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Muvit: viajar de manera compartida nunca fue tan simple

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13/01/2014

Muvit: viajar de manera compartida nunca fue tan simple

Te presentamos esta flamante plataforma que te permitirá contactarte con personas que realizan a diario u ocasionalmente el mismo viaje que vos. Conocé su funcionamiento y la historia de amor de Cele y Leo, sus creadores.

Por Revista Magna

Aunque en un principio apenas cruzaban palabra, Celeste Guzmán y Leonardo Pittelli seguían coincidiendo en diferentes materias de Ingeniería en Informática en la UBA. Luego de varias juntadas para estudiar y de muchos litros de mate, se enamoraron y se pusieron el título de novios. Cuando la carrera de ambos iba llegando a su fin, decidieron preparar como trabajo final un proyecto que tuviera que ver con algo que para Leo fue un dolor de cabeza durante sus años de estudio: el viajar desde General Pacheco (Tigre, Buenos Aires) a Capital Federal. Los 40 km que lo separaban de la universidad le insumían alrededor de una hora y media a la ida y otro tanto a la vuelta.

Con esto en mente crearon Muvit, una aplicación social para ayudarnos entre todos a compartir viajes, lo que permite formar nuevas amistades, reducir la contaminación, los tiempos de viaje y el mal humor general. El nuevo Ingeniero de 26 años nos explica los detalles de esta idea que marcha sobre ruedas.

Los que usan las redes sociales se pueden registrar a través de sus cuentas en Facebook, Twitter o Google+. Los que no, pueden completar un formulario y así sumarse a Muvit.

¿Cómo surgió el proyecto de Muvit?

Yo vivo en los alrededores de la ciudad de Buenos Aires y durante muchos años tuve que viajar hacia allí para ir a la Facultad donde había elegido cursar mi carrera de Ingeniería en Informática.

Uno de los mayores desafíos fue la necesidad de atravesar casi toda la ciudad de punta a punta en un viaje de cerca de 40 kilómetros. Probé colectivos, subtes, trenes, auto y la combinación de todos ellos. En un día de suerte, el tiempo de viaje llegaba como mínimo a una hora y media para ir y otro tanto para volver.

Durante la carrera conocí a Celeste, quien hoy es mi novia. Hicimos gran parte de la carrera juntos hasta que comenzamos a ver que se acercaba el final y por consiguiente la necesidad de llevar adelante el denominado trabajo profesional. Un trabajo final, obligatorio para recibirnos, donde la idea es encarar un proyecto aplicando los distintos conocimientos adquiridos durante todos los años de estudio.

Necesitábamos una idea para ese proyecto y un verano en la playa de Orense (el pueblo natal de Cele, en la costa de la provincia de Buenos Aires) charlando de reposera a reposera comenzamos a pensar. Yo dije: “Quiero hacer algo relacionado con el transporte”. Mi novia, que tuvo que soportarme muchas veces de mal humor por viajar mal en colectivos llenos o que después de horas de esperarlos simplemente elegían no detenerse, no se opuso. Entendía muy bien a qué me refería y cuál era la problemática que pretendía solucionar.

Así fuimos delineando la idea. Conseguimos un gran profesor para que fuera nuestro tutor, le presentamos lo que queríamos hacer y se entusiasmó tanto como nosotros. A partir de ese momento comenzamos el proyecto.

Fueron cientos de horas entre mates y computadoras, programando siempre con el objetivo de lograr una solución intuitiva, fácil de usar, segura y, por sobre todo, bien social.

Hablanos de su funcionamiento.

Cuando una persona quiere compartir un viaje tiene dos opciones: por un lado, buscar entre los viajes publicados el que mejor se adapte a sus necesidades y por el otro, publicarlo para que otras personas puedan contactarlo.

En el caso de la búsqueda, si algún resultado es de su interés, puede solicitar unirse al viaje y contactarse con quien lo haya publicado.

En caso de publicarlo, completará un formulario con los datos del viaje e inmediatamente estará disponible para que otros usuarios lo vean.

Cualquier usuario puede publicar los viajes que realiza ocasional o frecuentemente. Un viaje ocasional podría ser en el caso de irse de vacaciones o de ir a un evento como un recital o el casamiento de un amigo. Uno frecuente, por ejemplo, sería el viaje que realiza todos los días desde su casa al trabajo.

