Cultura

La visión multidimensional del escritor en las series de TV

por Ana Virginia Lona

01/06/2017

La aparición en la pantalla chica de escritores que trabajan a la par de la policía para resolver casos y crímenes complejos data de muchos años. Lo interesante es que estos escritores-investigadores existen.

La visión multidimensional del escritor en las series de TV
Ian Fleming, creador del célebre espía de ficción James Bond, fue también oficial de inteligencia británico. | Imagen: bbc.co.uk

Los escritores que resuelven crímenes no son novedad en la ficción, sea del formato que fuere: literaria, televisiva o fílmica. Grandes autores se han sumergido con destreza en las aguas del policial y espionaje, de manera tal que han dado a estos géneros tan populares características muy ricas en estilo a tramas y personajes. Esto ha ocurrido a pesar de ser considerados como literatura menor por algunos académicos.

Los escritores en las series de televisión

En las series de TV solemos encontrarnos con personajes, quienes tienen como oficio principal escribir, que participan en grupos de investigación criminal y de espionaje. Personajes entrañables que por su ternura -y otros por su astucia-, han sabido ganarse al público.

Jessica Fletcher, el personaje principal de la serie "Murder, She Wrote" que ayuda a la policía en cualquier lugar de Estados Unidos que visita por placer o por trabajo, aporta una visión que se aleja de la ya gastada y anquilosada de los investigadores oficiales. Esta dulce señora, viuda y maestra jubilada, eligió el misterio para producir novelas de mucho éxito, mientras disfruta de su jubilación en Cabot Cove. En sus ratos libres, por puro amor a la humanidad, es un elemento clave en cualquier investigación en la que un cadáver es la evidencia de una jugada malhechora.

"Departamento S", una serie británica de finales de los ‘60 tiene a un escritor de novelas de misterios en un grupo de investigadores de INTERPOL. El escritor, Jason King -caracterizado por Peter Wyngarde- resuelve casos difíciles en los que situaciones y personajes poco comunes desafían los conocimientos de los investigadores. Sin embargo, King sabe cómo darle una vuelta de tuerca al caso y observar en lugares inusuales. Unos años después, a principios de los ‘70, el personaje de Wyngarde cobra vida en la serie "Jason King". En ella, el escritor-investigador resuelve casos policiales sin los agentes especiales que solían acompañarlo en “Departamento S”.

"Castle" es el nombre de la serie estadounidense que presenta al escritor Richard Castle (representado por Nathan Fillion), quien descubre que un asesino serial emula crímenes ideados en sus novelas. A partir de este hallazgo, decide acompañar las investigaciones de este y otros casos. Nuevamente vemos en la pantalla dos oficios que convergen.

Lo curioso es que pocas veces se recuerda que la participación de los escritores en indagaciones de este tipo le debe todo a la realidad.

De la realidad a la ficción

Lo cierto es que los escritores-investigadores existen. Estos han incursionado en el espionaje, antes o después de ser reconocidos por sus obras literarias. Tal es el caso de Ian Fleming, el creador de James Bond y de Graham Greene, autor de varios títulos como “El cónsul honorario” o “El décimo hombre”. Estos son sólo dos de ellos. Los hay y varios que, por el momento, se tiene la certeza de que trabajaron para agencias de inteligencia.

El escritor que saltó de página

Pero, antes: ¿qué aporta la mirada del escritor en la resolución de un caso?

Los buenos detectives buscan donde nadie lo haría, piensan en sospechosos en los que nadie repararía, interpretan situaciones que muchas veces son complejas y contradictorias. La realidad es inevitablemente entreverada y paradójica. El escritor es el encargado de narrar historias que se inspiran en la vida real.

La vida está atravesada por múltiples y variadísimos vectores, los cuales tienen en sí mismos una historia, una textura, en fin, una complejidad tal que es difícil pensarla en su dimensión(es) real(es).

Un escritor, al pensar una trama y los personajes que la entretejen, sólo puede tomar algunos de esos vectores. Seleccionar aquellos que les darán sentido y verosimilitud a sus creaciones. Este haz de características que constituyen los personajes y las historias en las que actúan sólo cobra sentido en una cultura en la que el escritor está inmerso, al igual que sus lectores. No siempre este proceso es algo consciente pero en algún momento, algo de ello, se vuelve consciente.

¿Necesitamos más escritores?

No digo que debemos publicar novelas ni tampoco que hay que endiosar a los escritores pero sí que podríamos practicar y, especialmente, desarrollar la visión multidimensional de la realidad que vivimos. Requiere un poco de esfuerzo y dedicación, por un lado, pero también un poco de curiosidad e imaginación.