Cultura

Te doy una canción

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03/07/2015

Te doy una canción

La reciente visita del trovador Silvio Rodríguez a la Argentina incluyó, además de sus conciertos, la edición de un libro que relata sus presentaciones por las barriadas más pobres de la capital cubana.

Por Alba Muñiz

Por todo espacio, por este tiempo. Con Silvio Rodríguez por barrios de La Habana es un libro escrito por la periodista Mónica Rivero Cabrera para retratar el recorrido de Gira por los barrios (1)tres años realizado por el trovador -en 44 barriadas marginales de la capital cubana- entre el 9 de septiembre de 2010 y el 9 de septiembre de 2013. A lo largo de 192 páginas se suceden crónicas, testimonios, entrevistas, ensayos y valoraciones redactadas con pluma atenta por la autora e ilustradas con 202 fotografías -que respiran verdad- de Alejandro Ramírez Anderson.

El libro, cuyo título evoca la canción de Rodríguez Por todo espacio, por todo tiempo, acaba de publicarse en Argentina a través de Acercándonos Ediciones, en coincidencia con una nueva visita del músico al país.

En su prólogo, el filósofo y ensayista cubano Fernando Martínez Heredia resume la esencia que recorre el volumen: “Silvio ha puesto en práctica esta iniciativa de hacer conciertos en barrios muy pobres desde una clara posición revolucionaria en la que, por tanto, no hay lugar para la condescendencia ni la donación. Les lleva regalos maravillosos a esas comunidades tan necesitadas y desvalidas, que son un serio indicador del deterioro de nuestro cuerpo social; pero esos dones no vienen para resolver sus carencias materiales. Son aportes a su espíritu, a lo que tiene de superior todo ser humano, a la autoestima, la alegría y el placer, a la cohesión de los vecinos”. Y remata: “La gira por los barrios es un formidable testimonio de lo mejor que hemos construido entre todos: darse y recibir, sin que medie ningún interés material.”

A propósito de esta serie de recitales, Rodríguez cuenta que “empezamos un poco ciegos y se nos han ido abriendo los ojos por el camino”.

“Cada concierto lo hemos vivido como una experiencia diferente al resto”, explica el músico. "Los repertorios, aunque a veces han sido parecidos, han funcionado distinto en cada barrio. Cada lugar es único, y cada sitio al que llegamos es como un lugar virgen”.

Pero el trovador también señala constantes. “No ha cambiado la situación que motivó esta gira: la de los barrios menos favorecidos, los más pobres y los más marginados. Dudo que, mientras viva, eso cambie radicalmente. Ojalá mejore un poco -eso espero- y se haga menos necesaria esta labor que estamos realizando. Pero yo no pienso en eso: yo pienso que esta gira no va a terminar nunca”, reflexiona.

Hoy, tras casi cinco años, ya ha realizado 67 presentaciones. En cada una, el trovador invita a otros artistas a participar. Fue el caso de Vicente Feliú, Omara Portuondo, Frank Fernández, Víctor Casaus, Amaury Pérez y el recientemente desaparecido Santiago Feliú, entre otros.

Eduardo Aliverti, Teresa Parodi, Mónica Rivero Cabrera y Silvio Rodríguez durante la presentación del libro.

Esta propuesta de Silvio viene precedida por una serie de conciertos que realizó en cárceles cubanas para más de 40 mil reclusos.

Precisamente, un oficial que trabajaba en una de las prisiones en las que se presentó, fue a pedirle que cantara en el barrio La Corbata porque “hay personas que han sido reclusas y tratamos de ayudarlas a la reinserción a la sociedad”. Y argumentó: “Me di cuenta que usted es una persona que se preocupa por estas cosas”.

Silvio aceptó la propuesta. “Y cuando hice ese concierto me di cuenta de que había encontrado otro buen camino para andar”, subraya.

“Creo que el arte debe salir de los teatros y darse a los ciudadanos que no pueden pagarlo, o a los que no lo visitan por falta de costumbre, o por mitología de clase. Y es que el que nace en un barrio marginal, o es marginado, puede llegar a creer que ciertas formas de arte no son para él y su familia. Ir a los barrios es hacer justicia a las personas y también a las artes; intentar un granito de arena reparador, rompedor de prejuicios”, remata.

Vida y otras cuestiones

Rivero Cabrera nació en La Habana en 1989 y trabaja en el sitio Cubadebate. Opina que “los barrios, dicho simplemente, resulta algo abstracto. Para concretar un poco puede decirse que se trata de los llamados comúnmente 'marginales', los menos favorecidos o en desventaja, en este caso insertos en un proceso de revolución social de más de medio siglo y a veinte años de distancia del inicio de una crisis económica que ha ido dejando su huella en lo que la gente escucha, en lo que la gente hace, en fin, piensa.”

“Cada uno de estos barrios tiene ritmo propio, individualidad;  pero en todos las calles son estrechas, están rotas y en ellas, en los últimos tiempos, casi invariablemente se juega fútbol. Hay casitas de habitaciones en extremo reducidas, antiguas o modernas, con techo, piso y paredes más o menos vulnerables”, retrata. Y agrega: “En su vecindad conviven 'individuos de interés policial' -como les dicen-, borrachos madrugadores, consagradas amas de casa, escolares alegres”.

Silvio Rodríguez en el Centro Cultural Kirchner.

La autora destaca, además, una particularidad cubana: que en un mismo solar habiten “un profesor y un vendedor ambulante, un custodio y un ingeniero, una artista y una auxiliar de limpieza. Pueden incluso ser la misma persona. En otras latitudes, tales personajes no suelen tener paredes en común ni sus hijos crecen juntos”.

Por su parte, Ramírez Anderson (1973) es un fotógrafo y director de cine guatemalteco que está radicado en Cuba y que también dirigió el documental Canción de barrio, inspirado en estos conciertos de Silvio Rodríguez.

La presentación del libro en Buenos Aires se realizó en el flamante Centro Cultural Kirchner. El espacio elegido fue la sala sinfónica La Ballena Azul, con capacidad para 1750 espectadores que colmaron el lugar. El periodista Eduardo Aliverti ofició de animador. Junto con Rodríguez y Rivero Cabrera, participaron la ministra de Cultura Teresa Parodi, y el poeta Jorge Boccanera, que recitó algunas de sus creaciones.

Allí, el trovador recalcó que “la cultura ayuda a levantar el espíritu de la gente".

En un primer momento, se había invitado a Silvio para que cantara en la puesta en marcha del CCK, durante los festejos por la Semana de Mayo. Pero Rodríguez sugirió hacer un recital gratuito en algún barrio argentino, a semejanza de los conciertos que viene realizando por Cuba. Así lo hizo, en la Plaza Martí -en este mundo nada es casual- de Villa Lugano, en el sur de la ciudad de Buenos Aires y en coincidencia con el cierre metropolitano del concurso federal de bandas juveniles Maravillosa Música.

Previo al comienzo del concierto, el músico recibió el Premio Rodolfo Walsh "A la Comunicación Popular", de manos de Florencia Saintout, decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata.

La actuación de Rodríguez en Lugano -ante 12 mil personas- cerró su visita al cono sur, que incluyó presentaciones en Chile y dos fechas en el porteño estadio Luna Park. En esta oportunidad, Silvio armó un espectáculo para dar a conocer su nuevo disco, Amoríos, que aún no tiene fecha de edición.