Tecnología

La vida pasa en un Instagram

por Alan Laursen

23/07/2014

La red social para smartphones, tablets y otros dispositivos móviles con cámara fotográfica integrada se ha vuelto muy popular, especialmente entre los jóvenes, para compartir y ver fotografías. Un enamorado de Instagram te cuenta cuáles son esos aspectos que la hacen una de las mejores y más populares en el universo de las redes sociales y las apps.

La vida pasa en un Instagram

Instagram es una más de las tantas y diversas redes sociales que pueblan la web. A mi juicio es una de las mejores. Esta nota no pretende ser objetiva e informativa. Es abiertamente una declaración de amor personal hacia la misma. ¿Por qué? Primero te cuento un poco sobre Instagram y su esencia. Nació en 2010 en Estados Unidos, inicialmente para el sistema IOs de Iphone y otros productos Apple y luego, dos años después, estuvo disponible para sistema Android a la vez que fue comprada por Facebook.

¿Qué se puede hacer en Instagram? Bueno, básicamente lo que se hace es subir imágenes, principalmente fotografías. Muchas de ellas tomadas con dispositivos tales como smartphones o tablets con las que se puede acceder de inmediato mediante Internet y compartir la foto al instante, y también desde cámaras digitales estándar y profesionales. Además pueden subirse videos de tan sólo unos pocos segundos.

Mi enamoramiento hacia Instagram tiene que ver con esa posibilidad de ver imágenes excelentes de talentosos fotógrafos (profesionales y también amateurs) cargadas de creatividad, emotividad y desde todas las latitudes del mundo. Claro que también hay fotos tipo selfie o de lo que te puedas imaginar, sin criterio artístico sino con afán de compartir algo de uno (en eso no se diferencia de Facebook y afines). Es decir que entre sus 100 millones de usuarios activos podés encontrar múltiples talentos en lo que a fotografía refiere. Vale mencionar que esta red es más apreciada por los adolescentes y jóvenes que por personas de mediana edad, quienes estadísticamente se han volcado más hacia Facebook o Twitter.

¿Qué es lo mejor de esta red social entonces? Justamente –pienso- que fomenta la creatividad y que permite a muchos creativos anónimos exponer sus talentos y su estética personal, y que es también una mirada, una cosmovisión, aunque suene pretencioso definirlo de esa manera.  Una foto de un paisaje es más que eso, es un recorte de un paisaje, una imagen que focaliza en algún aspecto del mismo y ahí está la mediación del ojo-cerebro de quien accione el dispositivo, tras encuadrar. Si tenemos en cuenta que un altísimo porcentaje de estas fotografías son tomadas con dispositivos como el teléfono celular o las tablets demostramos así una máxima de la fotografía que afirma que no es necesario tener la mejor de las cámaras para hacer buenas fotos sino tener ojo y una mirada creativa y particular.

Por otro lado, uno puede compartir esas imágenes solo con los usuarios que nos siguen (follow) o con toda la red Instagram mediante el uso del hashtag (#), un elemento presente en muchas otras redes sociales como Twitter y Facebook. Si tu foto es de un pato en el agua, debajo podés “hashtaguear”: “Pato”, “agua”, “ave”, etc., también ponerlas en otro idioma como el inglés (que lo hará más masivo aún) y todos los que visiten ese hashtag entrarán a una galería en dónde se encontrarán con tu pato y con otras fotos que hayan sido etiquetadas con alguno de esos nombres. Es más fácil hacerlo que contártelo, sin dudas. Los usuarios que vean tu imagen podrán así indicar que la foto les ha gustado. Otro de los plus es que las fotografías pueden ser editadas y retocadas con diversos filtros que le dan a las imágenes una tonalidad particular y que también permite enmarcarlas, atenuar o destacar tonalidades, darle aspecto vintage, etcétera.

Soy usuario de varias redes sociales pero en Instagram es en dónde más cómodo me siento. No “exige” que uno la visite a cada rato, no es tan proclive a que se generen situaciones de conflicto (aunque sí se puede comentar las fotos) y como ya dijimos es más creativa e interesante desde el punto de vista de lo estético. Creo que te permite más libertad y no resulta de carácter tan invasivo. Facebook (y también Twitter) se ha convertido en una especie de adicción o también un lugar al que uno entra con cierta “obligación” (auto)impuesta de interactuar. Instagram, desde mi punto de vista, te permite gozar más de esa participación comunitaria virtual sin tanto compromiso de tu intimidad.

¡Si te gusta la imagen, la fotografía, si te interesa ver paisajes, arte, objetos de otros lugares del mundo, te la recomiendo! No tenés más que descargar la aplicación (app) a tu dispositivo, registrarte con un correo electrónico y elegir un nombre de usuario. ¡A subir fotos entonces! (y si querés podés seguirme en @alr_tsas).