Medio Ambiente

Solo con algunas semillas… y tierra, claro

por Ana Virginia Lona

26/10/2015

Huertas comunitarias, aplicaciones para saber dónde encontrar árboles frutales y muchas otras brillantes propuestas se abren camino entre personas con gran consideración hacia la salud, el planeta y sus habitantes.

Solo con algunas semillas… y tierra, claro

IMAGEN: huertarteando.wordpress.com


El hambre es un problema mundial que pareciera no tener solución. Sin embargo, hay personas que piensan lo contrario y con algunas semillas proponen una iniciativa que requiere de la participación de todos nosotros.

Las huertas en la vía pública son una linda y deliciosa alternativa que tiene varios objetivos. Unos son los más obvios y urgentes: si alguien tiene hambre, come; otros son menos obvios pero muy importantes también: nos unen y nos comprometen con nuestra tierra, nuestros coterráneos y nuestra salud.

Si bien los huertos comunitarios no son una novedad desde que el humano dejó de ser nómade, ya no es una práctica habitual y se ha vuelto casi desconocida para la mayoría.

Hace unos días nos enterábamos de que en Valle de Paravachasca, en Córdoba, hicieron una compra comunitaria de frutales para fomentar el consumo y la comercialización de alimentos orgánicos más baratos. La idea es muy buena y realmente debería ser imitada por cada rincón del planeta. Al igual que esta otra, de Reino Unido, que tuvo un grupo de personas en una ciudad llamada Todmorden, que impulsó una enorme huerta en varios rincones de su comunidad. La noticia de esta iniciativa fue divulgada por todo el mundo, sin embargo, en Argentina hay propuestas similares que vale la pena conocer.

Una de ellas es la de Ludmila Medina, creadora del proyecto La ciudad regala sabores, que comenzó como una actividad para la universidad y terminó como una propuesta para todo el país. Los desarrolladores informáticos de Chiripa, después de conocer el proyecto de Ludmila, donaron la aplicación para facilitar la participación de los ciudadanos. El sitio nos muestra dónde encontrar frutales y otros vegetales comestibles en varias ciudades del país.

Este proyecto solo es viable con la colaboración de todos. Si vos o yo vemos un frutal en alguna calle de nuestra ciudad, podemos agregarla a la lista de árboles. También podemos encontrar en Facebook varias páginas y grupos de diferentes provincias de Argentina que se han unido a la propuesta.

Un proyecto similar tiene el Programa Sustentabilidad Ambiental de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Córdoba. Se diferencia del anterior en que no apunta solo a los árboles con frutos comestibles pero igualmente constituye una guía para conocer la flora autóctona.

Otra propuesta es la de Huertarteando de Rosario. Un grupo de personas que, al sentir que ya no podían delegar algo tan esencial como es la alimentación, se juntaron para formar huertas comunitarias en los rincones públicos de su ciudad.

En la misma ciudad, y de la mano de la Municipalidad de Rosario, también encontramos este proyecto en el que cultivan frutales y vegetales, así como plantas medicinales para toda la comunidad.

La Fundación Huerta Niño asesora desde 1999 a ciudadanos de zonas de Argentina con problemas de nutrición y mala nutrición. Los asesores de la fundación ayudan a los habitantes a construir huertas cerca de las escuelas primarias de las zonas vulnerables. Su revista Mi huerta es útil para todo aquel que esté interesado en este tipo de emprendimientos.

Lo que hace de estas propuestas interesantes y viables es que requieren un poquito de cada uno de nosotros, sea que compartamos con alguien dónde podemos encontrar frutales o que colaboremos en una huerta comunitaria, incluso si tenemos algún árbol frutal o nuestra propia huerta en casa, cada acto vale por un millón.