Sociedad

Mentime que me gusta: la felicidad de los crédulos

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23/12/2014

Mentime que me gusta: la felicidad de los crédulos

Cuando vemos una película sabemos que hay cosas que en la vida real no tienen asidero y sin embargo las disfrutamos. A esto se le llama suspensión de la incredulidad. Pero esto no ocurre sólo con las ficciones: podemos encontrar paralelismos en nuestra vida cotidiana. En Magna un poco en serio y con bastante humor (como hay que tomarse algunas cosas) te invitamos a reflexionar sobre esto. ¡Promesa!

Por Alan Laursen | alaursen@revistamagna.com.ar  

La suspensión de la incredulidad es básicamente el mecanismo que nos permite disfrutar de una obra de ficción. ¿De qué manera? Bueno, por ejemplo sabemos que las cosas que hace Harry Potter no es posible hacerlas en la vida real pero no las cuestionamos. O nos creemos el personaje de una tira a sabiendas de que es un actor o actriz. Es una suspensión voluntaria del sentido crítico que hacemos para integrarnos a la trama de una novela escrita, una obra de teatro, una película, una tira, entre otros productos ficcionales.

Lo interesante ocurre cuando hacemos un camino inverso y también voluntario, que nos permite reconocer las ficciones desde el sentido crítico para terminar dándonos cuenta de que en producciones con intenciones realistas hay situaciones de lo más irreales. Muchas veces las mujeres se levantan peinadas, los besos de la mañana son sin mal aliento, un ADN en las comedias es cuestión de un par de días y  las discusiones matrimoniales suelen ser hilarantes.

La suspensión de la incredulidad es una expresión que representa la voluntad de un sujeto para dejar de lado su sentido crítico, ignorando inconsistencias de la obra de ficción en la que se encuentra inmerso. | Imagen: elblogdebenjamin1.blogspot.com

Mentime que me gusta

Si nos ponemos a pensar, en nuestra vida cotidiana también hacemos suspensión de la incredulidad sin percatarnos de ello. O quizás nos damos cuenta, pero demasiado tarde. Por ejemplo, las estrategias de marketing juegan con nuestra credulidad. O digámoslo apropiadamente, con nuestra capacidad de dejar de lado la incredulidad y someternos placenteramente a una mentira. ¿Realmente las promociones son un “regalo” de la empresa? ¿O las terminamos pagando de alguna manera? Si, lo más probable es que en la mayoría de los casos el regalito sea más una ilusión que una realidad. Las empresas de telefonía celular por ejemplo siempre se encargan de cobrarse esa gentileza de vuelta de alguna manera. Incluso más.

Los productos que se ofrecen en los infomerciales de televenta (los ¡Llame YA!) son casi el ejemplo perfecto de esto. Así y todo hay hombres que se creen que usando el cinturón que vibra todos los días van a cambiar la panza cervecera por la tabla de planchar de los modelos que ponen en la publicidad (modelos que sólo tocaron ese producto para hacer la demostración). Más de una mujer habrá soñado con comprarse la crema para agrandarse el busto como las modelos de la publicidad, que tuvieron suerte con la genética o dinero para el cirujano plástico y nada más.

¿Busto pequeño? ¡No más papelones! Con Busto-System, sus problemas a la hora de vestirse se terminan. Seducción garantizada, ¡Llame YA! | Imagen: buzzfeed.com

También hay electrodomésticos de lo más novedosos. ¿Vos pensas que con la súper freidora vas a hacer mejores papas fritas y de modo más seguro? Tal vez si ves al personaje que te muestra la televisión, quien por poco se tira el aceite encima usando una freidora corriente, te den ganas de LLAMAR YA y encargarla. Siempre teniendo en cuenta que llamando dentro de los próximos diez minutos recibís una segunda freidora para camping. ¡Pero aún hay más! También un CD autografiado por Elvis (al que resucitaron y quedó encantado de conocer los compact seguramente), un set de destornilladores, una bandeja luminosa para cuando te lleven el desayuno a oscuras y un hermoso libro que te dice cómo utilizar todos esos regalos a la vez, disfrutando de unas ricas papas fritas. Agradeciendo al marketing que no terminaste en el Instituto del Quemado por haber usado -por cabeza hueca- una freidora corriente.

Ni hablar de los alimentos “naturales” que son súper sanos y ricos. Corré ansiosamente al supermercado a comprar ese nuevo jugo de naranja en tetra brik que es tan sano y puro que chupar una naranja es casi como beber agua de Chernobyl. ¡Y si el jugo es en polvo mejor aún! Más sano, rico y ventajoso para la salud humana. Frutas, ¿para qué las quiero?

¡Síganme que no los voy a defraudar!

Esto tal vez es más difícil de explicar porque intervienen intereses, pasiones y doctrinas, pero en algún punto podemos preguntarnos: ¿No somos demasiado crédulos muchas veces ante los discursos de nuestros políticos?

¿Cómo podemos creer con certeza que un nuevo Gobierno es totalmente distinto al anterior si los nuevos son los reciclados de los de antes? Cuando se distancian con vehemencia de lo anterior a lo que pertenecieron también terminan cubriéndolo políticamente en otras situaciones, como las judiciales… No sé si soy claro. Júzguelo por usted mismo/a.

¡Y siempre caemos! ¿Será que saben cómo inducir nuestra suspensión de la incredulidad?

Cuando llamas a las empresas de telefonía celular por algún problema de conectividad siempre la misma frase: “Se ha registrado un problema en su área de cobertura pero estamos trabajando para solucionarlo”. | todoapk.com.ar

¡A mamá mono con bananas verdes!

Hay un caso que hay que tener en cuenta: cuando la suspensión de la credulidad falla. Incluso cuando pretenden que sigamos creyendo cosas como si fuéramos realmente tan tan crédulos. Retomando el tema del consumo de bienes y servicios, las empresas de telefonía celular por ejemplo tienen una lista prefijada de excusas que podemos creer tal vez una o dos veces, pero no siempre. Cuando llamás por algún problema de conectividad siempre la misma frase: “Se ha registrado un problema en su área de cobertura pero estamos trabajando para solucionarlo”. “¡En mi caso debo vivir en la zona de cobertura record de problemas!”, he pensado. Pero no, es general. Basta leer las quejas (amables y no tanto) de los clientes en las redes sociales de atención al cliente. ¡A todos les dicen lo mismo desde Ushuaia a La Quiaca! Esa es una ficción que ya nadie se cree.

Sin dudas a veces nos gustaría suspender la incredulidad. Mucha gente prefiere vivir una mentira antes que una amarga verdad, hay muchos casos. También el creer que muchos relatos diarios y promesas son ciertos por más que los hechos digan lo contrario.

Y para despedirme, un excelente videoclip y tema exitoso de los 80´s, cantado y actuado por los genios de Paul McCartney y Michael Jackson, encarnando a unos pícaros sinvergüenzas que viven haciéndole el cuento del tío a la gente, que entra como un caballo en el engaño. ¡Crédulos!


 

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