Cultura

Las primeras fotos con consciencia artística: el pictorialismo

por Ana Virginia Lona

07/09/2016

Desarrollado a nivel mundial entre finales de los años 1880 y 1920, este movimiento surgió como reacción a la fotografía de aficionados, nacida con la comercialización de la cámara fotográfica Kodak y su sistema de revelado y copiado en laboratorios industriales.

Las primeras fotos con consciencia artística: el pictorialismo
Wet day on the boulevard | Alfred Stieglitz | 1894.

Actualmente, el valor artístico de la fotografía no lo discute nadie, así como tampoco se discute que incluso la fotografía utilizada con fines documentales es una posición del autor de la imagen. Sin embargo, esto no era una obviedad en otras décadas, ni en otros siglos. En los comienzos de la fotografía, la visión del fotógrafo se tomaba como imparcial y se limitaba sólo a mostrar los hechos. La particularidad de la visión del fotógrafo no vino como corolario natural, sino que fue impulsada por un grupo de fotógrafos europeos.

Fotografía vs. Arte: una falsa dicotomía

El inicio de la fotografía artística está establecido como tal por los historiadores con el surgimiento de un grupo de fotógrafos aficionados que abogaban por un lugar entre los géneros artísticos, equiparaban la fotografía con la pintura, en cuanto que la primera también llevaba impresa la perspectiva propia del autor. La mayoría de los pintores rechazaron las imágenes fotográficas como artísticas, aunque los había algunos que apoyaban el movimiento. Con la popularización de la cámara de fotos durante el siglo XIX, la imagen tenía un mero valor documental y lo que reflejaba el lente eran hechos imparciales e indiscutibles. La realidad atravesaba el lente, sin importar quién estuviera detrás de la cámara.

El pictorialismo surgió en el siglo XIX, más precisamente en 1890, en algunos países de Europa y, un poco más tarde, ese año, cruzó el océano hacia el continente americano. En sus comienzos, esta defensa del valor artístico de la imagen fotográfica se centraba principalmente en que el fotógrafo plasmaba en ella una mirada particular de la realidad y en la utilización de técnicas que priorizaban los aspectos visuales y no el contenido, caro al valor documental que se le asignaba a la fotografía. Para el grupo emergente, ésta ya no era vista como mero soporte documental. El primero en llevar esta defensa de la imagen fue Peter Henry Emerson, aunque se diferenció de los demás por estar en contra de los retoques posteriores al disparo del lente, a pesar de haber ponderado la fotografía como un género artístico, independiente de las demás artes.

El movimiento creció rápidamente en Europa y Estados Unidos, al punto tal que se crearon sociedades en varios puntos del globo para promover los productos artísticos. El primero fue el Camera Club y, más tarde, se les sumó en Londres el Linked Ring Brotherhood; en Paris, el Photo Club; en Bélgica, el Association Belgue de Photographie1. En España, el pictorialismo cobró fuerza a partir del primer cuarto del siglo XX, tal como lo explican en las actas del XII Congreso Nacional del Comité Español de Historia del Arte, de 1998.

“En fotografía hay una realidad tan sutil que llega a ser más real que la realidad”. – ALFRED STIEGLITZ

Según el Diccionario Histórico de la Fotografía2 de Paloma Castellanos, en una edición de 1999, el pictorialismo tuvo su fin, como movimiento, en 1920 pero esto no significa que nadie en el mundo haya continuado utilizando las mismas técnicas, todo lo contrario, Castellanos afirma que hubo un resurgimiento en la década del '70 y actualmente muchos fotógrafos optan por este tipo de técnicas como expresión artística.

