Turismo

Ruinas Mayas, Cenotes y Mar Caribe del sureste mexicano

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27/02/2014

Ruinas Mayas, Cenotes y Mar Caribe del sureste mexicano

Con su mar de siete colores, sus increíbles suelos tropicales y las huellas de una de las culturas precolombinas más importantes de América, la Península de Yucatán tiene una infinidad de rincones para deslumbrarnos. Te invitamos a descubrir los lugares que no podés perderte de la Riviera Maya.

Por Julieta Mazzeo | jmazzeo@revistamagna.com.ar

Entre medio de los trece cielos que conforman el cosmo maya y los 9 cielos que se ocultan por debajo de la tierra, se asoma esta península que alguna vez fue La República de Yucatán. Hoy día, tras haberse reincorporado al territorio mexicano en 1848, forma parte de los 31 distritos de la nación.

Por sus diversos destinos de aguas cristalinas, sus playas de arena blanca, el sol que no se esconde en todo el año y el vivo recuerdo del esplendor de Mesoamérica, resulta el destino ideal para los que quieran combinar en sus vacaciones la dosis perfecta de placer y cultura del sudeste mexicano.

Las aguas cristalinas del Caribe te invitan a sumergirte, ya que la visibilidad alcanza grandes distancias. Peces tropicales, mantarrayas, delfines y tiburones ballena son algunas de las especies que pueden apreciarse. | Imagen: getawaydealz.com

A continuación, algunos de nuestros puntos preferidos que merecen tu obligada visita:

Cancún:

Es el destino más septentrional y conocido de la península. Hoy se puede disfrutar de su gran oferta hotelera, su agitada vida nocturna y sus lujosas tiendas. Los que prefieran para sus vacaciones los destinos más concurridos, una buena opción es hacer base en esta ciudad, ya que hay infinidad de agencias de turismo que organizan excursiones en el día hacia el resto de los atractivos yucataenses. Los buses locales que salen de la terminal de micros del centro de Cancún son una opción igualmente segura para los que elijan recorrer por sus propios medios.

Cancún nació como un proyecto del gobierno de México en los años ´60 para reemplazar a La Habana, hasta entonces la preferida de los estadounidenses como destino para sus vacaciones. Es por esto que logró hacerse tan conocida, resulte tan cosmopolita y ofrezca gran variedad de servicios, siendo el centro neurálgico con sus redes de carreteras a todo el resto de la península.

La mayoría de los hoteles dan a la playa, siendo las de más oleaje las del Mar Caribe, haciéndose más amplias a medida que se avanza hacia el sur. Las playas de la Bahía Mujeres (enfrente de Isla Mujeres) suelen ser de aguas más calmas, ideales para los deportes acuáticos.

Junto con Acapulco, Cancún es en la actualidad el centro turístico mexicano más reconocido en el mundo. | Imagen: viajando.pe

Isla Mujeres:

Esta pequeña y encantadora isla, antiguamente consagrada a la diosa maya de la luna, queda a solo 20 minutos en ferry del centro de Cancún, tiene una de las playas más lindas de México y también del mundo entero: "Playa Norte".

Sus playas de aguas tibias y transparentes son ideales para hacer snorkel así como también para el avistamiento de tortugas de agua y delfines.

Si estás en Cancún no podés perderte la oportunidad de pasar una tarde en esta pintoresca isla.

Chichen-Itzá:

Entre medio de la selva que la rodea, los caminos de piedra caliza que nos hacen de guía, y los puestos de vendedores ambulantes que se han instalado en los últimos años, se vislumbra, mística y soberana, una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno: el Templo de Kukulkán, el edificio más importante de la antigua ciudad maya de Chichen Itzá; uno de los sitios arqueológicos más populares de todo América.

Aunque en estos momentos ya no está permitido el ascenso a lo alto de la pirámide, no es motivo para que nos resulte menos impactante. El tan sólo imaginar cómo funcionaría la vida en aquel lugar hace 1500 años resulta emocionante a los ojos de cualquier espectador.

El 7 de julio de 2007, el Templo de Kukulcán, ubicado en Chichén Itzá, fue reconocido como una de Las nuevas siete maravillas del mundo moderno. | Imagen: allmexicopass.com

Si tenés la suerte de visitar este sitio en los equinoccios de primavera y otoño, podrás apreciar cómo los rayos del sol a la hora del atardecer figuran el descenso de una serpiente, desde lo alto de los 365 escalones de la pirámide. Para los Mayas, esto representaba "el descenso de Kukulkán a la tierra", el Dios que regía su cultura.

Te recomendamos que contrates un guía para recorrer toda la ciudad y poder valorar en su totalidad los detalles arquitectónicos, como así también las costumbres sociales.

Acá dejamos un mapa de la ciudadela para los que quieran interiorizarse por adelantado: Mapa de Chichen-Itzá

Cenotes:

Cuenta la leyenda que alguna vez, hace miles de años, cayeron meteoritos sobre la península de Yucatán dando origen, con el tiempo, a estas hermosas cavernas de agua. Para los mayas eran fuentes de vida, la entrada a otro mundo, donde realizaban sacrificios y se conectaban con los dioses. Pero lo cierto es que los científicos que estudiaron esta parte de México aseguran que sus suelos son como una gran esponja que absorbe agua y humedad que se filtra por las napas, originando esta red de ríos subterráneos  interconectados entre sí.

