Sociedad

La peregrinación del graduado: el camino al empleo deseado

por Alan Laursen

28/04/2016

Para los profesionales recién recibidos, conseguir un primer empleo “de lo de uno” es con frecuencia un camino irregular, sinuoso y lleno de obstáculos. Eso puede fácilmente llevarnos a la frustración y a la desilusión respecto a nuestra carrera y al mercado laboral en sí mismo. ¿Qué es lo que podemos hacer? La consultora Hábito 6! nos ayuda a responder este interrogante.

La peregrinación del graduado: el camino al empleo deseado

IMAGEN: radiomaria.org.ar


La búsqueda de empleo -el primero o uno para cambiar el que tenemos o perdimos- puede ser para muchos un gran desafío que pone a prueba nuestra paciencia y tolerancia a la frustración. El trabajo calificado muchas veces es el que más trabas y condicionamientos suele tener a la hora de insertarse en el mercado laboral. Gran cantidad de estudiantes avanzados o recién recibidos terminan desilusionados de su carrera por la dificultad de encontrar su primer empleo o uno digno. También hay situaciones de abuso en donde algunas pasantías terminan siendo situaciones de precariedad y explotación. Pero, ¿cuánto es mito, cuanto es percepción subjetiva y derrotista por parte de quien está en búsqueda activa de trabajo?

Para contestar esta pregunta bien vale tener en cuenta la visión de las consultoras, intermediarias entre empleadores y aspirantes a empleados, que pueden darnos una mirada clara respecto al mercado laboral. Para ello, Hábito 6!, radicada en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca y conformada por un equipo multidisciplinario de jóvenes profesionales nos brinda gentilmente su parecer en referencia a diversos aspectos con los que nos topamos en algún momento de nuestra vida profesional.

Una de las cuestiones que más preocupa a los jóvenes profesionales recién recibidos es insertarse en un mercado laboral, porque compiten con gente de mucha experiencia y también con estudiantes avanzados. Hay ocasiones en que las empresas solicitan exclusivamente estudiantes avanzados, lo que hace que el título en mano parezca más un obstáculo que una ayuda. ¿Qué hay de verdadero en este supuesto? ¿Se trata de una cuestión de explotación y de abuso? Para la consultora, la búsqueda de una persona para cubrir una vacante laboral va a depender de la organización y del puesto solicitado, por lo que las motivaciones de solicitar un estudiante avanzado pueden responder a razones diversas.

Una de esas posibles motivaciones podría ser que buscar y contratar a una persona implica tiempo y dinero además de los objetivos que tiene que cumplir para dicha posición. Desde la consultora Hábito 6! plantean: “Los estudiantes avanzados suelen ser sujetos que ya han alcanzado una parte importante de conocimientos que muchas veces son apreciados por los empleadores. En general suele haber un enriquecimiento mutuo en este sentido ya que el estudiante obtiene un beneficio por su práctica que muchas veces valora y a su vez el empleador puede invertir en su capacitación y ‘formarlo’ de acuerdo a las necesidades de la organización y el puesto. Asimismo, el tiempo que resta de formación académica puede ser un plazo de cierta estabilidad en el puesto”. Por el contrario, una persona que ya está recibida puede tener la desventaja (desde el punto de vista del empleador) de estar buscando reiterados cambios de puestos y lugares de trabajo como parte de un recorrido esperable en la construcción de su rol profesional, además de que también suelen tener otras pretensiones y expectativas en torno al puesto y las tareas.

¿Existe el “estigma” del sobrecalificado?

Muchas veces, motivados por la necesidad de conseguir empleo, los graduados amplían su búsqueda de trabajo volcándose a rubros relacionados con su carrera o incluso a otros totalmente diferentes. Esto puede terminar en un “choque” contra una palabra que en ocasiones puede generar desconcierto y bronca: SOBRECALIFICADO. Partiendo de la base de que ningún conocimiento está de más y que siempre se pueden aprender cosas nuevas, ¿puede un profesional recibido de una carrera terciaria/universitaria estar realmente sobrecalificado para atender un comercio (por ejemplo)?

