Cultura

Las bibliotecas: los lugares donde vivimos sin morir jamás

por Ana Virginia Lona

08/03/2016

En estos espacios se expresa nuestra cultura, por lo que su desaparición no puede tomarse a la ligera.

Las bibliotecas: los lugares donde vivimos sin morir jamás

IMAGEN DE LA NOTA: diariosderuta.com

Las bibliotecas son espacios para leer y aprender pero también son centros culturales, allí donde las personas se reúnen y expresan casi sin querer quiénes son y qué aspiran a ser. Esto no siempre es algo que se exprese de manera consciente, aunque hay ocasiones en que sí lo es y esto puede ayudar a la preservación de los espacios culturales.

“El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente.”1

Hay tres casos que podríamos tomar como emblemáticos de entre muchísimos otros. Cualquier hispanohablante reconoce el objetivo de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y todos los espacios físicos que tiene en muchísimos países2. La preservación de una lengua no es el único objetivo que persigue la biblioteca, también lo es preservar y dar a conocer las culturas hispanohablantes y su visión del mundo.

La autopsia de la biblioteca

Hace unos días nos enterábamos de una triste noticia para los que creemos que la lectura debería ocupar un lugar privilegiado en la vida social, se trata de una situación muy común pero que cada vez que pasa es como si sucediera mil veces: en España -en el municipio de Avinyonet de Puigventós en Gerona, Cataluña- cerraron una biblioteca por su poco uso y sus libros terminaron en un contenedor para ser reciclados.

El destino del edificio se fijó para el funcionamiento de un espacio de cotrabajo para emprendedores, tal como lo ha decidido el alcalde después de pasar por varias instancias de aprobación del nuevo proyecto y del destino de la biblioteca.

Por alguna motivo que no logramos comprender, los involucrados han asegurado que los asesores que valuaron los libros comercialmente, afirmaron que no podían ser revendidos y por esta razón han ido a parar a la planta de reciclaje.

Según afirma el artículo3, un abogado -que también ocupó una banca en el Congreso español- había donado el año pasado más de 500 libros a la biblioteca y demandaría al municipio por haber destruido la donación. Esta situación ha alarmado a los habitantes de esa comunidad, quienes juntan firmas para la reapertura de la biblioteca.

El cierre de este espacio los ha enfrentado con esa existencia inconsciente que tiene la biblioteca, aquella en la que vive y se transforma con la cultura en la que está presente.

La biblioteca consciente de ser una expresión de la aspiración del ser

Mientras tanto, en Córdoba, Argentina, una ciudadana sostiene desde hace más de veinte años una biblioteca popular en un barrio de la ciudad de Córdoba, Bella Vista. En una entrevista que dio para La Voz4, diario cordobés, Susana Fiorito asegura que su lucha por mantener la biblioteca fue muy dura, ya que los punteros políticos suelen utilizar las asociaciones civiles como comité. Fiorito no quiso nunca que la biblioteca dejara de serlo, por lo que luchó para que fuera reconocida como fundación5.

Así es que todavía sigue en pie la biblioteca del barrio, que no sólo ofrece el servicio clásico de una biblioteca sino que también tiene un espacio para la formación en oficios diversos, otro destinado a los deportes y una huerta sin frutos, por lo que que puede que termine en una pileta, como asegura Fiorito.

Volviendo a España, nos encontramos con otra biblioteca, Acampada Sol6, que nació a raíz de un movimiento popular, el 15-M. La propuesta de los que apoyaron el movimiento para promover y proponer un cambio político, al mismo tiempo que generara conciencia sobre lo que planteaban, era fomentar la lectura de ciertos textos. Para lograrlo, la mejor manera era la apertura de una biblioteca abierta para expresar esa necesidad de cambio.

En casos como estos podemos ver cómo la biblioteca está concebida de manera más consciente, en función de un objetivo específico. La permanencia de la biblioteca está en función de la concreción de ese objetivo.

Biblioteca o no biblioteca, esa es la cuestión

Por supuesto, estas no son las únicas bibliotecas que nacen, crecen o mueren en el mundo. Este artículo intenta dar un pantallazo de algunas formas que toma la biblioteca en algunas partes del mundo.

Las razones por las que estos espacios culturales surgen, permanecen o mueren no deben ser tomadas a la ligera, aún para los que no suelen tener el hábito de la lectura. Esta problemática no atañe solamente a los lectores asiduos sino a la comunidad.

La biblioteca tiene una(s) razón(es) para existir y su permanencia está supeditada a las necesidades de los usuarios y sus objetivos, conscientes e inconscientes.

Lo que debemos lograr es, como ciudadanos, tratar de ver la biblioteca no como un foco espacio-temporal fijo sino como uno que muta con y por nosotros. La biblioteca es un centro donde se expresa nuestra cultura. Verla como un cadáver es verse a sí mismo como tal. Esto puede ser peligroso, como ya hemos visto con el caso de la biblioteca de un municipio catalán. Sé que es un poco aventurado diagnosticar lo que pasó de esta manera pero creo que es una señal para pensar qué hacemos con nuestras bibliotecas y cómo las involucramos o no en nuestra vida sociocultural.


 

  1. La biblioteca de Babel de Jorge Luis Borges. El jardín de senderos que se bifurcan (1941; Ficciones, 1944).
  2. Presentación de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  3. Un pueblo del Empordà cierra la biblioteca y tira los libros al contenedor. Diario La Vanguardia – Gerona.
  4. Susana Fiorito: pequeña gran mujer. La Voz – Córdoba, Argentina.
  5. Fundación Pedro Milesi y Biblioteca Popular de Bella Vista.
  6. ¿Quiénes somos? – Biblioteca Acampada Sol.