Vida Sana

Ronquidos: algo más que un ruido molesto

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09/04/2013

Ronquidos: algo más que un ruido molesto

A pesar de que estos resultan una molestia para los que los escuchan, lo cierto es que roncar puede ser signo de un trastorno llamado apnea del sueño. En otros casos, menos graves, se asocia a algún tipo de hábito u otra situación.

Por Revista Magna

La apnea del sueño –una de las causas de los ronquidos- implica que una persona tiene períodos en los cuales deja de respirar parcial o completamente durante más de 10 segundos mientras duerme.

Luego de ese tiempo, aparece un resoplido o jadeo súbito que indica que comenzamos a respirar de nuevo. Y ahí uno vuelve a roncar.

De todas maneras, no hay que alarmarse, la apnea no es tan común como los ronquidos. Aunque sí es interesante la cifra que indica que un 40% de los varones y un 20% de las mujeres roncan.

Un 40% de los varones y un 20% de las mujeres roncan. Imagen: lahora.com.ec

En general, cuando uno sufre de ronquidos hay varias recomendaciones que debe tener en cuenta:

-Cambiar la posición de dormir: lo ideal es hacerlo de costado, ya que esto ayuda a que la persona no ronque. Para lograrlo, algunos recomiendan usar una almohada grande que lo ayude a no voltearse o coser un bolsillo en la parte posterior de la prenda de dormir y colocar una pelota de tenis para mantenernos de costado.

-Controlar el peso: un factor que contribuye a que ronquemos es el sobrepeso. De ahí que controlando nuestro peso podemos  lograr evitar los ronquidos.

-No consumir alcohol: esta recomendación es fundamental, sobre todo antes de acostarse. Se recomienda no beber 6 horas antes de dormir.

-Mantenga la nariz destapada: respirar por la boca a causa de una congestión ocasiona que ronquemos permanentemente. Es recomendable limpiar bien nuestra nariz y descongestionarla antes de dormir.

-Cambiar las almohadas: puede ser otra opción. Por un lado, esta permite que no nos volteemos, pero además si dichas almohadas contienen microbios –tipo ácaros- pueden generarnos alergias que congestionen nuestra nariz.

-Una buena hidratación: es ideal, ya que cuando no logramos estar bien hidratados las mucosidades se vuelven más espesas generando que la nariz se congestione.

-Evitar fumar: durante la noche los pulmones trabajan expulsando el polvo y otros residuos que adquirimos a través del aire. Si fumas durante el día, el mecanismo de purificación de los pulmones permanecerá inactivo ya que los químicos del tabaco lo paralizan ocasionando que la garganta se irrite, se inflame y que empecemos a roncar.

Si con todas estas indicaciones, el ruido que emitimos al dormir despierta incluso a nuestro vecino, es importante recurrir a elementos o remedios que nos permitan combatir este molesto mal.

Podemos optar por:

-Bandas que se colocan sobre la nariz para abrir las fosas nasales, permitiendo controlar el ronquido. Estas se adquieren fácilmente en farmacias.

-Una solución más costosa –e incluso incómoda-  es utilizar todas las noches una máquina llamada CPAP (es la sigla en inglés de "presión positiva continua en la vía aérea"), que aumenta la presión del aire en nariz y boca, previniendo que ocurra obstrucción, aumentando el flujo de oxígeno.

-La medicina natural y la homeopatía ofrecen hierbas que cumplen funciones desinflamatorias y pueden ayudarnos con nuestro problema. Por ejemplo, un cuarto de cucharada de cúrcuma en la cena posee efectos antiinflamatorios que bastarán para evitar la apnea durante toda la noche.

-Otro alimento excelente para reducir la inflamación es el ananá, ya que esta fruta posee bromelina -utilizada para disminuir la hinchazón (inflamación), especialmente de la nariz y los senos nasales- y además es un diurético natural.

-También podemos optar por realizar vapores con sustancias que despejen las vías respiratorias para ayudarnos a lidiar con el problema y a acelerar la descontaminación de los pulmones.

Una de las soluciones puede ser el uso de una máquina llamada CPAP. Imagen: radiolugo.info

No sólo el problema de los ronquidos nos afecta mientras dormimos, sus consecuencias se trasladan a nuestra vida diaria. La mala respiración durante el sueño puede causar incluso interrupción de la respiración, esto ocasiona que el oxígeno en nuestra sangre disminuya.

El cuerpo intenta llevar más oxígeno a los pulmones y por eso empezamos a respirar por la boca, activando también nuestras cuerdas vocales. Todo esto genera que descansemos poco producto de la interrupción del sueño. A fin de cuentas nos despertamos con dolor de cabeza, agotados y nos cuesta concentrarnos.

Uno de cada siete adultos ronca cuando duerme y siempre se trata de personas que respiran por la boca, ya que el ruido lo hace la úvula o campanilla que vibra al pasar el aire por ella. Por eso es importante evitar la inflamación que ocurre en la nariz y garganta, para que el oxígeno pueda fluir libremente.