Al respecto, desde la consultora sostienen que “cuando un empleador busca cubrir una posición en su empresa siempre intentará ocuparla con la persona que se acerque al ideal. Es probable, por ejemplo, que si un ingeniero se postula para atender al público en una ferretería en realidad esté buscando un empleo temporal y que continúe buscando un trabajo más adecuado a su perfil en el cual tenga posibilidades de desarrollarse profesionalmente y autosuperarse. Es importante tener en cuenta que el dueño de la ferretería invertirá tiempo y dinero en seleccionar y capacitar al candidato e intentará que esa inversión de sus frutos”. Entonces, la autosuperación puede ser un aspecto positivo para quien está buscando un empleo pero puede que no sea así desde el punto de vista de las expectativas del empleador.

Los integrantes de Hábito 6! consideran que puede ser que el término “sobrecalificado” esté ligado a “quedar afuera” y desde allí tome una connotación negativa. Sin embargo, todo el tiempo -aunque no lo notemos- estamos tomando algo y dejando algo. El empleador realiza una inversión y espera de ella los mejores resultados. La falta de motivación, de compromiso y la renuncia de un colaborador implican una gran pérdida para un empleador y eso es algo que se intenta evitar con el proceso de búsqueda y selección. Una persona que posee más herramientas que las necesarias para ocupar un puesto es propensa a desmotivarse pues la tarea que realiza no le resulta interesante ni un desafío. Esto trae consecuencias costosas para ambas partes.

¿Qué podemos hacer entonces? Según los consultores “resulta fundamental que cada uno desde su lugar pueda trabajar en visualizar claramente sus propias metas, en su propia búsqueda, porque en última instancia es ello sobre lo que se puede trabajar, mejorar y cambiar si así se lo desea”. Frente a ello, recomiendan orientar el currículum sin mentir ni ocultar, destacando y exponiendo cuáles son las herramientas y/o experiencias con las que se cuentan para cubrir el puesto a cuya solicitud se está respondiendo.

El costado negativo del concepto “sobrecalificación” puede revertirse si se redirige la búsqueda que se está realizando, para poder desde allí tomar un rol activo en este proceso que no sólo implicar dar con un puesto de trabajo, sino que también abarca otras cuestiones más subjetivas que tienen que ver -entre otras cosas- con las expectativas.

Consejos para graduados

Cuando se elige una profesión, muchas veces no se imaginan las implicancias de su ejercicio. Numerosas profesiones requieren entornos particulares para poder desarrollarse en ese rol. En este sentido, al recibirse hay que seguir tomando decisiones y construir un rol e identidad profesional. Dentro de estas decisiones muchas veces está radicarse en otra localidad y ampliar la búsqueda a ciudades en las cuales se requieran determinadas profesiones. Esta es una elección que podemos llevar adelante o no. Según Hábito 6!, “vivirlo de este modo permite reducir el sentimiento de frustración que está directamente relacionado a la idea de no tener otra salida”.

Otro aspecto a tener en cuenta según la consultora es la importancia de volver a elegir la profesión y poder preguntarse qué se desea hacer con las herramientas obtenidas, en dónde se desea estar, a qué se desea renunciar y a qué no. “Muchas veces el éxito está ligado a la idea de desarrollarse profesionalmente, tener un puesto reconocido como ‘importante’, ganar dinero. Sin embargo, poder revisar cuáles son los verdaderos motivos que a cada uno lo mueven como profesional pero más que nada como persona será lo que más lo acerque a donde desea estar”, plantearon los profesionales de recursos humanos.

La conclusión es clara: se trata de “insistir, persistir, resistir y nunca desistir”, como dice esta popular frase motivadora. También implica DECIDIR. Muchas veces el trabajo ideal puede estar esperándonos detrás de una decisión que debemos tomar. Está en nuestras manos plantearnos cuáles son las barreras que tenemos que superar para avanzar por el camino que nos lleve a nuestro empleo ideal, ese con el que no sólo nos sostendremos económicamente sino que haremos con pasión y gusto, ¡todo puede ser posible!