Cultura

Los aristoactores del Reino Unido

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21/07/2014

Los aristoactores del Reino Unido

Benedict Cumberbatch y Tom Hiddleston han logrado sobresalir de la mano de los personajes que interpretan -Sherlock Holmes y Loki (medio hermano de Thor y su archienemigo) respectivamente- y, por supuesto, por su talento. Sin embargo, debido a sus orígenes aristocráticos, ambos han debido tolerar que sus aptitudes actorales sean cuestionadas.

Por Ana Virginia Lona

Una vez más, en el universo de la industria fílmica, los actores británicos se llevan toda la atención de hombres y mujeres. Especialmente de estas últimas. No las culpo, estos normalmente tienen mucho talento, belleza física, un buen y amplio vocabulario, suelen ser cultos, divertidos, simpáticos y son dueños de ese acento que los hace irresistibles. Muchos dirán que exagero y quizás sea así, pero el talento de los actores británicos es algo que nadie puede negar. En términos generales, llegan a tener desempeños brillantes en el teatro, el cine y la televisión.

Es por eso que este artículo hablará de dos de los actores ingleses del momento: Benedict Cumberbatch y Tom Hiddleston. Dos actores que se hicieron muy conocidos por dos personajes, uno literario, Sherlock Holmes (Cumberbatch) y otro del cómic y la mitología nórdica, Loki (Hiddleston).

Cumberbatch es un Sherlock Holmes  frío, aficionado a la tecnología, tan brillante como pedante. En la serie, sustituye la clásica pipa por múltiples parches de nicotina. | Imagen: huffingtonpost.co.uk

Sí, lo sé, querido lector, la descripción del primer párrafo los pinta de cuerpo entero. Ah, ¿que no soy objetiva e imparcial? Claro que no, pero no importa realmente porque este artículo no busca afirmar o negar sus cualidades sino contarles sobre sus orígenes “aristocráticos” y cómo estos actores se llevan con él.

Oh, no, lector, no. No digo que los aristócratas solamente tengan esas cualidades anteriormente mencionadas. No mezclemos las cosas, por favor.

Bueno, dejando de lado las aclaraciones pertinentes, querido lector. Vayamos al punto.

Encontré algunas entrevistas que les hicieron a Tom y a Ben -los miré en tantas producciones que vale la familiaridad del trato- en las que comentan que están incómodos con la idea de ser encasillados en papeles de personajes de alta alcurnia o que les adjudiquen un pensamiento conservador, de derecha, por pertenecer a familias de clase alta, incluso, emparentadas con la nobleza de Inglaterra. Al parecer, este encasillamiento no lo harían solamente los productores de obras de teatro, cine, TV o radio, sino también los medios y el público inglés.

En una entrevista del Time Out London de Reino Unido de Tom Huddleston a Tom Hiddleston -oh, no, no es broma-, el actor pareció llegar a un límite y manifestó que, si bien gracias a su buena posición socioeconómica se le facilitaron las cosas para dedicarse a la actuación y pudo acceder a una de las escuelas más caras de Inglaterra, no significaba que él fuera simpatizante o formara parte del Partido Conservador de Inglaterra. Y hasta se disculpó diciendo: “Es sólo un accidente de nacimiento y lo lamento si te ofende eso”. También aseguró el actor que no es “fan del sistema de clases” y que “si tenés algo que decir y tu trabajo es bueno, no importa de dónde venís”.

Tom Hiddleston volvió a hablar del tema en otra entrevista de Richard Godwin para el London Evening Standard y se pinceló de tal manera que su paso por Eton, una escuela a la que asisten lo más ricos del país, quedaría como un mero detalle sin importancia. El actor dijo ser “heredero de muchas partes diferentes de la experiencia británica”. Contó que su padre perteneció a la clase trabajadora de Glasgow y que su madre es de clase social alta pero conectada con el teatro. Aseguró que sus padres son personas curiosas y que se siente “definido por sus gustos y sus complejidades más que por otras cosas”.

Por su parte, Benedict Cumberbatch, hijo de actores de larga trayectoria en la televisión del Reino Unido, al parecer la pasó mucho peor ya que el encasillamiento lo llevó a pensar en irse del país (3). Benedict tiene ascendientes de la nobleza británica y aunque dijo que su abuelo fue el que pagó su estadía en la universidad y que sus padres no querían que fuera actor, aseguró que es “encasillado por ser rico”.

Hiddleston es conocido principalmente por haber interpretado a Loki en “Thor” de Marvel Studios. En 2012 volvió a interpretarlo en “The Avengers”, cuyo papel le aseguró la permanencia en el mundo del cine. | Imagen: screenrant.com

Sin embargo, lo dicho no es algo que le dé un respiro en su carrera ya que dijo que esto es inevitable en Inglaterra. Ben trató de despegarse de esa imagen propia de los exalumnos de las escuelas donde asisten los más ricos y dijo que haber asistido a una “no lo hace un producto arquetípico de esa escuela”.

Ser encasillado por los orígenes socioeconómicos, ya sea de clase alta o de clase baja, no es beneficioso para nadie porque también se encasillan aptitudes para el oficio al que una persona se dedica a tiempo completo. Pero para un actor puede ser bastante limitante. Sin embargo, puede ser un desafío actoral, dependiendo de las capacidades y la formación.

Como vemos, al parecer ser rico no trae solamente beneficios, también puede traer algunos momentos ingratos y ser un obstáculo para una carrera profesional.

Más allá de cómo experimentan Tom y Ben sus orígenes en el mundo de la actuación en Reino Unido, me parece positivo que, al menos, el tema de la desigualdad social quede expuesto, aunque de manera indirecta. De esta forma se desmitifica la idea de que la persona posee una especie de halo otorgado por ser el elegido, el “tocado por la varita mágica” sin ninguna conexión con las circunstancias de vida del actor. La fantasía nuestra, el público, ya lo eleva, sin importar su origen socioeconómico.

Si bien cada ser humano es único por las experiencias irrepetibles con las que crecemos, la educación a la que hemos podido acceder, así como también el nivel socioeconómico de vida, traza parte de nuestro recorrido profesional, asegurando y facilitándolo o, incluso, obstaculizándolo.

En el mundo hay muchísima desigualdad social y cultural. El hecho de que se hable del tema abiertamente y los actores admitan que su nivel de vida les facilitó el acceso a la profesionalización del oficio, aunque deban sufrirlo, en algunos casos, es más realista que creer en la idea de que todos tenemos las mismas oportunidades. Lamentablemente, no todos las tenemos, y el hecho de que se oculten esos beneficios de cierta clase social forma parte de la ilusión que alimenta el sistema capitalista moderno.