Estos interesantes y bellos sitios fueron de suma importancia para la civilización maya, ya que gracias a ellos se proveían de agua. | Imagen: expatior.com

Estar frente a uno de estos fenómenos resulta sumamente impactante. La mística y la naturaleza fundidas en perfecta comunión, hacen de estos lugares algo más que especial siendo prácticamente una experiencia única en el mundo.

Hay de muchos tipos: de caverna, semi-cubiertos y abiertos. En muchos de ellos se puede -además de nadar- practicar buceo y snorkel; y en el parque ecológico de Xcaret también se puede practicar la tirolesa, rapel y hacer recorridos en kayak. En Cancún, además, se puede contratar la excursión de la ruta de los cenotes.

Xel-ha:

A medio camino de la ruta que une Cancún y Tulum se encuentra este antiguo puerto maya, que hoy día es el acuario natural más grande del mundo: una caleta donde el agua de un río se une con el mar, y donde conviven más de 70 especies de agua marina y agua dulce. Vale la pena pagar su entrada, que no resulta barata, para ver una de las más lindas Maravillas Naturales de todo México y pasar un día en medio de su imponente naturaleza.

Playa Paraíso:

A tan sólo un kilómetro de las únicas ruinas amuralladas y con vista al mar nos espera este Edén Maya: un universo de extensas playas, arenas blancas, mar turquesa, multitud de palmeras, y una oferta hotelera que combina perfectamente lo chic con lo rústico a los pies de Tulum.

Varios kilómetros de arena blanca y fina, un mar inexplicable y la tranquilidad es la esencia de Playa Paraíso. | Imagen: troovel.com

A medida que nos alejamos de las ruinas y emprendemos la caminata que nos lleva a las playas, empezamos a sentir que el bullicio cosmopolita de Cancún queda más que lejos. La naturaleza es ahora la reina del paisaje. De repente, entre medio de la ruta arbolada, se abre a nuestra derecha un caminito de arena que nos conduce hasta la playa y, como si hiciera falta, un cartel de madera nos indica que estamos en "Playa Paraíso".

Un mundo que escucha reggae, chiringuitos que invitan a descansar en hamacas y sillones a los pies de alguna palmera… un ambiente que nos seduce a quedarnos el resto del día y, por qué no, a buscar algún lugar para pasar la noche.

La oferta hotelera en Tulum ofrece posadas boutiques, eco-cabañas, y hasta lugares para acampar; todos a pasitos del mar. Esta playa eco-friendly tiene opciones para todo tipo de viajeros y presupuestos.

Una palmera que casi se recuesta sobre la arena es el lugar que todos eligen para fotografiarse y conservar para siempre en la memoria la imagen de esta playa con su imponente vista de las ruinas de fondo.

Esta playa no sólo se distingue por ser una de las más lindas del mundo sino también porque allí se encuentra la segunda barrera de corales más grande del planeta. A cada rato se pueden tomar barquitos que nos llevan a hacer snorkel para ver de cerca los corales y los miles de peces de colores, y sacar desde el mar la mejor foto de las ruinas.

Uno de los principales atractivos de Mahahual es su cercanía con el Banco Chinchorro, un atolón coralino declarado reserva natural, y la segunda barrera de arrecife más grande del mundo. | Imagen: xcalak.info

La vida nocturna es muy tranquila ya que después de la puesta del sol quedan pocos bares abiertos en los que se pueda trasnochar, por lo que resulta un lugar ideal para descansar y ajustar nuestro biorritmo al de la naturaleza.

Un lugar súper interesante y divertido para conocer es el cenote Dos Ojos que queda a tres kilómetros de distancia; siendo uno de los más impresionantes de toda la Riviera Maya, donde no sólo se puede nadar en sus aguas cristalinas entre medio de estalactitas y estalagmitas, sino que también se pueden tomar clases de buceo.

Mahahual:

Para los que prefieran un destino más exótico, está esta gran playa a medio camino entre Belize y Playa del Carmen. Hay quienes dicen que se parece mucho a esta última hace varios siglos. Lo cierto es que Mahahual es un destino único de la Riviera Maya.

El poblado que rodea sus casi desérticas playas se encuentra aún en crecimiento, sobre todo después del paso del Huracán Dean en 2007.

El recuerdo de un pueblo pesquero, sus calles sin pavimentar, sus escasos bares y restaurantes, su exuberante vegetación y sus extensas playas es lo que hace que para muchos este lugar sea, sin lugar a dudas, el corazón de la costa maya, por su anclaje estratégico en lo que fue la antigua civilización.

Si tu idea es pasar unos días en uno de esos rincones remotos del mundo, Mahahual es una de las mejores opciones; tan cerca de México como de Belize y de Guatemala.