Cultura

Mariano Nante: “La película encontró un público entusiasta muy variado"

por

06/11/2015

Mariano Nante: “La película encontró un público entusiasta muy variado

Una calle en Bruselas, dos edificios separados por una medianera, uno de ellos habitado por la célebre pianista Martha Argerich y del otro lado, los Tiempo-Lechner. Dos familias argentinas y una concentración de pianos que suenan día y noche reuniendo músicos de todas partes. El joven cineasta Mariano Nante retrata en La calle de los pianistas -su ópera prima- este panorama en el cual la música es el disparador para contar la historia “puertas adentro” de la niña prodigio Natasha, la última promesa de esta calle, en el momento que debe elegir su camino y se pregunta por la vocación y el legado familiar. En esta entrevista, Mariano cuenta el proceso de filmación de la revelación del cine argentino de este año.

Por Mariana Muryn | mmuryn@revistamagna.com.ar

El joven director (nació en 1988) afirma que la clave para conseguir el clima intimista de la película "siempre fue esperar". | Imagen: cinenacional.com

¿Qué te llevó a Bruselas a contar esta historia como ópera prima?

(La crítica musical y co-autora del guión de la película) Sandra de la Fuente me sugirió la temática cuando me comentó que existía esta singular "calle de los pianistas" en Bruselas. Si bien yo conocía a los pianistas simplemente como melómano, nunca había tenido oportunidad de conocerlos personalmente. Cuando Sandra me contó que la familia Tiempo-Lechner vivía al lado de Martha Argerich en una callecita con diez pianos que suenan día y noche, no me quedaron dudas: había que viajar para empezar a filmar algo.

Si bien es documental, hay un hilo narrativo muy fuerte. ¿Buscaste la historia o la historia te encontró?

Creo que siempre es un poco y un poco. Fui a Bruselas con la convicción de que alguna historia se iba a presentar cuando empezáramos a investigar y filmar, y así fue con Karin y Natasha. Supongo que hay que tener una cierta disposición, un espíritu inquisitivo, para que la historia pueda aparecer de verdad.

¿Cómo fue la reacción de las protagonistas cuando acudiste a ellas con la idea original?

Natasha y Karin se transformaron en protagonistas durante el proceso de filmación; la idea original no era hacer una película centrada en su relación. Partimos de otra propuesta, mucho más amplia, que presentamos a todos los pianistas de la calle. La idea inicial era filmarlos en la intimidad, en sus casas, durante los ensayos, cuando están estudiando obras por primera vez. Y todos respondieron sorprendentemente bien desde el comienzo, entusiasmados por la idea.

De hecho hay un clima muy íntimo en el film, ¿cómo fueron los tiempos de grabación para lograr esto?

La clave siempre fue esperar. La mayoría de las situaciones que aparecen en la película son fragmentos de tomas muy largas. Para lograr que apareciera un momento importante, habitualmente empezábamos a filmar y esperábamos largos minutos, a veces sin demasiadas certezas. Y casi siempre aparecía algo valioso.

La naturalidad que se percibe en las escenas, ¿es algo que se busca o sucede?

Es algo que se intenta favorecer desde el modo en que se filman las escenas, siendo lo más discretos posibles en la puesta de cámara y la preparación de cada momento. Hay que generar un clima de comodidad para que pueda surgir algo genuino, y eso no se puede forzar.

En las tres generaciones se da un matiz amplio de temas y roles. ¿Creés que ayuda a que el público logre identificación con los protagonistas?

Creo que sí, porque la película finalmente no aborda solamente la temática específica del piano o la música clásica, sino que se abre a temas más universales, como la relación entre madre e hija y la cuestión de la vocación. Yo pensaba que iba a ser una película "de nicho" (si bien es una expresión que no me gusta), pero finalmente el núcleo emocional no está en las particularidades de la vida frente al instrumento sino más bien en una profundidad humana a la que los pianistas nos permitieron acceder.

La película hizo su aparición en cartelera el 11 de junio de 2015 y continúa proyectándose en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.

El recuerdo juega un papel fundamental en el film, con los VHS y los diarios de Karin, ¿esto fue pensado?

La cuestión de la memoria fue apareciendo a medida que filmábamos. Karin encontró, por casualidad, un escrito de su adolescencia en la parte de atrás de una partitura, y cuando lo leyó a cámara quedé encantado con su honestidad y su prosa. Le pregunté si tenía más diarios, y me mostró una bolsa entera de cuadernos que testimoniaban su vida frente al piano. Ahí Natasha se interesó por leerlos, así que inmediatamente sentí que la película podría construirse con esos elementos.

Una de las joyas del film es la aparición casi de repente de Martha Argerich. ¿Cómo fue el contacto con ella?

Fue muy fluido. Nosotros nos adaptamos a sus tiempos porque tiene una agenda muy cargada, pero fue muy agradable filmar con ella y, por supuesto, un enorme privilegio.

La reacción del público y la crítica coinciden en que tu película es una revelación. ¿Cómo te sentís al respecto?

Muy feliz, emocionado y, por supuesto, muy sorprendido. En especial porque la película encontró un público entusiasta muy variado, desafiando todo preconcepto sobre un documental de música clásica.

¿Cómo viviste la presentación y clausura del BAFICI en el teatro Colón junto a las protagonistas?

Como un momento totalmente surrealista y de mucha felicidad. Era la primera vez que veía la película con público, y la reacción de la gente fue increíble. Después de la película, como por arte de magia, Karin y Natasha aparecieron desde el foso del Colón, sentadas a dos pianos, y nos regalaron un lindísimo momento musical. Ya la película había pasado y no había más nervios: fue puro disfrute y alegría para mí y para el equipo.

¿Qué próximos proyectos tenés en mente?

En estos momentos estoy desarrollando una ficción, que está en etapa de investigación.


¿Querés ver "La calle de los pianistas"? Entonces acercate al MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415, CABA) los domingos a las 20.00 hs, dónde continuarán proyectándola hasta el 29 de noviembre de 2015.