Cultura

Perfiles de Facebook: ¿Babos@, estrella o pavot@ enamorado?

por El Bravucón

20/04/2013

Sin dudas, gran parte de nuestro día transcurre frente a una pantalla. Y, más específicamente, frente a Facebook. Por la red social desfilan toda clase de personajes, desde los simpáticos hasta los más “freaks”. Te invitamos a conocer nuestra propia clasificación y a hacer tus aportes. Y vos, ¿de qué lado estás, amigo?

Perfiles de Facebook: ¿Babos@, estrella o pavot@ enamorado?

Todos tenemos un amigo hinchapelotas en Facebook. Te tiene podrid@ haciéndose el banana, mostrando lo buena que está su novi@ o queriendo levantarse a tu herman@ a través de sus comentarios picarones. Tampoco olvidemos a las madres, esas que llegaron últimas a la oleada tecnológica pero que están primeras en nuestra lista negra por destruir nuestra reputación. En venganza de todos est@s loc@s lind@s que hacen que la vida facebookera no sea tan amena, me inspiré en esta semana de feriados y comencé a encasillarlos, para que solitos puedan encontrarse y ruborizarse por lo que hacen. Pasen y lean.

Los perfles de Facebook a veces pueden ser muy marcados. Todos tenemos a "ese" a quien a veces quisieramos matar. Imagen: blog361.blogspot.com

El baboso: si hay imágenes de chicas en paños menores o en actitud hot en algún álbum, seguramente él ya pasó por ahí. En la previa del sábado hace alarde de su conocimiento “tetaculístico” y obliga a todos -solteros y casados- a pegar los ojos a la pantalla. Tiende a puntuar todo aquello que ve y las que reciben sus “Me Gusta” ya conocen sus mañas, porque esta es su estrategia de levante. Se cree un “Don Juan” subiendo de perfil esa imagen que antes pasó por tres sesiones de Photoshop. Sus comentarios en las fotos femeninas no suelen ser osados, por lo general mueren en un “qué lindas salieron chicas” si bien todos saben que al escribirlo está pensando “están más fuertes que las puertas Pentágono”. No podemos dejar de mencionar el hecho de que, en alguna oportunidad, nuestros amigos de Facebook han bloqueado o suspendido su cuenta por intentar agregar sistemáticamente mujeres voluptuosas a su lista de potenciales víctimas.

El durazno: ajeno a todas las reglas y protocolos de Facebook, él hace "todo": vive agregando contactos como amigos sin importarle la relación que lo une a esa persona y comenta los estados ajenos indiscriminadamente. Es típico de él etiquetar a gente en imágenes “a lo pavo tuerto”, es decir, sin pensarlo mucho. Al mismo tiempo, escribe mensajes vergonzosos en su muro y en el de sus contactos. Por lo general, se trata de alguien de edad avanzada, que desconoce hasta la regla más básica de la red social de Mark Zuckerberg.

Los "megusteros" están a la orden del día en la red social. Imagen: Internet

Los “megusteros”: son personas entusiastas y positivas. Van por la vida poniendo “Me gusta” indiscriminadamente, casi siempre sin seguir una línea de pensamiento e incluso, contradiciéndose. Pretender que escriban dos palabras en un comentario es como querer encontrar “puritanas en los burdeles”, como dijo el gran maestro Arjona. Les apasiona publicar cada lunes alguna frase tirando buena onda o dando fuerzas a sus seguidores como “recuerda sonreír y hacer las cosas con mucho entusiasmo”. Frases que de tan positivas, deprimen.

La/El “star”: cambia la foto de perfil cinco veces por día y en todas ellas aparece tirando besos, haciendo poses sexy o ademanes ganadores. Sus mascotas y sobrinos suelen ser utilizados como anzuelo para atraer “megusteros” y jamás sale en dos fotos con la misma ropa. Por supuesto, este usuario tiene control de etiquetas, porque enloquece si algún desubicado de su círculo carga una imagen en la que no salió favorecido. Suele compartir con imágenes de Instagram lo que está tomando o comiendo en ese momento, sobre todo si el lugar en el que lo hace es super top. Si ese es el caso, permitirá ver su ubicación en el mapa conectándose con su Blackberry, que es una extensión de su mano.

El “acechón”: secretamente, este espía va de un perfil a otro en forma obsesiva metiendo la nariz en la vida de personas a las que ni siquiera conoce. Usualmente, este personaje es un ermitaño, de esos que nadie quería elegir para su equipo en la clase de gimnasia, y su escasa vida social se sostiene gracias al último chisme sobre el viaje de Ayrton o el cortísimo vestido de Chantal. Su función principal es la de traficar información ajena para despertar rumores e intervenir en situaciones en las que no tiene derecho a hacerlo.

Los comentarios ácidos suelen ser una bocanada de aire fresco entre tanta miel. Imagen: taringa.net

El fan político: cada acierto de su partido o cada traspié del contrario es una excusa para comentar algo. Su discurso suele ser agresivo y enfervorizado. En la mayoría de las fotos sale haciendo la “V” de victoria o pintando carteles que luego alzará en las marchas a las que concurre cual Sarmiento.

El paranoico: no se entiende para qué tiene Facebook. En términos económicos, podemos decir que se encuentra arriba del patrimonio neto y al costado del activo. Es un total pasivo de las redes sociales. Publicar en su muro no está permitido y etiquetarlo en las fotos, hasta para el mejor Tom Cruise, es misión imposible. Cuando las reuniones son en su casa, te manda a sacar las fotos ante una pared lisa para que nadie pueda enterarse cómo luce el lugar donde habita. Nunca deja la contraseña guardada y siempre que abre Facebook desde una computadora ajena, utiliza la ventana de incógnito. Su peor enemigo: el “Visto: 22:30” de las conversaciones.

Madre en FB: no hay dos como ella y si la tocan, te pones peor que Pappo cantando “nadie se atreva a tocar a mi vieja”. Pero a cada minuto lamentas el día en que aceptaste su solicitud de amistad. Los comentarios que hace en tus fotos te hacen poner más colorado que bragueta de ladrillero y lo peor es cuando tus amigos le siguen el chiste, lo cual la ceba y la lleva a seguir comentando. El día de tu cumpleaños se deshace en halagos y las más tecnológicas hasta se atreven a publicarte aquella foto prohibida, en la que te estás sacando un moco o tocándote las partes impúdicas en tu más tierna infancia. El botón “compartir” es su mayor aliado y cada frase mersa que encuentran –del tipo “el camino a la felicidad no es recto” o “la magia de la vida no tiene límites”- va a parar sin escalas a tu muro. Desde que Bergoglio asumió como Pontífice, no deja de comentar al respecto y sus publicaciones hacen pensar que tu vieja es cónsul papal.

El pavote enamorado: sus álbumes tiene nombres como “Nada como ir juntos a la par” o “Se escribirá una historia basada en nosotros dos” en los que aparecen miles de fotos de él/ella con su pareja provocando arcadas de miel a la platea masculina y arrancando cataratas de suspiros a las solteras. Todos sus contactos están al tanto de peleas y reconciliaciones gracias a que siempre publica un video o letra de canción haciendo alusión a su ciclotímica relación, lo que lleva a que muchos de sus amigos terminen bloqueando su actividad de la página de inicio o comentándole en forma irónica sus actualizaciones.

Y vos, que te estás riendo de todo esto: ¿Te encontraste? ¿Qué perfiles agregarías?