Cultura

Luis Leonardo Gasparini: pinceladas gauchescas

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30/05/2013

Luis Leonardo Gasparini: pinceladas gauchescas

Nacido en San Antonio de Areco, este artista ha sabido expresar a través de la pintura su admiración por las costumbres criollas y con los años logró cosechar homenajes y reconocimientos por sus trabajos.

Por Rocio De Lucca

El acercamiento de Luis Leonardo Gasparini al arte llegó de la mano de su padre, el gran maestro Osvaldo Gasparini, quien fuera pintor y ahijado de Don Segundo Sombra.

Luis tiene su atelier en el museo que lleva el nombre de su padre, en la Avenida Alvear 521 en San Antonio de Areco (provincia de Buenos Aires), localidad famosa por conservar las costumbres criollas. Ahí mismo el artista pinta a diario, mayormente retratos de caballos y gauchos.

"Pintar el gaucho es una tradición en la Argentina y el caballo fue siempre su compañero", explica Gasparini. Imagen: arecosemanal.com.ar

“Pinto gauchos y caballos porque cuando la República Argentina se independizó en 1810, lo hizo con los gauchos y los caballos. Pintar el gaucho es una tradición en la Argentina y el caballo fue siempre su compañero; es un animal muy difícil de pintar en movimiento, la tradición de la Argentina se basa en el gaucho, el caballo y el campo”, explica. Cada mañana, Luis llega al lugar, se presenta y saluda a cada uno de los visitantes, luego se dirige a su escritorio y comienza a esbozar, permitiendo apreciar en vivo y en directo su arte, su pasión.

Sus obras son trabajadas con la técnica de óleo pastel, carbonilla y acuarelas: “Al pastel óleo lo trabajo con la yema de los dedos de una manera muy fina, es una técnica muy difícil y uso mis manos para pintar los movimientos de los caballos”, continúa. Sus labores se pueden apreciar en las estancias turísticas argentinas donde reciben turismo internacional, en galerías de arte de la ciudad de Pilar y en el mismo Museo Evocativo "Osvaldo Gasparini".

A través de la pintura, el artista ha logrado plasmar su admiración por las costumbres criollas. Imagen: elfolkloreargentino.com

Tocayo y colega del gran Da Vinci, Luis tuvo la oportunidad de participar en la edición bilingüe del libro Martin Fierro, que cuenta con 200 dibujos suyos con esta técnica, además de haber realizado exposiciones de dibujo y pintura en la Universidad del Salvador, en la Feria del Libro y en el Museo de Bellas Artes de La Plata. También fue reconocido en el VI Anuario de Arte Argentino con Artistas Latinoamericanos y declarado de Interés Nacional por la Presidencia de la Nación Argentina. Se presentó en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, oportunidad en la que se reafirmó como uno de los más grandes artistas plásticos de Latinoamérica con la obra titulada “De vuelta al pago” (pintura al pastel).

En el año 2001, el Senado de la Nación lo nombró "Figura Emérita de la Cultura Nacional". A pesar de sus viajes y posibilidades de vivir en distintos lugares, este artista argentino nacido en 1958 en ese pueblo tan criollo y tan tradicional llamado San Antonio de Areco,  elige seguir viviendo allí, lugar que lo inspira y lo invita a seguir creando.

Rancho que perteneció a Osvaldo Gasparini y familia, en el museo homónimo. Imagen: flickr.com/photos/djasminedeluca/3275789660/

Los Gasparini son una familia de artistas: los tres hermanos fueron bautizados como los grandes referentes de la pintura y la literatura. Su hermano Miguel Ángel también se destaca en la pintura y aprendió a dibujar caballos a los 5 años guiado por su padre. Pinta y expone sus obras de óleos, tintas, carbonillas y acuarelas sobre el Gaucho Arequero y el Caballo Criollo; su otro hermano, llamado Rubén Darío, es un reconocido escritor y profesor de literatura que dicta sus ya clásicos talleres literarios en diferentes ciudades vecinas. “Mi padre por las noches dibujaba con carboncillo o tinta china el rostro de Don Segunda Sombra, tropillas, arreos, jineteadas y fogones. Yo lo observaba y copiaba los dibujos de mi padre en papeles que prolijamente encarpetaba y guardaba debajo del colchón”, recuerda Luis. "Las paredes estaban llenas de láminas, papá pintaba con óleo en bastidores de hule que él mismo construía. A escondidas, yo pintaba ´mis cuadritos´ con la pintura que sobraba y quedaba fresca en la paleta. Allí sentí nacer mi vocación. Fue el comienzo de una carrera que abrazaría con pasión hasta hoy, hasta el último día de mi vida”.

Los visitantes argentinos y extranjeros que llegan al museo se encuentran con un espacio donde se evoca la vida y obra de Osvaldo Gasparini, se encuentran con libros, cuadros, platería y esculturas relacionados con temas gauchescos, el museo es una casona de características coloniales y en el patio, en la parte de atrás, todavía mantienen en pie el ranchito de adobe, techo de paja y piso de tierra adornado con elementos tradicionales y pintorescos que fuera en un principio la casa de Osvaldo, su esposa Rosita y sus tres hijos: Miguel Ángel, Rubén Darío y Luis Leonardo.