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Sierra Chica: 131 años educando en contextos de encierro

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30/10/2014

Sierra Chica: 131 años educando en contextos de encierro

Reflexiones, reconocimientos y expresiones artísticas tuvieron lugar en la celebración del aniversario de la Escuela Primaria para Adultos "Madre Teresa de Calcuta" que funciona dentro del penal.

Por Revista Magna

Con un emocionante acto en la Unidad 2 del que participaron autoridades y alumnos, se celebraron los 131 años de la Escuela de Educación Primaria de Adultos Nº 701 “Madre Teresa de Calcuta” que funciona dentro del penal de Sierra Chica. Como explicó la Vice-Directora Marcela Videla, el objetivo fundamental del mismo fue “el de reconstruir su historia institucional”, ya que el equipo docente promovió una investigación que documentó los 131 años de la escuela, tomando como fecha de fundación el 1 de octubre de 1883. Un año en total tomó llevar a cabo el proyecto titulado "Recuperando nuestra historia, educando en contextos de encierro".

La escuela es uno de los 54 establecimientos carcelarios bonaerenses que brinda seguridad y recursos mediante la capacitación laboral y educación a los ciudadanos que se encuentran privados de la libertad. | Imagen: Revista Magna

Los oradores de la ceremonia fueron las docentes Yamila Aguirre Zabala y Liliana Saavedra. El inicio estuvo marcado por el descubrimiento de la placa recordatoria ubicada en la entrada de la escuela. Para este momento se invitó a la directora de la institución educativa "Madre Teresa de Calcuta" Elisabet Bórmida, al presidente del Concejo Deliberante Eduardo Rodríguez, a la Inspectora Distrital Claudia Escudero, al Coordinador de Educación en Contexto de Encierro Pablo Alonso y el Director de la Unidad 2, Diego Belinchon.

La celebración, declarada de Interés Legislativo Municipal, continuó con el sentido discurso de Marcela Videla, quien destacó: “Hoy cumplimos 131 años, pero la educación en contextos de encierro no fue siempre vista de la misma manera. Hace algún tiempo se identificaba a la persona privada de la libertad como discapacitado, se veía al individuo que había transgredido la ley como enfermo y de ahí deviene su tratamiento, perdiendo la condición de adulto responsable de sus actos. Hoy, la educación en contextos de privación de la libertad está destinada a garantizar el derecho a la educación, promover la formación integral y desarrollo pleno”.

Los alumnos que integran el taller de teatro "Gritos de libertad" presentaron un esquema corporal creado por ellos mismos en un cuadro musical titulado "Mi bandera". | Imagen: Revista Magna

A continuación, el ex docente Omar Orbe pronunció palabras de agradecimiento por el trabajo que ejerció en la escuela durante 27 años: “Recuerdo el primer día que entré a la cárcel, ansioso, lleno de prejuicios e inseguridades, por todo lo que podría encontrar allí […] Luego los prejuicios se derrumbaron cuando conocí historias duras dentro de la prisión. El mundo de los internos fue cambiando, apareció el afán por aprender y mejorar como personas. […] Mi misión como docente en la escuela carcelaria fue desmitificar, en cierta manera, la imagen que tenía la gente del alumnado fuera del muro”.

A las palabras le siguieron la proyección de un video en el que otros antiguos docentes como Miguel Notararigo y Graciela Luccini se pronunciaron acerca de sus propias experiencias en la escuela y la invitación a Claudia Escudero y Pablo Alonso de darle las pinceladas finales a una pintura inspirada en Juanito Laguna -obra de Antonio Berni- realizada por alumnos.

"La elección de este nombre es en reconocimiento por su dedicada labor durante tantos años y por haber sido la primera mujer a la que se le permitiera el ingreso a la unidad a dar clase”, dijo Yamila Aguirre Zabala al momento del descubrimiento de la placa. | Imagen: Revista Magna

La sorpresa de la jornada fue cuando Eduardo Alves, el maestro de mayor antigüedad de la institución, descubrió la placa que mostraba el nombre con el que fue bautizado el Salón de Usos Múltiples, que antes había sido utilizado como lavandería y depósito. La sorpresa fue grande ya que el nombre elegido fue “Elisabet Inés Bórmida”, en homenaje a quien es la directora de la escuela desde 1997. Ilustrando el por qué del reconocimiento, Elisabet expresó: “Amo a este trabajo más que a mi propia vida”. Como dato de color, se recordó que ella fue la primera mujer a la que se le permitió el ingreso a la unidad a dar clase.

La jornada continuó con un discurso de de Benjamín García, quien estuvo preso y pasó por la escuela, para luego recibirse de abogado. “El colegio me salvo la vida”, aseguró. Se procedió luego a la donación de libros por parte del reconocido abogado y especialista en derecho penal Gregorio Dalbón junto a colegas, a una demostración corporal realizada por alumnos de la escuela titulada “Mi bandera” y el cierre llegó con la música del artista Facundo Quiroga.