Además esos viajes, pueden publicarse en grupos dentro de Muvit. Dentro de los grupos pueden participar personas con algún interés en común fomentando la interacción entre ellos (las personas que van al mismo club o que trabajan en la misma empresa, por ejemplo). Cuando un viaje es publicado en un grupo, los miembros del mismo son notificados e invitados a compartirlo.

Finalmente, otra manera de compartir viajes es a través de los eventos. Si alguien tiene pensado hacer una fiesta, puede publicar ese evento en Muvit y hacer que las personas invitadas a la misma se organicen para viajar. Tal vez no todos ellos se conozcan pero sabiendo que son invitados de la misma persona hay más posibilidades de que decidan viajar juntos. Otro sería el caso de un recital o festival, allí todas las personas tienen un destino común en una fecha común que son el lugar y el día del evento. Publicando ese evento en Muvit todos aquellos que piensen ir pueden indicar desde dónde saldrían y ofrecer sus autos para llevar a otras personas.

En fin, las posibilidades son muchas. A medida que la gente va conociendo la plataforma y la va probando nos sugieren otras funcionalidades que podríamos agregar, o incluso nos dicen que la usan de maneras que no habíamos imaginado y eso nos gusta porque significa que se amolda fácilmente a las necesidades de cada uno de ellos.

¿Qué beneficios obtienen quienes utilizan la plataforma?

Los beneficios son varios. Nosotros armamos la plataforma pensando, en primer lugar, en viajar mejor. Quienes compartan viajes, además, pueden dividir los gastos de combustible, peajes, etc. y conocer nuevas personas a la vez que ayudan a disminuir el tránsito y la contaminación. Son aportes pequeños si los vemos aislados pero muy útiles si logramos hacerlos masivos.

Cada minuto que una persona pueda descontar del tiempo de viaje, es un minuto más que puede aprovechar para compartir con su familia, descansar, o hacer alguna actividad que le guste. Además, lo que buscamos es que el tiempo que inevitablemente la gente debe pasar viajando sea lo más ameno posible fomentando las interacciones sociales y el hecho de compartir.

¿Cualquiera puede registrarse?

¡Sí! ¡Sin duda! Existen distintas maneras para tratar de que nadie se quede afuera. Los que están familiarizados con las redes sociales se pueden registrar a través de sus cuentas en Facebook, Twitter o Google+. Los que prefieran no usar las redes sociales, pueden completar un formulario con algunos datos y así sumarse a nuestra plataforma.

Sea cual sea la manera en la que se registren, pueden vincular sus cuentas de distintas redes sociales e importar sus amigos para invitarlos a compartir viajes en Muvit.

¿Podes contarnos algún caso de éxito que se haya dado gracias a Muvit?

Muvit comenzó a funcionar para el público a fines de diciembre de 2013 por lo que de a poco va creciendo y sumando nuevos viajes y usuarios. Por este motivo, las posibilidades de coincidencias entre los usuarios todavía son algo bajas.

Sin embargo, sabemos del caso de un viaje desde Capital hasta el sur de nuestro país, que está previsto para realizarse próximamente y donde ya entraron en contacto dos usuarios que hasta ese momento no se conocían.

Ojalá al llegar la fecha del viaje tengamos la excelente noticia de que dos usuarios que se conocieron en Muvit pudieron viajar juntos.

¿Qué objetivos y expectativas tienen a largo plazo?

La principal expectativa es que cada día se sumen nuevos usuarios y nuevos viajes. Esperamos que el sitio sea cada vez más conocido y que en un futuro pensar en un viaje sea sinónimo de Muvit.

Tenemos muchas ideas de nuevas funcionalidades que iremos agregando con el tiempo, sumadas a interesantes propuestas que nos hicieron los usuarios que ya están usando la plataforma.

Queremos aportar nuestro granito de arena para mejorar el tránsito en las grandes ciudades y la movilidad en general en todo el país y -por qué no- en el mundo. Las ganas de compartir y de contribuir con ideas innovadoras son los sentimientos que más nos movilizan.