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Sumando casas, restando hogares

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14/04/2014

Sumando casas, restando hogares

Los planes de viviendas se centran en la suma de unidades (casas) no demostrando un gran interés en el tipo de familia que vivirá luego allí.

Por Jorge Hugo Figueroa | Arquitecto – Urbanista – Perito Arquitecto

La mayoría de las definiciones de HOGAR contienen palabras como “seguridad” y “calma”, ventajas que nos debería brindar. Sin embargo, la definición de CASA sólo hace referencia con frialdad al lugar habitado.

La insensibilidad y desafecto de la definición de CASA como “lugar habitado” se traslada sin escalas de los diccionarios a las estadísticas y las campañas políticas. En general, los planes de viviendas se centran en la suma de unidades (casas) no demostrando un gran interés en el tipo de familia que vivirá luego allí (características significativas como cantidad de integrantes, características culturales, entre otras).

Estas propiedades a estrenar son llamadas vulgarmente “conejeras” o “pajareras” haciendo referencia a las condiciones de hacinamiento en las que vivirán sus habitantes. | Imagen: elsigloweb.com

La ciudad de Olavarría no es ajena a esta suma de casas y departamentos; las primeras pertenecientes no sólo al llamado plan federal, sino también a otros planes de vivienda para familias de poder adquisitivo medio/alto y luego están los famosos departamentos que por su mal diseño, desmedida ambición inmobiliaria y falta de trabajo con un profesional a cargo de la obra son llamados vulgarmente, “conejeras” o “pajareras” haciendo referencia claramente a las condiciones de hacinamiento de estas “propiedades a estrenar”.

También pude verificar (en mi calidad de perito arquitecto) diferentes tipos de deficiencias en la construcción de viviendas y departamentos. Fisuras, fallas en aislaciones térmicas e hidráulicas, estructurales, funcionales: en ocasiones, para desplazarse de un dormitorio a un baño se debía bajar una escalera, pasar por un living, un comedor y una cocina. Cabe destacar que este error de diseño se traslada luego a los cientos de viviendas de ese plan por ser todas iguales.

He podido constatar que grandes porcentajes del presupuesto son destinados a los revestimientos y terminaciones sin atender tanto a las instalaciones que, naturalmente, quedan ocultas a la vista (de esta manera es que han aparecido en numerosas ocasiones los llamados “vicios ocultos”).

Las medidas diminutas de los diferentes ambientes de la propiedad y otros detalles graves del proyecto son “fantásticos” en cuanto a rendimiento inmobiliario, ya que se invierte mucho menos en la construcción recaudando la misma cantidad de dinero.

Para dar un ejemplo de la reducción de medidas se puede citar el caso de los placares. Estos deben tener un ancho de al menos setenta centímetros, puesto que de esa manera no se marcan los hombros de las prendas en las perchas y sin embargo se están haciendo de unos sesenta centímetros, lo cual ahorra diez centímetros que, como decía, van muy bien para el negocio inmobiliario pero muy mal para la comodidad de la persona que va a habitar la casa o el departamento.

En nuestra ciudad en particular hay que destacar que se están tomando medidas para aumentar los controles sobre las obras particulares, siempre factibles de ser perfeccionados, por supuesto.

A modo de conclusión

Para terminar y por regla general, como siempre digo, exijan el final de obra de toda propiedad inmueble que vayan a adquirir. Si van a construir ya sea para tener una vivienda de uso propio o como inversión no duden en consultar con un arquitecto matriculado.