Sexo

Sexo telefónico: fantasías a la distancia

por Marisol González Nazábal

28/02/2013

¿Querés mantener la pasión aunque tu pareja viva lejos? ¿Deseas lograr aquello que nunca te animaste a hacer sin moverte de tu habitación? Todo eso y más es posible, sólo deberás activar la imaginación, hablar, escuchar y, sobre todo, disfrutar.

Sexo telefónico: fantasías a la distancia
A la hora del sexo telefónico, las personas suelen adoptar roles y pedir que el otro lo haga para activar la imaginación.

“¿Qué tenes puesto?” le preguntaba siempre Mr. Big a Carrie Bradshaw en la recordada serie Sex & the City. Las escenas en las que se muestran a dos personas teniendo sexo telefónico son recurrentes en el cine y la televisión, pero para muchos ese es todavía un terreno inexplorado. Pensemos en las oportunidades en las que hemos tenido a nuestra pareja lejos. Lo más común es hablarse en algún momento del día para contarse los pormenores de la jornada pero… ¿no sería más interesante dejar de lado los detalles rutinarios y tener algo de sexo virtual?

Para los solteros o las personas muy ocupadas, el sexo telefónico también puede resultar aunque no tengan una pareja estable. Es cada vez más frecuente que dos desconocidos intercambien números de teléfono a través de Internet y se comuniquen solamente con el fin de mantener conversaciones eróticas, sin necesidad de llegar a algo más. Algo tan simple como una charla “hot” de 10 minutos puede ser el plan perfecto para despejarse  y relajarse.

Otra alternativa es la de llamar a líneas calientes gratuitas o pagas, atendidas por personas que se dedican a hablar de manera estimulante, narrando historias o siguiendo un guión orientado por quien llama al mejor estilo “Elige tu propia aventura (sexual)”. A menudo los interlocutores pueden elegir discutir sobre temas sensuales o personales, recibir órdenes, realizar confesiones y/o contar o escuchar anécdotas de índole sexual. La llamada puede reducirse solamente a jadeos o ruidos sexuales que ayuden al otro a proporcionarse placer mediante la masturbación.

Una posibilidad más es la de que alguien que está en una pareja estable guste de llamar a las líneas calientes. En este caso, muchos podrían preguntarse si esto no representa una infidelidad, aunque no se llegue a tener contacto físico con el interlocutor. Al respecto, la psicóloga Sol Chipian explica: “Esa es una línea muy difícil de trazar y va a depender de lo que para cada pareja signifique ser infiel y de los códigos que se establezcan en cada pareja. Para algunos el hecho de usar una hot line significa una infidelidad y quizás para otros algún desliz en un boliche puede pasar desapercibido”.

Fantasías populares

A la hora del sexo telefónico, las personas suelen adoptar roles y pedir que el otro lo haga para activar la imaginación. Muchos hombres se excitan al ser “dominados” por una mujer o al revés, otros gustan de escuchar que les hablen dulcemente y otros tantos se excitan con voces poderosas, ya que les permite cumplir –por ejemplo- una fantasía travesti sin arriesgar su reputación.

Además de la posibilidad de usar el teléfono y gracias a las nuevas tecnologías, existen otras formas de comunicarse con otras personas con el mismo fin. Uno de los términos que han surgido en los últimos años es el “sexting” o “sexteo” (en español) que hace referencia al envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de teléfonos móviles y es una práctica común entre jóvenes, y cada vez más entre adolescentes. También es usual recurrir a herramientas de videoconferencia como Skype, que permiten ir un poco más allá, permitiendo que, gracias al sonido y la imagen, cualquiera pueda tener una experiencia erótica completa con personas de todas partes del mundo.

Ante todo este fenómeno, cabe la pregunta de si algunas personas que no tienen pareja y utilizan este tipo de servicios buscan más que sexo, una compañía. Según Chipian, “habría que ver el caso por caso. Pero si hay algo que nos diferencia de los animales es que en el hombre no existe el instinto, pero sí la pulsión, que es la energía que nos empuja a la constante satisfacción, en este caso la persona que hace uso de los servicios de sexo telefónico encuentra la satisfacción por esa vía, otro podría encontrarla mediante algún objeto al estilo fetichista, o espiando a alguna mujer mientras se desviste. Lo que quiero decir es que son múltiples y de lo más variadas las formas en que los hombres buscan placer, y a medida que las épocas cambien y se utilicen nuevos métodos de intercambio como lo fue y lo sigue siendo el teléfono o Internet, muy variadas serán las maneras en que se las utilice para este otro fin. Como también serán múltiples las maneras en que el hombre buscará no sentirse solo”.

Fantasear con otro/a vía telefónica

Como sabemos, el juego de las fantasías y la imaginación no tiene límites. Existen casos en los que personas que tienen una relación estable mantienen sexo telefónico con su pareja pero imaginando que es alguien más. “El deseo se desplaza constantemente de un objeto a otro, no hay manera de detener esto por más enamorados de nuestra pareja que estemos”, explica la psicóloga, “hay muchas formas de satisfacción en el hombre por lo tanto en una pareja también, y si alguno de los integrantes fantasea con otra persona mientras habla con su pareja, estamos hablando exactamente de lo mismo. Que estemos en pareja no quiere decir que dejemos de desear o fantasear. Algo muy distinto es la elección.  Uno puede desear, mirar, pero seguir eligiendo a la persona que tiene al lado”.

Retomando la idea de que el sexo telefónico puede practicarse con nuestra pareja, es interesante pensar que de esta manera ambas personas pueden llegar a conocerse mejor, ya que sin verse es más fácil desinhibirse y expresar qué le gusta a cada uno en la cama, favoreciendo la relación y evitando que se estanque o se vuelva aburrida. De esta manera, es posible cumplir más adelante todas aquellas cosas que se dijeron vía telefónica pero cuerpo a cuerpo.

Esta práctica también es una excelente manera de combatir la distancia, sobre todo en el caso de que dos personas vivan separadas o se encuentren en ciudades diferentes por tiempo prolongado. Eso sí: a no olvidarse de la factura de teléfono… ¡estas sesiones pueden llegar a durar mucho tiempo!

Elegir una hora en la que nada ni nadie te distraiga es importante antes de mantener relaciones sexuales a través del teléfono. Por la noche suele ser mejor, ya que la jornada laboral terminó y es más raro recibir llamados o interrupciones. Se puede ambientar el lugar con luz tenue o de manera que parezca que vas a estar físicamente con la persona deseada. Para tener un momento de pasión virtual, sólo hay que realmente imaginar que estás pasando el momento más espectacular con tu pareja.

Fin de la llamada

A modo de conclusión podemos decir que no importa cuál sea la fantasía, ya que gracias al sexo telefónico puede volverse “realidad” de una manera rápida, divertida y segura.

Fuentes: sexotelefonico.com, nosotras.com