Compromiso social

Sí a la solidaridad

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15/09/2014

Sí a la solidaridad

Con el liderazgo de Manuel Lozano y con más de 24 sedes en nuestro país, la Fundación Sí promueve desde el 2012 la inclusión social de los sectores más vulnerables. Hoy, además de trabajar en la asistencia, la contención y la cultura del trabajo celebran junto a la Asociación Warmi el segundo año de funcionamiento del Centro de Aprendizaje Universitario, la primera universidad de la región de la Puna.

Por Mariana Muryn | mmuryn@revistamagna.com.ar

Él es abogado pero, antes de eso, con sólo 18 años ya había ingresado a Red Solidaria -la institución fundada por el emprendedor social Juan Carr- seguro de que estaba tomando un camino de ida en el que cada pequeña huella generaría un gran impacto en la realidad. Luego de siete años en Red Solidaria, de la que llegó a ser director, Manuel Lozano revalidó su compromiso y concretó la Fundación Sí, una organización sin fines de lucro integrada únicamente por voluntarios que busca fomentar la inclusión social y la participación comunitaria.  Reflejo de la simpleza de su estilo -se lo ve con jeans, remera y sus largas rastas prolijamente atadas- sabe que la solidaridad es nada más y nada menos que un buen equipo de trabajo con muchas ganas de ayudar, por eso prefiere hablar en plural escondiendo, casi tímido, su innegable rol de líder cuando recuerda cómo fue el comienzo de la fundación: “Surgió del sentir que la realidad necesitaba un abordaje profundo e integral. Y hacia eso vamos, eso es lo que buscamos. Casi sin darnos cuenta ya pasaron más de dos años, y se han sumado muchísimos voluntarios. Eso nos ha permitido crecer y llegar a ayudar a mucha más gente”.

Las recorridas nocturnas se realizan todos los días del año y son cientos de  voluntarios los que diariamente recorren las calles con alimento caliente y abrigo para acompañar a quienes duermen a la intemperie. En la imagen, Manuel Lozano.

Una de sus primeras misiones, abordada primero en Red Solidaria y ahora convertida en el sello de la fundación, fue no quedarse en las estadísticas, levantar la mirada y salir a la calle junto a su grupo de voluntarios en recorridas nocturnas diarias por caminos que lo llevasen al encuentro de personas en situación de calle para ofrecerles una sopa caliente, frazadas y ropa; también para poder dialogar con ellas para tramitar, siempre que sea posible, su reinserción en el mundo laboral. Hoy ya son 2000 voluntarios los que salen  en recorridas nocturnas contra el frío durante todo el año y que coordinan desde la sede porteña las jornadas de colectas y donaciones; así los describe Manuel: “Nuestro equipo es muy heterogéneo, hay gente de todas las edades y cuando las generaciones se complementan los resultados son mucho mejores. Por suerte cada vez estamos más despiertos. Es necesario y urgente abrir los ojos. La realidad requiere cada vez mayor compromiso de nuestra parte, por eso tenemos que estar todos de un mismo lado, y para eso debemos aprender a ser tolerantes, amables y abiertos”.

El proyecto "Centro Universitario Warmi Huasi Yachana¨se encuentra en Abra Pampa, Jujuy,  a 3700 metros de altura, y tiene como propósito presentar una forma de comprender y encarar la problemática educativa de la comunidad coya.

En sólo dos años y medio de funcionamiento de la fundación, junto al crecimiento del grupo de voluntarios lograron abrir 24 sedes repartidas en distintas regiones del país, y ya convertido en un movimiento masivo y reconocido alcanzaron el sueño de fundar junto a la Asociación Civil Warmi Sayasjunco en Abra Pampa, Jujuy, el Centro Universitario llamado “Warmi Huasi Yachana” que en lengua quechua significa Casa de aprendizaje Warmi, y que representa no sólo la primera oferta de educación superior de la región, sino que también posibilita que la comunidad coya no se vea obligada a abandonar su lugar de origen en busca de oportunidades educativas y que puedan aplicar los conocimientos adquiridos a su tierra para favorecer una situación de mayor equidad social. La apertura de esta sede de la Universidad Siglo XXI en la cual se puede estudiar abogacía, administración de empresas, administración agraria y contabilidad, no fue un trabajo fácil pero marcó una nueva etapa en la fundación: “La creación del Centro fue complejo. Fue un trabajo conjunto entre la Asociación Warmi, liderado por mujeres coyas, la Universidad Siglo XXI y nosotros. Hoy sigue requiriendo de mucho trabajo pero continúa funcionando y en un futuro tendremos los primeros profesionales de la Puna. En febrero de este año inauguramos la primera residencia universitaria en Santiago del Estero y ahora estamos construyendo la segunda. Estas residencias permiten a los jóvenes campesinos poder acceder a la educación superior, ayuda a cumplir el sueño de estos jóvenes. Esperamos poder continuar construyendo residencias por cada rincón de la Argentina”.

Uno de los tantos festejos del Día del Niño organizados por la Fundación Sí en diferentes barrios. En este caso, el de San Nicolás.

Así lo cuenta Manuel Lozano, quien con 30 años y sin estandartes políticos ni ideológicos, todo lo hace con voluntariado y apoyo de empresas privadas, apuesta al “hacer” no sólo en lo inmediato sino también a un cambio desde lo profundo, que permitirá que próximas generaciones sean el fruto maduro de lo que recién está comenzando, por eso convence al decir: “Tenemos que generar el cambio e involucrar a las nuevas generaciones. Ellos son hoy. El cambio es contagioso”.

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