Las fotos: antes, durante y después del clic

Los pictorialistas utilizaban todo tipo de materiales y técnicas3 tanto propias de la fotografía como de la pintura: Pinceles y cepillos; la reciente invención en aquel entonces para imprimir las imágenes, la goma bricomatada; filtros, encuadres y diversos materiales con los que trabajaban sobre el papel, con la imagen ya impresa. La experimentación con los contrastes y las tonalidades monocromáticas aportaba a la búsqueda de una atmósfera en particular. Este tipo de imágenes tenían una gran influencia de la pintura impresionista. Los objetivos eran los mismos que los de esta corriente artística, por lo que la búsqueda de la textura para lograrlos era también primordial. La otra gran influencia, en algunos pictorialistas, era el naturalismo, por lo que muchos, en especial el Peter Henry Emerson, buscaban retratar la naturaleza humana y sus costumbres, así como también los paisajes locales, con los cuales intentaban retratar una cultura y afirmaban una identidad nacional o regional, tal como lo hicieran los pintores naturalistas.

El pictorialismo argentino

En Argentina se creó en 1889 la Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados (SFAA), que nucleó a fotógrafos aficionados que siguieron los pasos de los pictorialistas estadounidenses y europeos. Los aficionados argentinos buscaban retratar, por un lado, el progreso representado en la organización urbana y en la arquitectura, así como las costumbres de la ciudad, principalmente la capital de Buenos Aires. Por el otro, algunos tenían una mirada más localista, de corte tradicionalista, en el que las imágenes de paisajes y de gauchos reforzaban la construcción de una identidad fundada sobre estas figuras que se venía construyendo desde hacía tiempo en otras expresiones artísticas legitimadas. Entre los representantes de este movimiento en Argentina estaban, el fundador, Leonardo Pereyra y Marcelo T. de Alvear4.

Las características socioculturales de los primeros pictorialistas, tanto del grupo impulsor como de los argentinos, es que se trata de aficionados de clases pudientes, ya que la cámara como los materiales eran inaccesibles para los menos privilegiados. Por lo que la mirada de los fotógrafos estaba atravesada por su posición socioeconómica tal como ocurre en la actualidad. Los valores impregnados en el papel dicen mucho más que una mera perspectiva artística novedosa y transgresora, en aquel entonces.

Las controversias no finalizaron con la creación de asociaciones, salas de exposiciones o clubes que los reunieran. La definición de lo que es arte es un eterno debate que girará en torno de cualquier técnica y material que se nos cruce por la cabeza. Tampoco es un debate meramente técnico, vale la pena recordarlo, sino que atraviesa a toda la sociedad. Lo que está legitimado y cristalizado en el canon, nunca será del todo inmutable, pero constituye el núcleo que funciona como prisma para marcar una perspectiva desde la cual se analiza lo artístico de lo que no lo es. Las instituciones y el mercado juegan un papel importante en ella, definen actores privilegiados que operan como agentes legitimadores de lo que es arte de lo que no lo es.


1. Arte e identidades culturales: actas del XII Congreso Nacional del Comite Español de Historia del Arte: 28, 29, 30 de septiembre y 1 de octubre, Oviedo 1998: homenaje a D. Carlos Cid Priego

2. Diccionario histórico de la fotografía de Paloma Castellanos. Ediciones AKAL, 1999. Visto en Google Libros.

3. Diccionario Akal de Arte del Siglo XX de Gérard Durozoi. Ediciones AKAL, 9 jun. 1997

4. La imagen fotográfica bajo la mirada antropológica. El caso de la Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados de Julieta Pestarino. Tesis de Licenciatura en Ciencias Antropológicas. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires. 2015.

Notas

Apuntes sobre fotografía argentina a fin de siglo: hacia la construcción de un mercado de Silvia Pérez Fernández en Artículos de investigación sobre la fotografía. 2011.

IN FRAGANTI: fotografía y pintura en el arte argentino contemporáneo de Valeria González en Informe Escaleno.

Gentlemen, gauchos y modernización. Una lectura del proyecto de la Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados de Verónica Tell.

La photographie pictorialiste de Charlotte Denoël en Histoire par l'image.

Art et photographie en Le Zinc.

El pictorialismo en Real Sociedad Fotográfica.

Peter Henry Emerson en Cada día un fotógrafo.

Le pictorialisme en Photo Numerique.