoy a redes sociales) y para otras cuestiones.

Actualmente, donde más se necesita la netiquette (o en donde más se nota la ausencia de ésta en ciertos usuarios) es en la interacción en redes sociales y foros. Al respecto, las pautas de la lista que más se adaptan al año 2016:

Utilice mayúsculas y minúsculas y signos de puntuación como si estuviera escribiendo un correo electrónico. Aunque hablemos (escribamos) apurados, siempre hay que tener en cuenta que en determinados diálogos un punto o una coma de menos o de más puede cambiar el significado de lo dicho y generar un gran malentendido.

Utilice mensajes de despedida para dar por terminada la comunicación. Esta es una cuestión que tampoco debemos perder de vista ya que en ocasiones, si queremos terminar la conversación pero no nos despedimos, dejamos a la otra persona en un limbo, en donde no sabe si continuar la conversación, si esperar a la otra persona, o si ha pasado algo fuera de lo normal que cortó “la onda”. Una “formalidad informal” como un “Che, me tengo que ir. Hablamos luego” nunca está de más.

Recuerda que hablar es interrumpir a otra persona. Aunque la conversación escrita permite volver sobre lo dicho, no es conveniente interrumpir a una persona que te está contando algo con otro tema, porque corta el clima. Cambiar de tema en el chat también necesita de un momento oportuno.

No hables con extraños. Esto es relativo, ya que la interacción diaria en redes sociales se basa en la conversación con extraños en muchos casos. La mayor recomendación en este caso sería ser precavido.

Las razones por las que no se puede recibir una respuesta pueden ser varias. ¡Este es el clavo en el zapato para muchos! (Me incluyo). Acostumbrados a la inmediatez de la comunicación (o hipercomunicación) actual creemos que la respuesta de otra persona tiene que ser YA y no más tarde, aunque ese más tarde sean 15 minutos. No hay que pensar lo peor, ni mal. Hasta ahora la única conversación perfectamente inmediata es la cara a cara, porque implica mucho más que lo verbal.

En  conversaciones interactivas muestre su habilidad al escribir, no se preocupe si comete errores, la otra persona por lo general sabrá entender lo que quiere decir. Las faltas de ortografía son uno de los grandes temas de las redes sociales. Desde mi humilde punto de vista, no podemos juzgar la ortografía de los demás porque muchas veces desconocemos sus posibilidades, y corregir públicamente no solo puede ser ofensivo sino irrespetuoso. No obstante, en aquellos foros “anónimos”, por ejemplo al comentar una noticia e interactuar con desconocidos la chicana de la ortografía siempre es un dardo que da en el blanco. Sin embargo, por una cuestión de respeto, el juzgar tampoco es bueno, aunque es entendible que el “Ola k aces” te derrita las retinas.

Tenga cuidado si está hablando en más de una sesión de chat. CUIDADO EXTREMO. La posibilidad de mantener múltiples interacciones también multiplica la posibilidad de meter la pata escribiendo en un chat lo que es para otro, y generar diversidad de situaciones incómodas.

Hay muchas otras reglas para internet, como aquella que sostiene que ESCRIBIR TODO EN MAYÚSCULA ES UNA FALTA DE RESPETO PORQUE SE ENTIENDE COMO QUE UNA PERSONA TE ESTÁ GRITANDO. Pero tampoco nos obsesionemos. Sabemos que lo escrito con ausencia de la posibilidad de sumarle entonaciones y gestos puede tener sus limitaciones y generar malos entendidos, pero también el contexto en que enunciamos es importante en la significación, así que siempre hay que tenerlo en cuenta y no ofendernos si alguien nos escribió en mayúsculas en determinando momento de la conversación: simplemente puede habérsele trabado el Bloq Mayús del teclado.