Turismo

¡Que sea Rock!

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21/05/2015

¡Que sea Rock!

Los viajes para concurrir a diferentes eventos musicales son una nueva tendencia a lo largo y ancho del país. Estamos hoy ante la presencia de una nueva forma de hacer turismo, en la cual el rock & roll, la ruta y los amigos son las principales motivaciones. Una moda “rocker” que entusiasma a personas de todas las edades.

Por Jimena del Curto

Pionera en recibir a miles de turistas durante tres días es la provincia de Córdoba y sus 15 años del ya emblemático Cosquín Rock. Este festival que reúne a muchas bandas (en general nacionales) en diferentes escenarios, oscila año a año entre los 70.000 y 100.000 concurrentes. Otras localidades ya se han unido a esta “movida” del rock desarrollando festivales de menor envergadura,como es el caso de Baradero, o bien ofreciendo sus escenarios para recibir a artistas tales como La Renga o el ex líder de Los Redonditos de Ricota, el Indio Solari.

La mayoría de estos turistas se movilizan desde su lugar de origen hacia otros que tal vez quedan a cientos de kilómetros, pero con el mismo propósito y bajo un mismo “culto”, como si el viaje fuera casi místico. “Es realmente un ritual. Nos juntamos con algunos chicos y vamos en un micro todos juntos. Armamos la heladerita con las provisiones y allá vamos. La idea es disfrutarlo al máximo”, nos cuenta Gonzalo, quien viajó con sus amigos al último recital del Indio Solari en la provincia de Mendoza. “En el viaje te hacés amigos, charlás, te reís, conocés a otra gente. Sabemos que todos vamos para lo mismo”.

Micros estacionados en los alrededores del Autódromo de San Martín (Mendoza) dónde se presentó el Indio Solari en septiembre de 2013. | Imagen: eldiaonline.com

Y es así cómo, de este nuevo formato turístico, comienzan a surgir viajes organizados y agencias de viajes dedicadas al rubro específico del “turismo del rock”. Ofrecen distintas alternativas: algunas sólo el viaje de ida y de regreso justo al finalizar el show, otras además del traslado ofrecen alojamiento, comidas y hasta fiestas temáticas relacionadas con los espectáculos que se van a presenciar, viajando en avión, micro o combi.

Adicionalmente, este movimiento de grandes masas coopera en la economía de las provincias que reciben a estos turistas y visitantes en cada evento. En el año 2013 y con motivo de la realización del recital del Indio Solari en la localidad de San Martín, provincia de Mendoza, “… la ocupación hotelera fue del 100% en Gran Mendoza, Zona Este y zonas aledañas. Esto significó un ingreso para la Provincia de $90 millones mientras que el impacto económico por este evento asciende a los $100 millones. Estos datos no tienen en cuenta el gasto en entradas”, según reveló el Gobierno mendocino en su página web oficial. En declaraciones al diario El Cronista, las autoridades locales subrayaron que los beneficios que deja en la ciudad el show y "la propaganda que se hace del departamento son más valiosos para nosotros que el dinero que podamos cobrar". En el año 2014, cerca de 240.000 personas llegaron hasta la ciudad de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos, para presenciar otro show del Indio Solari. Según las cifras estimadas, ingresaron a la ciudad cerca de $100 millones ($15 millones correspondieron a alojamiento). Más de 500 habilitaciones a puestos de venta de toda índole fueron otorgadas por el municipio para ese fin de semana. Muchos de estos vendedores fueron extraños en esas tierras pero aprovecharon para vender de manera callejera remeras, collares, fernet, cerveza o choripán.

Miles de personas aguardan que empiece el show de La Renga en Bragado (provincia de Buenos Aires), ofrecido en abril de 2015. | Imagen: bragadotv.com.ar

Estos multitudinarios eventos obligan a las localidades sede a prepararse tanto en materia de abastecimiento como de infraestructura. A la hora de elegir un alojamiento, todos son válidos: desde hoteles 5 estrellas hasta carpas improvisadas en algún parque, pasando por casas y departamentos de familias que ofrecen sus camas sobrantes a estos viajeros por horas. Rutas señalizadas, baños químicos, miles de policías y hasta helicópteros, médicos y enfermeros a disposición de los operativos que se deben llevar a cabo para este tipo de jornadas.

Las localidades organizadoras van ganando experiencia al respecto, sabiendo aprovechar los ingresos que esto genera, y la publicidad que se les brinda, podríamos decir casi de manera gratuita. Las agencias de viajes especializadas en esta materia tienen un público cuya demanda es cada vez más creciente y exigente.

Al parecer el “turismo del rock” es una tendencia que se abre camino año a año con cada nuevo recital o festival que se lleva a cabo, ofreciendo a la vez la oportunidad de poder disfrutar de distintos shows en diferentes partes del país.