Cultura

La razón por la que Christian Bale merece toda nuestra atención

por Ana Virginia Lona

07/07/2017

El británico no se lleva muy bien con la fama, pero ha encontrado la forma de lidiar con ella mientras que trata de proteger su vida íntima, y reservar incluso sus opiniones personales.

La razón por la que Christian Bale merece toda nuestra atención
El actor en su nueva película "Hostiles".

Este artículo había quedado guardado en la edición anterior de Revista Magna y no podía dejarlo allí, escondido. Sé que no soy objetiva cuando hablo de Christian Bale, pero hay razones por las que nos ha marcado con algunos de los tantos personajes a los que les dio formato 3D. Resulta imposible no ver la versatilidad y el virtuosismo de este actor.

Christian Bale nació en Gales, uno de los países del Reino Unido, el 30 de enero de 1974. Su carrera actoral comenzó cuando era un niño, con la participación en comerciales de televisión. Su debut profesional fue en 1984, junto con Rowan Atkinson, en una comedia británica llamada “The Nerd”.

Después de algunas participaciones en teatro, series y películas para TV, en 1987 obtuvo el primer trabajo realizado para el cine, con el rol protagónico en la película “El Imperio del sol”, dirigida por Steven Spielberg.

Con una brillante actuación y constancia en el oficio, Bale fue elegido para ser Patrick Bateman, personaje principal de “Psicópata americano” (2000), con el que obtuvo fama internacional.

Los papeles más conocidos del actor galés, y con los que más se lo recuerda, fueron melancólicos y agresivos, como Bruno Díaz (“Batman”, 2005), Trevor Reznik (“El maquinista”, 2004), o John Connor (“Terminator Salvation”, 2009). Tal vez, por esa razón, el exabrupto -del cual ya se ha disculpado- que tuvo durante la filmación de “Terminator Salvation”, en el que insultó a un técnico por no mantener silencio en el set, lo haya marcado como una persona reacia y antipática.

Esa imagen negativa del actor, que quedó fundida con roles más oscuros de sus películas, ha opacado un poco la variada y rica complejidad de otros personajes como Bobby Platt en “All the Little Animals” (1998), un adolescente maltratado por su padrastro, que transformaba ese odio en amor hacia los animales. O como John Preston, un policía en la película distópica “Equilibrium” (2002) que, para realizar su tarea debía, como toda la población, inhibir las emociones. No les contaré detalles de la película por si no la vieron, pero sí puedo decirles que la manera en que refleja la ternura y el amor que el humano es capaz de sentir y expresar, hace que sea imposible no amarlo.

Otro personaje entrañable, conmovedor por su trágica vida, con el que ganó un Oscar como mejor actor de reparto, fue Dicky Eklund, un boxeador adicto al crack. La película narra parte de la historia real de este deportista, su adicción a las drogas, su pasión por el boxeo y sus conflictos familiares.

Debo decir que no toda su fama de antipático se la debe a sus personajes, eso sería injusto para él y para nosotros, el público. La prensa ha alimentado y condimentado bastante el episodio incómodo con el técnico en “Terminator Salvation”, y eso también se debe a que Bale sufrió las consecuencias del periodismo amarillista, que se encarga solamente de subrayar aquello que lo presenta como un ser miserable. Sus problemas familiares, con su madre y su hermana, fueron usados como maquinaria para picar carne, la de Bale.

Algunos medios se muestran incómodos cuando los actores dan sus propias opiniones sobre algunos tópicos. Como aquella vez que dijo que Moisés seguramente sería considerado un terrorista en la actualidad, durante una entrevista1 en la que promocionaba la película “Exodus: Gods and Kings” (2014). Una reflexión que provocó controversias por ser considerada políticamente incorrecta (para la prensa), pero que fue utilizada para aderezar la imagen del actor como si se tratara de uno de sus personajes más oscuros.

Y sí, Christian Bale no se lleva muy bien con la fama, pero ha encontrado la forma de lidiar con ella mientras que trata de proteger su vida íntima, y reservar incluso sus opiniones personales.

Una de cal y otra de arena, como dicen. Entre tanta mala prensa, que suele vender más, hay también testimonios de sus compañeros de trabajo, que suelen promocionarse menos.

Bale es tanto un actor que aporta polémica, reservado y de fuerte carácter, como uno que pone el cuerpo y se compromete a tal punto que logra fundirse en la piel de sus personajes. Una anécdota interesante para ilustrar esto último es una contada por el director Werner Herzog2: cuando fue Dieter Dengler, aviador alemán que participó en la flota aérea estadounidense durante la Guerra de Vietnam y cuya supervivencia como prisionero de guerra fue retratada por Herzog en “Rescue Dawn” (2006), uno de los hijos del propio Dengler – ya fallecido en 2001- le dijo “papá” a Bale en un descanso de la filmación.


1. Christian Bale says Moses could be considered a "terrorist" para CBS News, 9/12/2014

2. Werner Herzog Interview – Rescue Dawn por Steve Weintraub, 29/6/2007